EPN, “la joya de la corona”

POLVO DEL CAMINO / Max Avila

2019-10-08

Max Avila

 

* El columnista es Premio Nacional de Periodismo 2016, autor de las novelas “Erase un Periodista” y “Rinconada, la historia prohibida del maestro Ricardo” y del libro de cuentos, “Por acá dejó su alma”

 

Existe coincidencia entre algunos analistas serios y medios de comunicación, respecto del “inminente” enjuiciamiento del ciudadano Enrique Peña Nieto.

Y como es fácil imaginar, motivos sobran.

Y es que en los casos más sonados, el nombre del ex presidente aparece con  singular insistencia, como el primer responsable de la corrupción imperante durante su mandato.

Fue EPN quien sin duda avaló y participó del saqueo, dicese que desde su campaña, cuando de algunos estados controlados por el tricolor le llegaron los miles de millones requeridos para obtener el poder a cualquier precio.

Ya sabéis también, que empresas como Odebrecht apostaron a su futuro a través de Emilio Lozoya, el ex director de PEMEX quien por medio de su abogado Javier Coello Trejo, ahora se duele del abandono de su ex jefe y ex amigo.

El consorcio brasileño destinó importantes cantidades, en la seguridad de que más tarde multiplicaría las aportaciones mediante la obtención de millonarios contratos. Tal cual sucedió.

Lozoya está involucrado, asimismo, en compra fraudulenta de plantas de fertilizantes, resultando ganancias de las que al parecer, también obtuvieron beneficios su esposa Marielle Helen Eckes, así como su hermana Gilda Susana y su madre, Gilda Austin, éste última  detenida en Alemania desde julio anterior.

Se les acusa de lavado de dinero y delincuencia organizada.

De hecho Emilio, Marielle y Gilda Susana son prófugas(o), de la justicia mexicana. Al igual que su madre, con la salvedad de que ella no podrá ser apresada en México tras obtener el respectivo amparo, digo, en caso de que los alemanes la suelten.

Existe desde luego, la solicitud de extradición, lo cual por ahora no será posible en el caso de Emilio, debido a la nacionalidad germana obtenida en razón de su matrimonio con Marielle, por lo que permanece protegido por las autoridades alemanas.

Todo un lío originado por la desmedida ambición de quienes integraron el régimen anterior.

Y eso es apenas “la punta de la hebra”.

Por otra parte, no olvidéis que Javier Duarte, “Javidu”, está dispuesto a “hacer explotar una bomba”, donde ha de informar detalles de corrupción que le constan e involucran a EPN.

Seguro que el ex gobernador veracruzano encarcelado, espera la hora oportuna.

De manera que el gobierno de la cuarta Transformación va cerrando el círculo a Peña Nieto, después de que algunos de sus colaboradores y amigos enfrentan serios problemas con la justicia. Y vea que se trata de consentidos como Emilio Lozoya, Rosario Robles Berlanga, el abogado Juan Collado (quien se encargaría de defenderlo llegado el momento), y Eduardo Medina Mora, el ex ministro de la SCJN, ubicado en el punto estratégico requerido por la impunidad.

Se derrumba entonces, el castillo forjado en el aire por el ex presidente, quien no tendrá más remedio que hacer a un lado su aparente despreocupación en brazos de Tania Ruiz y preparar su defensa…y al parecer ya anda en eso, en el entendido de que “la lumbre le está llegando a los aparejos”.

En esta batalla contra la corrupción, EPN significa, dicen, “la joya de la corona”. Y pue-que-sea cierto.

                                        DOÑA ROSARIO IBARRA

El senado de la república decidió otorgar la medalla “Belisario Domínguez” a la heroica Rosario Ibarra de Piedra. Esta hermosa y valiente mujer que a sus 92 años sigue siendo la misma activista que desde 1974, no para en la defensa de los derechos humanos y en la búsqueda de justicia para las familias de los desaparecidos políticos, calculados en cuatrocientos.

Pero también está del lado de los indígenas explotados y de las mujeres victimadas por el sistema y la diferencia de género.

A su hijo Jesús, miembro de la Liga 23 de Septiembre, lo relacionaron de alguna forma, con la muerte del empresario Eugenio Garza Sada en el 73, motivo por el cual fue detenido y desaparecido por la Dirección Federal de Seguridad y torturado por el diabólico Miguel Nazar Haro.

Desde entonces doña Rosario ha tocado y derribado puertas en busca de su hijo. Ha utilizado cualquier foro de denuncia contra la guerra sucia ordenada por Luis Echeverría y participado en incontables manifestaciones en oposición a la violencia de estado. 

Y como representante popular en el congreso de la Unión, se ha escuchado su voz justiciera y rebelde. Y su misma inquietud le llevó a ser candidata a la presidencia de la república enfrentándose a Miguel de la Madrid y Carlos Salinas de Gortari.

Es un símbolo de la lucha social reconocida en el mundo, por lo que fue propuesta al Premio Nobel de la paz en cuatro ocasiones, entre 1986 y 2006.

El dato anexo es que en la última elección presidencial, López Obrador emitió el voto a su favor.

Este 23 de octubre entonces, el senado de la república se honrará al entregar la medalla “Belisario Domínguez” a doña Rosario Ibarra de Piedra.

Es un homenaje en vida, solo posible en un régimen de transformación e igualitario, como el que actualmente rige los destinos de México.

SUCEDE QUE

¿Estará destinada la capital de Tamaulipas a convertirse en una ciudad fantasma?. Reflexione, no es ocurrencia.

Y hasta la próxima.

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