Nayarit se honra en contar con el poeta Campa Bonilla

DIMENSIÓN POLÍTICA / Ezequiel Parra Altamirano

2020-05-08

Ezequiel Parra Altamirano

 

  •  Su inspiración lo ha llevado a ganar bastantes premios
  •  Sus recientes versos, para luchar contra el Covid-19
  •  Duros, y necesarios contra los que hacen caso omiso
  •  Su actitud, equiparable a jugar a la ruleta rusa, señala
  •  Hace un llamado a ser solidarios y sumarse a la lucha

 

TEPIC, NAYARIT.- EN NAYARIT contamos con un laureado poeta, tan querido como admirado llamado Octavio Campa Bonilla, cuya febril actividad lo mismo lo ha llevado a ganar los juegos florales de Santiago Ixcuintla como los de numerosos lugares del país.

Inquieto como ha sido desde la más tierna infancia, estudió medicina en la Universidad Autónoma de Nayarit (UAN), aunque no ha ejercido pues su polifacética personalidad lo ha obligado a dar rienda suelta a su creación literaria y a dedicarse por entero a esa vocación que lo ha acompañado en sus ya 75 años de edad. 

Fue Diputado al Congreso del Estado por uno de los distritos electorales de Santiago y ha sido funcionario público estatal en el área de la promoción del arte y la cultura a través del Icanay, y destacadamente amigo cercano de los gobernadores Julián Gascón Mercado, Rogelio Flores Curiel, Emilio Manuel González Parra, Celso H. Delgado, Rigoberto Ochoa Zaragoza, Antonio Echevarría Domínguez, y aunque tuvo diferencias con Ney González Sánchez y Roberto Sandoval Castañeda pues no compartió algunos errores y desviaciones cometidas por ellos, también tiene algo de comunicación con el actual mandatario Antonio Echevarría García, cuya diferencia de edades no hace ni cómoda ni viable la comunicación personal, aunque siempre se encuentra al pendiente de lo que pudiera ofrecerse.

 

INSPIRACIÓN CREADORA

Su portentosa inspiración lo ha llevado a crear numerosas poesías plasmadas en numerosos libros, pero además a escribir y grabar hermosos villancicos en los últimos inviernos, enriquecidos con las voces de su esposa Martita y otros reconocidos cantantes de la entidad, acompañados de músicos locales que se han sumado con sus habilidades profesionales para producir discos de alta calidad que se han vendido como pan caliente, así como a montar obras de teatro de su propia inspiración en las que han participado no solamente los amantes de este arte que se identifican con él, entre ellos su propio hijo, lo que le ha propiciado una imagen positiva de mucho reconocimiento tanto en Nayarit como allende nuestras fronteras.

Campa Bonilla es, pues, un poeta nayarita satisfecho de haber sido amigo cercano de otros bardos y escritores laureados como Alí Chumacero y Héctor Gamboa Quintero de Acaponeta, Sergio Ramírez Barba de Tepic, Ramiro González Sosa de Tamaulipas y muchos más de Nayarit y de la Ciudad de México cuyos nombres sería prolijo enumerar, pero que con ellos ha dejado una impronta de calidad y constancia que han devenido en obras completas que lectores ávidos las buscan para nutrirse de arte y de belleza.

 

LA CRÍTICA SOCIAL

Pero así como la inspiración de Campa Bonilla se ha enfocado a la literatura y al arte, así también suele hacer crítica social como ahora que cansado de ver cómo la pandemia por el Covid-19 trae en jaque a la humanidad, a los mexicanos y a los nayaritas con tantas muertes por descuido y por no atender las medidas sanitarias recomendadas por los expertos --como aquella de quedarse en casa--, ha compuesto unos versos duros, quizá, pero muy necesarios con los que intenta hacer entrar en razón a las familias y así evitar un desenlace funesto.

A continuación los versos:

 

CARTA SIN SOBRE A 

QUIEN CORRESPONDA

 

Me cansé de hacer canciones

pidiendo: “quédate en casa”,

la frase tuvo su impacto

en familias resguardadas

para evitar el contagio

protegiendo a los que aman.

 

Fue importante y oportuna,

y por muchos adoptada

que cumplen la cuarentena

resguardándose en su casa,

pero ahora es obsoleta,

la frase ya está gastada

porque quienes la aceptamos

continuamos esa pauta,

pero inútil para aquellos

que no quieren ni escucharla.

 

Acepto sin conceder

como el abogado exclama,

que la maldita pandemia

fue por China propagada.

 

Pero no acepto a los frívolos

que por internet propalan

mensajes que no investigan

y dan por verdad exacta,

invitando a quien los sigue

que la información comparta.

 

Aquí caben los tres filtros

que Sócrates nos legara:

si aquello que compartiste

no es verdad plena y fundada,

si no beneficia a nadie

y a mí tampoco me cuadra

¿dime a título de qué

quieres que yo la comparta?

 

Le ruego a quien esto escuche

se deje de zarandajas,

de sobra sé, por qué debo

permanecer en mi casa.

 

Me cansé de hacer canciones

pidiendo: “quédate en casa”,

hoy prefiero dirigirme

al que lleva la contraria,

al que pulula en la calle

y reta con arrogancia

a los que estamos cumpliendo

cabalmente la ordenanza.

 

Con honrosas excepciones

de la gente que trabaja:

el personal de salud

que nuestra vida resguarda,

los que custodian el orden

y protegen nuestra casa,

los que son indispensables

en actividades básicas

y los que por algo urgente

requieren salir de casa.

 

A aquel que sale a la calle

sin una aparente causa

que pueda justificar

estar fuera de su casa;

y sale y vuelve a salir,

-tanto va el cántaro al agua-

hasta que su intrepidez

por el virus se contagia.

Entonces si busca ayuda

y atención pronta reclama…

Mira: no aceptó el encierro,

hoy lo encierran en su caja

y lo creman o lo entierran…

¿Te suena esto a vacilada?

 

Y ahí no para la cosa

porque el necio a otros contagia

antes de dejar el mundo,

su irresponsable paseada

salió cara a su familia

y a los que al bocón coreaban.

 

Me cansé de hacer canciones

pidiendo: “quédate en casa”.

 

Quien juega ruleta rusa,

sin duda hallará una bala

que termine con su vida

de una manera instantánea.

 

Mas la muerte de ese imbécil

que del mundo se separa,

sólo provoca dolor

en la gente que lo trata,

pero su estúpida acción

a ninguno más contagia.

 

Ese caso es similar

al que por diversas causas

se priva de la existencia

usando la puerta falsa.

 

Este acto que es inducido

por locura momentánea,

mortifica a su familia

pero a nadie más contagia.

 

A todos los bravucones

que dicen: nada me pasa,

y no piensan que el COVID

es realmente una amenaza,

a cada uno le pregunto

de una manera sarcástica:

 

¿Tarareas a José Alfredo

la vida no vale nada?

¿Eres de los que presumen

a mí el virus no me espanta?

Pues déjame que te diga

que es enorme tu ignorancia,

además de bravo, ¡necio!

¡de seguro te contagias!

y contagiando a otros muchos

no alcanzarás ni plegarias.

 

¿Acaso eres Supermán

el héroe que siempre gana?

Pues te tengo otra noticia

tan terrible como amarga:

el virus es CRIPTONITA

que hasta con el héroe carga.

 

Sigue con la necedad

de creer que es cosa falsa,

y que el tal coronavirus

es invento y es falacia

del gobierno que te exige

permanezcas en tu casa.

 

El iluso que presume

Que él, la distancia no guarda,

o juega ruleta rusa,

es suicida, o es canalla

de esos importamadristas

que prenden fuego a su casa

para que la del vecino

arda con la misma llama.

 

Solo he roto el aislamiento

para ir a la farmacia,

cumplí tres cuartos de siglo,

no tengo miedo a la parca,

pero afirmo con certeza

que me dolería en el alma

si un irresponsable imbécil

de mi muerte fuera causa.

 

Me cansé de hacer canciones

pidiendo: “quédate en casa”.

Hoy te digo malandrín:

que eres un arma cargada,

socio del coronavirus

por tu estúpida ignorancia.

 

OCTAVIO CAMPA BONILLA.

Tepic, Nayarit, Mayo 05 de 2020.

  

Por hoy es todo y mañana será otro día.

¡Consumatum Est!

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