Mediación y participación ciudadana

Política y derecho / Anwar David Mansur Sánchez

2018-10-24

Anwar David Mansur Sánchez

En el marco de las propuestas ciudadanas que promueve el Presidente Electo de México, Andrés Manuel López Obrador, a través de su Equipo de Transición, hoy abordaré un tema que considero de singular importancia como eslabón del proceso de pacificación nacional, que consiste en la idea de crear la figura de los Agentes Mediadores Ciudadanos.

Durante la última década, las legislaciones locales han regulado la figura de la Mediación, haciendo énfasis en su naturaleza de forma alternativa para resolver determinados conflictos entre particulares, en vez de acudir a las instancias tradicionales de  justicia como el ministerio público o autoridades jurisdiccionales.

En Tamaulipas existió hace algunos años un Instituto de Mediación, que era el organismo del Poder Ejecutivo Estatal, encargado de la aplicación de las acciones y programas en la materia. Sin embargo, ese instituto desapareció y hoy sólo existe (al menos en la ley) una Dirección de Mediación, adscrita a la Secretaría General de Gobierno, como una oficina meramente normativa del tema, pero sin mayores funciones operativas.

Al respecto, la Ley de Mediación vigente en el Estado, en su artículo 2, dispone que el Ejecutivo promoverá la mediación en todos los ámbitos de la vida social, mediante el establecimiento de Centros de Mediación, así como también  los Ayuntamientos mediante el establecimiento de Centros de Mediación Municipales.

Lo que se ha visto en los últimos años, tras la desaparición de dicho instituto, ha sido el intento por desconcentrar las funciones de la mediación en diversos centros públicos, o incluso privados, cuyos operadores deben especializarse y certificarse para ejercer legalmente la labor de mediadores. Todo ello quizás con la buena intención de acercar a los ciudadanos, las facilidades y beneficios que brinda esta figura.

Actualmente se prevé la existencia de un Centro Auxiliar de Mediación dentro del Poder Judicial del Estado; mientras que en algunos municipios es común encontrar centros de mediación familiar en los Sistemas DIF municipales.

Por otra parte, algunas voces dentro del sector educativo, han sugerido la necesidad de crear centros de mediación en las escuelas, conformados con maestros y personal capacitado, que atiendan los conflictos que suelen generarse  entre padres de familia con maestros y directivos, lo cual hasta la fecha no se ha cristalizado, y sería muy saludable para la sana convivencia en el ámbito escolar.

En esta ocasión, me permito proponer la necesidad de llevar la mediación a las colonias, barrios, fraccionamientos, comunidades y ejidos, como una forma cívica de contribuir al restablecimiento del famoso tejido social, en la solución de conflictos de carácter vecinal, principalmente.

La idea es introducir modificaciones a la legislación en la materia, para que los presidentes de cada colonia, de las mesas directivas de los fraccionamientos,  de las Asambleas ejidales, o cualquier ciudadano residente, pueda certificarse como agente mediador, con facultades para avenir a las partes en un conflicto de naturaleza vecinal, suscribir convenios con fuerza de ley, y que además tenga derecho a una remuneración, ya sea pública o privada.

Que en cada colonia o sector, haya al menos un agente mediador ciudadano, que si bien no hará las funciones de un juez, sí pueda exhortar a las partes en la búsqueda de una resolución con fuerza obligatoria para beneficio mutuo.

Esta figura, incluso podría ser útil en la resolución favorable de problemáticas a nivel de barrio, o que impliquen potencialmente un mayor impacto colectivo; por ejemplo, cuando hay un conflicto entre grupos de vecinos por el uso de un área verde, o por la prestación de algún servicio.

Como lo afirmó Mauricio Merino Huerta, académico del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) dentro del marco de la primera  Conferencia Internacional sobre Seguridad y Justicia en Democracia, realizada por la UNAM en el año 2011: “No son las obras públicas ni las hazañas de gobierno lo que interesa, sino la convivencia de los ciudadanos”.

Es por ello la importancia de que como ciudadanos, contemos con las herramientas legales para fomentar una cultura de la paz y de la autocomposición de conflictos,  desde nuestro entorno social más cercano. 

 

Correo electrónico: anwardavid80@hotmail.com

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