Las propiedades del té blanco

Se cuenta que la condena para alguien ajeno a la realeza que tomara este té era nada más y nada menos que la pena de muerte

2011-12-24

Agencias

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El té blanco es también conocido como el té del emperador y es originario de China. Se cuenta que la condena para alguien ajeno a la realeza que tomara este té era nada más y nada menos que la pena de muerte.

La hierba con la que se prepara esta infusión se recogía con guantes y tijeras de oro para no alterar las propiedades divinas que se le atribuían, y aunque no es un regalo de los dioses, sí podemos decir hoy día, tras numerosos estudios, que sus facultades a la hora de agregarlos a nuestra dieta son impresionantes.

¿Por qué es bueno incorporar el té blanco a nuestra dieta?

El té blanco destaca sobre los demás tés por su alto contenido de polifenoles y catequinas, dos potentes antioxidantes que ayudan a lidiar con el envejecimiento y el desgaste celular, aunque también es bueno previniendo el cáncer de piel y subiendo las defensas. Complementa al sistema inmunológico, lo que significa que fortalece las barreras para evitar caer enfermo.

Además, esta infusión también es buena para la digestión y, como los tés en general, depura el organismo. No es la más recomendada para adelgazar, pero estimula la función metabólica, así que no hay problema a la hora de incluirla en la dieta. Conociendo un poco más las propiedades del té blanco, no es de extrañar que el emperador chino fuera tan celoso con su querida planta, ya que presenta grandes beneficios para la salud.

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