Los técnicos sociales de Sembrando Vida

DESDE EL RETIRO / Liborio Méndez Zúñiga

2020-02-09

Liborio Méndez Zúñiga

Por lo que se sabe y lo que se ve, el ambicioso programa de Sembrando Vida (PSV) es uno de los programas más cuestionados de la política de bienestar de la IV Transformación que se ha propuesto el gobierno federal. Vaya usted a la página de Nexos y lea el artículo del antropólogo Claudio Lomnitz: “Para cambiar Sembrando Vida”. Es crítico y propositivo.

En colaboración precedente, nos atrevimos a expresar unos comentarios sobre el PSV, y por ser el primer año de gestión le dimos el beneficio de la duda y hasta nos congratulamos de que agrónomos reconocidos estuvieran a cargo de puestos relevantes en el plano nacional y en Tamaulipas. En esa nota referimos al Dr. Antonio Turrent Fernández como presunto asesor nacional y al Maestro en Ciencias Manuel Reyes Mendoza como Enlace Estatal en Tamaulipas. Y ahora corregimos lo dicho: Ni el primero ni el segundo participan en dicho programa, aunque ambos fueron considerados en su inicio. Vea usted la nota de la entrevista que se la hace al Doctor Turrent y al Doctor José Isabel Castro. Eche un vistazo a www.chiapasencontacto.com y busque “árboles frutales y milpa cuadruplican ingresos de pequeños productores..” La entrevista habla por sí misma y desnuda la fragilidad del PSV: no hay técnicos suficientes y debidamente capacitados para darle debido cumplimiento al programa de marras.

Del caso específico de Tamaulipas, estoy enterado por mi relación de vieja amistad con el actor fugaz como Enlace Estatal, interesado en conocer de primera mano uno de los programas estrella de AMLO en el sector social del campo mexicano, donde los gobiernos de la revolución quedaron a deber cuando optaron por el desarrollismo que privilegió el sector moderno de la agricultura y abandonó el minifundio temporalero. 

Desde que se supo de los lineamientos del PSV, la pregunta mayor fue sobre el capital humano necesario para sacar al buey de la barranca, recogiendo lo mejor de las experiencias del desarrollo rural en México, porque siempre hemos sabido que sí las hay. Justamente por eso aplaudimos en nuestra colaboración anterior la supuesta participación de un agrónomo de excepción en el comando nacional del susodicho programa. En la entrevista que refiero arriba, está claro que no es así, aún cuando el científico es padre del modelo de Milpa Intercalada entre Frutales(MIAF) y el cual deviene de toda una escuela de pensamiento agronómico con sentido social que retoma el conocimiento campesino desde la experiencia del Plan Puebla allá por los sesenta y setentas.

Tenemos la certeza de que la compleja problemática del campo mexicano, entre otras razones no se ha resuelto precisamente porque se hace a un lado al talento humano ya existente, y parece que en la curva de aprendizaje del nuevo gobierno ya se cae en el mismo error, con los resultados ya criticados con pelos y señales por los observadores de la cosa pública. Para acabar pronto, el tema es de capacidades institucionales, esas que no se forman ni desarrollan en un sexenio. 

Viene acá a cuento una propuesta que le escuché en el Canal del Congreso a otra vaca sagrada del Colegio de Postgraduados, el Doctor Jesús Moncada de la Fuente, quien aseveró sin ambages que era tal la magnitud de los problemas del agro nacional, que no había aún una institución nacional que pudiera resolverlos , que hacía falta un sistema conformado con las capacidades de la UNAM, EL IPN, en alianza estratégica con Chapingo, INIFAP y el Colegio de Postgraduados, además de las mejores escuelas de agronomía y veterinaria del país. ¿Acometerá semejante empresa la IV T?

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