Victoria al natural

ANECDOTARIO / Javier Rosales Ortiz

2019-09-29

Javier Rosales Ortiz

Ella se sacudió el polvo del rostro y prefirió el sudor natural y se movió y se movió para atraer la atención y que tomen en cuenta que sigue viva pero a duras penas, porque crecen los atentados ecológicos que no solo aquí la rocían, sino también a miles de lugares que se estremecen de dolor en distintos puntos del mundo.

Victoria se llama ella y su nombre mucho significa, porque la acariciamos, colocamos sobre su tierra nuestros pies y la miramos con respeto, porque nos suplica que no la castiguemos más con la clásica apatía cuando grita ayuda, porque realmente la necesita.

Ella implora que se abran más los ojos y que se movilice para que se le de forma a más árboles naturales y que cese la agresión industrial que amplia su mancha contra el aire y el medio ambiente y, también por lógica, contra nuestra salud.

Por eso Victoria asomó su rostro y prefirió no permanecer ajena a los miles de eventos que se celebraron en nuestro planeta con motivo de la Movilización Mundial por el  Clima y se lució, porque cientos de sus admirados moradores lograron que la plaza de Palacio de Gobierno, se viera más grande.

En ese lugar y en circulo, hicieron una mano cadena sin importar el sexo,  la clase social y la inseguridad que mucho azota, porque son habitantes de Ciudad Victoria, Tamaulipas, que creen en la naturaleza, que luchan fuerte por su fortalecimiento y que ruegan a las autoridades que se detengan y que le echen un vistazo.

Fue un evento ecológico combinado con el arte, la pintura, el baile artístico y la activación física, cuando por ejemplo todos, en bola, se saludaron, se aproximaron pompa con pompa, he imitaron los pasos de un pato brinco con brinco, porque los animalitos también forman parte de la naturaleza.

Y los niños y las niñas abrigados por sus padres me pusieron la piel chinita y, cómo no, si le seguían espontáneos  el paso a los mayores como si fueran pajaritos que desde un nido de un alto árbol asomaban su cabecita hacia abajo para mirar el tronco, como para medir lo que aun les falta por crecer.

Ellos y nosotros los mayores, tal vez coincidamos en pensar que las venas del ser humano son como las raíces que inyectan de vigor a los grandes arbustos y que pueden llegar a igual de bellos si se cuidan y si reciben la atención que merecen, porque así es la vida.

Todos, sabemos, que la clorofila que producen las hojas de los árboles oxigenan y depuran nuestra sangre, gracias a lo cual aquí estamos, por eso nuestro compromiso con la naturaleza es, incalculable.

Gusto dio, ver por el lugar a la conocida luchadora ecológica Tere Baeza, sin maquillaje facial y su belleza ,– sin querer salió rima- porque así es ella de natural y a Libertad García Cabriales, ex funcionaria del ramo cultural de Tamaulipas, quien siempre desde su lugar apoyo este tipo de eventos y ahora, desde su trinchera, lo sigue haciendo.

Y que decir de las supervisoras escolares, de conocidos maestros jubilados, de estudiantes universitarios, de músicos, de pintores y de gimnastas que hicieron brillar ese momento, en el cual un joven al micrófono demandó que se declare la emergencia climática en Tamaulipas, porque el estado así lo requiere.

Ella, Victoria, no se quedo atrás y le dio su lugar a esa huelga mundial por el clima que todos piden, porque para la naturaleza, nuestro respeto.

Usted me extendió la invitación y sabe a quién me refiero.

Y yo si me invitan voy, excepto a pueriles, arreglados y contaminados eventos políticos.

Esto fue distinto, tan limpio, tan natural, tan espontáneo.

Por eso, gracias maestra.

Correo electrónico: tecnico.lobo1@gmail.com   

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