Lo que se desconoce del IMSS

ANECDOTARIO / Javier Rosales Ortiz

2019-10-26

Javier Rosales Ortiz

CD. VICTORIA, TAM.- Hablar de una institución que procura la salud merece respeto, como también los dueños de todas esas manos que se extienden al paso de los enfermos que claman auxilio y que buscan en el inmenso mar una tablita para aferrarse a ella.

Y como no hablar de respeto si mi familia tiene que ver con el sector salud y veo de cerca como se desdoblan y se multiplican para lograr rescatar de las garras de la flaca a un ser humano que busca seguir viendo la luz.

Mi hijo y mi hermano son doctores y mi madre fue una enfermera del IMSS de Tamaulipas dedicada y que por más de 30 años dejo su vida rodeada de camillas, sabanas y medicamentos para acercarlos a un enfermo que se resiste a irse, a elevarse.

Y como no referirme a mamá si a los 50 años alcanzo el título de enfermera, la más veterana de su grupo universitario y, eso huele a valor, a entrega y a una gran madurez que debe admirarse.

Hoy aún a sus 82 años extraña al Instituto Mexicano del Seguro Social de Tamaulipas porque fue su segunda casa, su eterna morada, su pasión en el buen sentido de la palabra.

Y que no decir de mi padre si del IMSS de Tamaulipas y de la número 34 de Cardiología de Monterrey lo recibió todo, al grado de que a las dos las calificó con un diez.

Pero hoy, en día, un conocido y prestigiado periodista victorense y artista de corte internacional está en manos del IMSS de esta tierra porque presenta un complicado cuadro cardiaco que lo pone en peligro, pero el Delegado Fernando López Gómez, ya está a su lado.

Y fue él, el delegado, quien tomo su teléfono y se comunicó con el periodista para ponerse a la orden, algo que sería justo que se reconozca por parte de quienes se dedican a los medios de comunicación, porque ahí está esa tablita que flota en el inmenso mar.

López Gómez apenas se sienta en su sillón y ya algunos lo tienen en la mira dentro del mismo sector en forma de grupillos que disfrutan de la grilla barata y arrabalera para pedir su cabeza, siendo que aun no lo conocen a la perfección para que lleguen a sentir su calidad humana.

El sector salud no está exento de la polilla y eso, huele mal, porque pasa por encima de una institución que tiene como tarea principal rescatar a todo aquello que se debe rescatar y que tiene que ver con un padre, con una madre, con un hermano o con un hijo, sea o no periodista.

No se puede negar que se trabaja en la modestia, con aparatos de mediana calidad y en medio de numerosas necesidades, pero se debe reconocer también que miles de manos siguen abiertas para jalarte de un tirón para que recuperes la respiración.

Es seguro que el pueblo pide primero que ellos trabajen en lo suyo y que demuestren los resultados que se esperan, porque eso es mejor que tratar de linchar a quien busca que el ferrocarril vaya derecho en su vía y que no se descarrile a medio camino.

A trabajar doctores y personal del IMSS, porque aquí y allá la palabra VIDA significa, lo mismo.

He dicho…

Correo electrónico: tecnico.lobo1@gmail.com  

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