¿Por qué robarles la infancia a nuestros hijos?

MIRADA DE MUJER / Luz del Carmen Parra

2020-06-28

Luz del Carmen Parra

Hoy en día es evidente el afán de los padres de acercar la mayor información a sus hijos a edad temprana, tratando de darles herramientas para que su aprendizaje sea de calidad y esté acorde a los tiempos que vivimos.

Sin embargo dejar a la tecnología la formación de su vida, de sus valores personales y familiares sin acompañarlos y explicarles de acuerdo a su madurez emocional todo lo que reciben, no creo que sea la mejor forma de prepararlos para enfrentarse a un mundo cada vez más agresivo y distante de la esencia humana.

Como se ha vuelto una rutina, empecé a revisar los videos que promociona Youtube y me encontré uno que me llamó fuertemente la atención: “Esta niña no quiere tener hijos y el motivo es insólito”, anunciaba su contenido.

Me pregunté qué podría ser lo que a una pequeña de escasos cuatro años la haría decidir a tan corta edad no ser madre.

Decidí correrlo y mientras veía  la inocencia en sus ojos y percibía la ternura en sus movimientos empezó a escucharse en off la voz de su padre que preguntaba a la pequeña el por qué de su decisión, a lo que ella respondía: “No puedo hablar de eso, porque yo no voy a tener un bebé”.

Segura? Cuestiona. Sí, vuelve a contestar firmemente la pequeña.

Pero si tu habías dicho que querías tener muchos hijos, le recuerda su papá. Y ella continúa haciendo señales rechazando ahora esa posibilidad.

De pronto aparece un mensaje escrito que anunciaba el porqué la pequeña habría cambiado de opinión: ELLA DESCUBRIÓ DE DÓNDE  VIENEN LOS BEBÉS Y AHORA YA NO QUIERE TENER HIJOS.

“Se hacen en el vientre y después los sacan por aquí”, escucha decir a la pequeña, señalando entre sus piernas con angustia en su mirada. De verdad?, pregunta el padre socarrón. ¿Y crees que duele?.

Si, asegura con decisión  moviendo de cabeza.

De pronto aparece otro letrero que dice:

¿DÓNDE HABRÁ APRENDIDO ESO?.

“Lo vi en una película, continúa la niña. La chica tuvo un bebé y salió de allí”, dice con sus ojitos saltones mostrando desagrado. 

“Entonces ya no quieres tener bebés”..., vuelve a preguntar su papá. 

No, dice muy segura; “Yo no quiero tener bebés”…

Me pregunto, será esta la mejor edad para informar a los niños de cómo vienen al mundo los hijos? Contará con la madurez suficiente como para entender el papel que juega la maternidad en la vida de una mujer, que la lleve a tomar decisiones trascendentes a tan corta edad?

Cuál es la responsabilidad de los padres para acercar de la mejor manera a sus hijos a vivir su sexualidad sin distanciarlos de la educación del corazón. Sin empañar la candidez de la infancia. Sin negarles el placer de la inocencia.

Será la mejor forma de aprendizaje permitir que una pequeña de tan corta edad presencie el nacimiento de un bebé, en medio de su inocencia y cuando la imaginación no da para vivir una experiencia tan dramática como es el alumbramiento de un ser humano, que  siendo sincera en muchas ocasiones puede causar trauma hasta en los adultos.

Por qué la prisa por hacer de los niños seres adultos. Por qué robarles su infancia y llenarlos de miedos y experiencias traumáticas que tergiversan la naturaleza humana.

No será mejor educar su corazón primero. Permitirle aprender el amor a través de la relación con sus padres en medio de respeto y cuidados que amerita su edad, alejada de preocupaciones y temores que predisponen a rechazar la maternidad.

Creo que también el alma es necesario prepararla para asumir el compromiso de ser madre. Primero se desea con todo el corazón llenar tu vida con un hijo y después se soportan todos los sacrificios necesarios para lograrlo. En mi opinión nada supera el privilegio de gestar y dar a luz un hijo. Nada es tan maravilloso como participar de este  milagro de dar vida.

Pero aún cuando su decisión fuera no ser madre, lo más deseable sería que esa decisión fuera tomada en forma responsable, madura y con plena conciencia. Definitivamente creo que debería ser tomada en su momento y alejada de miedos y prejuicios que condicionen su rechazo. 

Es común escuchar hoy en día a muchas mujeres manifestarse en contra de ser madres. Muy respetable su decisión. Sabemos que ser madres no es un trabajo sencillo y que exige mucho más de lo imaginable, pero también es cierto que la maternidad es un milagro que requiere la voluntad de quien decide aceptarlo.

¿Cual es tu opinión? ¿quieres compartirla?

Derechos Reservados © La Capital 2020