¿Por qué hacer deporte?

En cuanto hayas examinado convenientemente cuál es tu estado físico, el tiempo del que dispones y la inversión económica necesaria, puedes comprometerte de forma optimista en tus actividades de ocio preferidas y desarrollar tu técnica

2012-03-16

Agencias

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Es importante mantenerse en forma. Y el siguiente paso del proceso es el de elegir uno, dos o tres deportes. En cuanto hayas examinado convenientemente cuál es tu estado físico, el tiempo del que dispones y la inversión económica necesaria, puedes comprometerte de forma optimista en tus actividades de ocio preferidas y desarrollar tu técnica.

Practicar varios deportes te ayuda a diversificar el trabajo de los grupos musculares. Si utilizas unas pesas, tus músculos se fortalecerán y ganarás una fuerza explosiva. Con la natación te relajas y ganas en resistencia al estirar los músculos. Por tanto, supone un ejercicio contrapuesto a la práctica de la halterofilia.

Cuestión de equilibrio
Se trata de encontrar la combinación adecuada para equilibrar las actividades deportivas seleccionadas. Si un adulto en buen estado de salud practica una actividad física, su ritmo cardiaco alcanza las 120 pulsaciones/minuto, durante 10 o 15 minutos, mientras que la frecuencia cardiaca en reposo es, en función del individuo, de 60 a 80 pulsaciones/minuto. Los médicos deportivos advierten sobre las dificultades para alguien que base su trabajo en la mejora de la resistencia anaeróbica (ritmo cardiaco que tiende a aumentar en reposo y después del esfuerzo y rápida vuelta a la calma) de obtener el proceso inverso, es decir, la mejora de la resistencia aeróbica.

Un deporte para cada uno
Además del aspecto lúdico, elegimos un deporte porque corresponde a nuestras capacidades, pero también a todo un contexto psicológico propio de cada individuo. Por eso, algunas personas prefieren practicar un deporte colectivo, otras en pareja para medirse con un compañero, y otras prefieren trabajar solas. La competición estimula, y el reto de superar nuestros propios límites y perseverar a pesar de los obstáculos, hace que quienes practican un deporte sean más dinámicos. Si podemos evitar caer en la trampa de la hiperespecialización, la práctica deportiva se convertirá en una conquista de libertad.

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