¿Doblete o jonrón de ya sabes quién?

DESDE EL RETIRO / Liborio Méndez Zúñiga

2018-10-27

Liborio Méndez Zúñiga

La pretemporada beisbolera morenista se puso buena. Ni quien lo dude. Para los enterados de las señas del Head Coach político del momento, la consulta sobre el NO al proyecto del nuevo aeropuerto, se reduce a un “engarróteseme ahí”. Para sus interesados defensores, la amenaza es que pararlo significa la parálisis de la economía nacional.

El académico de la UNAM Julio Rubio Muñoz, en artículo de opinión en La Jornada pondera la consulta como un sondeo necesario entre la ciudadanía, si le apostamos a la democracia. Argumenta sobre el modo de hacer y deshacer recurriendo a la expertocracia en donde solo los que saben, los especialistas, los graduados en universidades extranjeras son quienes avalan las decisiones de los gobernantes, que no necesariamente se distinguen por su dominio de teorías y métodos para la obra de gobierno. 

Cobijarse en los expertos, si estos son críticos y objetivos, no está mal, lo criticable es dejar los asuntos torales en manos de una minoría y negar a la ciudadanía el derecho a opinar y expresarse en decisiones que afectan a la vida nacional. Aunque treinta millones de mexicanos ya decidieron la alternancia, AMLO pronto tendrá el sartén por el mango y en consecuencia gobernará. Entonces, ¿por qué carajos la consulta?

En mi precaria opinión y sin ser experto en aviones ni aeropuertos, pienso que el Presidente electo nos mandó una bola ensalivada, porque su miniconsulta al pueblo llano detonó ya una agenda paralela de debate de enterados y analistas, en foros académicos y en los medios, que ha puesto en la mesa los pros y contras del megaproyecto, y fortalece los argumentos de tirios y troyanos.

En este debate inusitado, ya no solo brillan los machetes de Atenco, arrinconados por la represión del último presidente en Los Pinos, ahora la falange ambientalista se crece y cerebros de todas las ideologías cuestionan la viabilidad del nuevo aeropuerto, porque su impacto es una amenaza para la gobernanza de la metrópoli, además de oneroso para un pueblo con sed de justicia y con hambre.

Por supuesto que toda esa discusión de ideas, supuestos, hipótesis, argumentos y propuestas alternativas, coadyuvan al plan de gobierno federal que viene, y qué bueno que se alborotó el panal, porque ahora sí estamos viendo que los ricos también lloran. 

Como en el beisbol, deporte complejo para entenderlo y dominarlo, AMLO estaría por anotar no un doblete, sino un jonrón de pretemporada para el público aficionado en las gradas, que ya anticipa como gobernará a partir del primero de diciembre. Ni más ni menos.

Derechos Reservados © La Capital 2019