¡Ya me estoy jubilando!

DESDE ESTA ESQUINA / Melitón Guevara Castillo

2020-01-14

Melitón Guevara Castillo

Conocí a Brenda Anahí hace varios años. Fue mi alumna en la Universidad, hizo sus prácticas profesionales conmigo, conocí a su familia, hoy conozco a su esposo y a sus dos hijas, pero sobre todo, conozco su talento (escribir, es parte del mismo), su potencial como emprendedora, que arriesga en uno u otro negocio, siempre está activa.

Es un ejemplo cotidiano de cómo debe ser una persona, hombre o mujer, en la vida actual: con iniciativa que, protegido por un talento y una capacidad, se conjugan y puedan dar por resultado un éxito total. Ya lo mostro en varias ocasiones y momentos, sus mejores testigos es su familia.

He sido testigo de cómo, en Victoria y en Querétaro, le ha dado vida a negocios, que nacen de su creatividad y, vamos pues, de la lucha por la vida. Y siempre, siempre, le he reiterado su potencial: para escribir, su creatividad e imaginación, pero sobre todo, su capacidad de iniciativa y de riesgo.

No me extraño, por eso, que en relación a mi texto de “Para hacer lo que me gusta” hiciera un amplio comentario. Su comentario dibuja una realidad, de los miembros de su generación, la de los millennials; para quienes la vida es muy distinta, entiéndase, a la nuestra: no tienen seguridad social, difícilmente tendrán jubilación o pensión.

Anota Brenda Anahí: “ Hoy por hoy, cuantos de mi generación tienen un plan de vida que incluya el retiro? La mayoría llegaremos (espero que yo no) sin jubilación, mucho menos pensión; así que tendremos que trabajar, me pregunto… toda la vida?

Efectivamente, la realidad que ofrece ahí está, la veo con muchos de mis exalumnos: los emplean por contrato o por honorarios, de tal manera, que no tienen servicio médico ni acceso a Infonavit, menos a proyectar un retiro garantizado. Efectivamente, si no ahorran, tendrán que trabajar toda la vida.

Me pregunto, cuantos hoy día como Brenda Anahi, están conscientes de su realidad. En las reuniones de mis compañeros de secundaria es recurrente lo que sucede con los hijos: que están acostumbrados a que sus padres les apoyen y los saquen de sus apuros, pero no preocupados por una vida laboral, menos por un futuro personal. Viven al día.

Brenda Anahí concluye su comentario y sus palabras no dejan de ser una llamada de atención, no solo para su generación, sino para la sociedad y para el gobierno y sus políticas públicas de empleo, de seguridad social y, sobre todo, para el retiro.

A mí de verdad me preocupa mucho eso. En un documental de Jim Carrey le escuche decir un consejo de sus experiencias. “Es mejor fracasar en lo que a uno le gusta, así por lo menos ganaste algo, porque fracasar en algo que no te gusta es doble fracaso”, así que… pues hay que hacer lo que nos gusta desde siempre, e intentar generar ingresos con ello, porque esperar a la jubilación… creo que nos han vendido ideas muy retorcidas acerca del trabajo, pero si jubilarse es hacer lo que uno quiere… ¡ya me estoy jubilando!

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