Combata su miedo

OPINIÓN DESDE EL CONFINAMIENTO / María-Eugenia Espriu

2020-04-20

María-Eugenia Espriu

 

“…Puede ser que todo sea globalmente diferente, puede ser que esta colosal crisis nos convierta en esa sociedad en la que todos aprendimos juntos y simultáneamente. Que tantas muertes no hayan sido en vano. Que esta crisis humana nos lleve a cierto nivel de igualdad y nos convierta en seres más solidarios, comprensivos, empáticos, fraternos y generosos, con sentimientos más humanos…”

 

EL MIEDO, es un desagradable sentimiento natural que todos experimentamos cuando percibimos un peligro, real, imaginario, alucinatorio o supuesto; presente, futuro o pasado.

Lo interesante es poder ser capaz de dominarlo y vencerlo para que no aumente. No se atormente ni aflija; vea la situación serenamente y con calma. 

Generalmente, cuando las personas nos sentimos amenazadas actuamos y reaccionamos de diferentes maneras, según la circunstancia, nuestro temperamento y nuestros códigos.

Algunos se paralizan, o tiemblan, la boca se les seca y tartamudean; otros individuos se ponen alertas, dejan incluso de respirar por instantes para estar más atentos a cualquier señal, se ponen en silencio y piensan lo que van a hacer o a decir; aquel hombre puede ser que se encorve o incline hacia delante protegiendo su cuerpo buscando algún refugio donde esconderse, para protegerse; esa mujer abre más los ojos para estar vigilantes, aquella los cierra para no ver lo que ocurre; a varios se les acelera su corazón, otros se defienden y atacan o corren y huyen; aquellos, obedecen a su tirano o pueden conservar la calma y controlar la situación inteligentemente. Los demás, se aquietan, oran y se encomiendan a Dios. Son muy variadas e interesantes las reacciones de un ser humano ante el miedo que produce un peligro.

 

NO A LAS EXCUSAS

Efectivamente no es malo sentir miedo, pues se trata de uno de los sentimientos humanos; lo perjudicial es inventar excusas para no afrontarlo, ni atreverse a vencerlo. 

El miedo ocasiona mucho daño, pues además que nos impide dormir, nos enferma, debilita, deprime nuestro sistema inmunológico, desbalancea el sistema nervioso y nos detiene para realizar lo que queremos.

El miedo es opuesto a la fe y a la confianza; con miedo, pensamos que todo saldrá mal; con fe y confianza, tenemos la convicción de que algo deseado o esperado sucederá. 

Cada individuo puede temer o no temer a algo; puede asustarse por múltiples razones dependiendo de las vivencias y programaciones de cada uno. Por ejemplo: hay quien puede temer a la oscuridad, a las alturas, al encierro, a un reencuentro, a morir, a envejecer, a la soledad, a enfermar, a contagiarse y hay quien no experimenta miedo ante nada de eso. 

 

SUPERA TUS MIEDOS 

Los valientes también sienten miedo, solo que ellos sacan su verdadera casta. Ven al miedo como un desafío, lo enfrentan, no huyen, no se esconden; palpan y miden su propia fragilidad, se reconcilian con su miedo, es decir lo admiten, aceptan tener miedo, lo reconocen, le ponen nombre, lo distinguen, dejan de luchar contra su miedo y lo aprovechan como una oportunidad para crecer, fortalecerse y aprender; respiran profundo desacelerando así su corazón, y mantienen la calma. Deciden qué hacer, actúan, logran dominarlo y resuelven el problema. Estamos hablando de un proceso absolutamente prodigioso.

Para poder controlar EL MIEDO, es preciso averiguar y descubrir el tipo y grado de intensidad de nuestro miedo.  ¿Es leve?, ¿se puede definir? ¿es duda, timidez sospecha, desconfianza, cobardía, pusilanimidad? o este sentimiento es más intenso como un susto, turbación, desasosiego, ansiedad, perturbación, sobresalto, intimidación, angustia, preocupación; o acaso es mayúsculo y es de alarmar como el pavor, el pánico, ¿o estremecedor, espantoso, terrorífico, horroroso, y de pesadilla?

No sabemos cómo enfrentarlo, nos paraliza, nos hace huir o nos bloquea, dejándonos indefensos y expuestos a cualquier ataque.

 

NO TEMA, FORTALEZCASE

Por lo demás, en estos tiempos de la pandemia del COVID-19, enfrente la contingencia con actitud informada, cuide a su familia y atienda las indicaciones de los expertos. 

Sus defensas subirán alimentándose bien, no olvide incluir suministros alcalinos; responsabilícese y cuídese a sí mismo; no piense negativamente con juicios y prejuicios. Por sorprendente que parezca, el PENSAMIENTO AUTOMÁTICO --como este se denomina-- daña a la salud, porque genera muchísima tensión, mucha ansiedad y angustia y esto repercute en el cuerpo. La depresión, la tensión, la ansiedad, la desesperanza, la impotencia, producen efectos muy peligrosos en el cuerpo.

Tenga PENSAMIENTOS REFLEXIVOS y gratificantes; tenga una mentalidad más optimista, con ello se movilizan una serie de neurotransmisores, de hormonas, de cambios electromagnéticos que SÍ producen cambios físicos en el tejido cerebral; esto es lo que se llama neuro plasticidad. Propicie la paz y la calma en su interior, aprenda a perdonar, haga que el otro se sienta cobijado, entendido, comprendido, querido. Sea paciente, aquiétese, guarde silencio y conéctese con Dios usando SU lenguaje.

Bendiga todo lo que le rodea; contacte a personas positivas, que tengan ilusión y alegría; agradezca lo que ha recibido; sienta gratitud por estar vivo, haga ejercicio hasta que transpire, así se liberan neurotransmisores que son hormonas intracerebrales benéficas; hidrátese con limonada natural. Resuelva sus problemas familiares. Decida quitarse el defecto más simple, luego otro y así sucesivamente. Emita frases constructivas, que no desagraden o lastimen a los demás. Maneje una relación cordial, amistosa, afectuosa, llena de respeto y de consideración con quienes vive; este es un método sanador por sí mismo. 

Piense en la raza humana con compasión y empatía, guárdese y recójase en casita, reflexione sobre lo que es importante, sea paciente, todo esto tiene un efecto saludable. 

Y si esto le consuela, piense en que por todas partes están como nosotros. Esta actitud, moviliza un montón de hormonas enormemente positivas, baja aquellas que son negativas y favorece todo el proceso de recuperación del organismo y entre esto la actuación del sistema inmune para defendernos de bacterias, virus y tumores

 

ACTIVIDADES ÚTILES PARA APROVECHAR EL AISLAMIENTO

Oportuno es pensar y elegir qué hacer con este tiempo de retraimiento. Primeramente, No auto conmiserarse ni quejarse. Después: usar la mente para hacerse un autoanálisis y preguntarse ¿cuáles son mis temores? ¿Acaso es no ser aceptado, no ser suficiente, no estar a la altura, temo a la opinión de los demás, a quedarme solo, o que todo cambie?, ¿cuáles son mis anhelos?, ¿Cómo aproveché mi vida? ¿Qué no me gustó y que sí?, ¿para qué me quejo? ¿puedo hacer algo para controlar el futuro del mundo?, ¿o mi vida?, qué me apasiona, anima, y eleva; ¿Qué me aviva?, ¿qué me entusiasma?... ¡Y hacerlo!

Entre todos sus pensamientos, palabras y sentimientos, seleccione los mejores, los que le edifiquen. Todos somos buenos por naturaleza. Aparecerán muchísimos.

Aunque sabemos que esta pandemia, como muchas otras, pasará, y dejará de ser una situación fuera de lo ordinario, desconocemos el tiempo que estaremos en confinamiento debido a este enemigo común.

Nuestro futuro inmediato personal es incierto, por lo que hay que aprovechar este escenario crucial para aprender lo que tenemos que aprender y eliminar lo que nos estorba. Puede ser que muy pronto tengamos una gran transición, un nuevo orden mundial. Los líderes, durante estos inusuales tiempos, tendrán que elaborar un plan común, una reforma mundial, tomar medidas macroeconómicas, financieras, políticas e institucionales.  Este colapso económico debe convertirse en una etapa de planificación mas no implementar un mecanismo de control sobre las naciones.

Puede ser que todo sea globalmente diferente, puede ser que esta colosal crisis nos convierta en esa sociedad en la que todos aprendimos juntos y simultáneamente. Que tantas muertes no hayan sido en vano. Que esta crisis humana nos lleve a cierto nivel de igualdad y nos convierta en seres más solidarios, comprensivos, empáticos, fraternos y generosos, con sentimientos más humanos. Y que estos acontecimientos decisivos de nuestra historia humana eliminen el afán de omnipotencia, posesión, avaricia, poder supremo de sistemas implantados que han dirigido a la sociedad mundial a una consecuencia devastadora. 

Sea bienvenido al cambio mejorado. No tengamos miedo. Aún no es el fin del mundo, solo es un breve período en el que TODOS estamos aprendiendo a crecer y a ser más fuertes.

Y no olvidemos NUNCA, Nunca, que existe un PODER SUPERIOR, una inteligencia rectora que obra en todo este universo que Él mismo creó, y que mantiene el cosmos en orden. Él todo lo sabe, todo lo puede, está en todo lugar presente, es comprensivo, está lleno de amor, de sabiduría y siempre, siempre, --aunque no lo veamos-- está muy cerca y a nuestro favor. 

Gracias por leerme.

PIE FOTO…

EL MUNDO entero se convulsiona por el Covid-19, pandemia ante la que debemos mostrar entereza, inteligencia, pero sobre todo paciencia y ecuanimidad.

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