Debilidad máxima

Sin Censura / Carlos Carreño Ortiz

2019-10-22

Carlos Carreño Ortiz

RÍO BRAVO, TAM.- (Esta columna debió aparecer el día de ayer martes, pero un problema eléctrico nos impidió enviarla a las redacciones, de tal modo que hasta este día la compartimos).

Han sido muchos los “dimes y diretes” con motivo de los hechos ocurridos el pasado jueves en Culiacán, Sinaloa.

Nos referimos a la situación donde elementos militares detuvieron a uno de los hijos del narcotraficante apodado “El Chapo Guzmán”.

Ese día, se informó por la tarde la captura de OVIDIO GUZMÁN, lo cual fue celebrado por los adoradores del gobierno federal.

Pero, “el gozo se fue al pozo” cuando en horas de la noche se confirmó que esos mismos que lo capturaron optaron por dejarlo en libertad.

Durante la noche del jueves, y todo el fin de semana, se trató de justificar este hecho inédito.

“ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR tomó la mejor decisión, pues la captura de este delincuente no valía la muerte de decenas y decenas de personas ajenas a los hechos”, se podía escuchar decir a los seguidores de la 4T.

El Presidente de México prácticamente fue santificado.

Por el lado contrario, la mafia del poder, los conversadores, los fifís, exigían cuentas al gobierno.

Todos coincidían en el grave precedente que dejaba semejante decisión.

“Entregó la plaza al cártel”, decían algunos.

Mientras otros expresaban, que lo ocurrido en Sinaloa, es un claro ejemplo de que el gobierno no tiene la menor idea de cómo combatir, ni del poderío, de los malosos. 

Y agregaban las consecuencias jurídicas que debían enfrentar quienes dejaron en libertar al citado delincuente, al que, según se dijo, se le cumplimentaba una orden de aprehensión con fines de extradición.

Las posturas de ambos bandos se mantenían durante este lunes y martes.

Pero mientras eso ocurre, y tomando en cuenta la actitud del gobierno federal, nadie sabe ahora cómo le hará ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR para detener a esos objetivos delincuenciales.

Digo, pues sería muy tonto pensar que los delincuentes se entregarán al gobierno fácilmente, sin el uso de la fuerza.

Insistimos, ¿cómo hará el gobierno federal para combatirlos?

¿Con el ‘fuchi, guácala’?

¿Acusándolos con sus mamás y abuelitas?

Por cierto, trascendió que ALFONSO DURAZO MONTAÑO presentó el fin de semana su renuncia al cargo de Secretario de Seguridad Pública, pero no le fue aceptada por el Presidente AMLO.

¿Quién pagará ‘los platos rotos’, por la estúpida pifia cometida?

En otro orden de ideas, sigue en el ojo del huracán el alcalde de Río Bravo CARLOS ULIVARRI LÓPEZ, pues un exempleado publicó candente video en las redes sociales, donde lo reta a realizarse el antidoping. 

Pero eso no es todo, pues en dicho filme, el ex director de tránsito LEONCIO ARIEL LOPEZ TALAMANTES, lo tacha también de corrupto, matón y falto de palabra.

El “señor de los baches” ha guardado silencio.

Hasta aquí la columna atrasada.

Por otro lado, alrededor de 300 alcaldes estuvieron este martes en la Ciudad de México, buscando dialogar con el Presidente ANDRÉS MANUEL LÓPEZ OBRADOR.

Los ediles exigían ser atendidos para gestionar mayores recursos para los municipios que gobiernan, pero el ‘rayito de esperanza (¿del narco?)’ optó por no recibirlos y hacer uso de la fuerza pública.

Desde luego que esta postura provocó el enojo de los jefes de comuna.

Y más, cuando algunos presidentes municipales fueron alcanzados por gas lacrimógeno.

¿Será que los alcaldes debieron recurrir al secuestro de choferes y camiones (siguiendo el ejemplo de los normalistas del EDOMEX), para que les hicieran caso?

CIERRA-BOCA: “El que calla otorga”.

Hasta la próxima

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