¿Quién dijo que no se puede?

ENFOQUE / Salomón Beltrán Caballero

2020-06-29

Salomón Beltrán Caballero

Qué bonito es soñar despierto, no importa que hayan pasado tantos años, me veo recostado tranquilamente en mi cama, evocando gratos recuerdos  de un ayer no muy lejano; y es que me resulta tan grato, el poder tener esta capacidad  de ir, incluso, más allá de la ilusión de percibir lo que deseo y poder revivir esos momentos, que por cierto, hoy extraño más que nunca y deseo volver a vivir. Las razones sobran, me  basta el anhelo para construir todo aquello que quiero y me resulta tan relajante, que me induce el sueño, pero no, no quiero dormir, prefiero seguir soñando despierto. Qué iluso, diría mi compadre Antonio, si me estuviera escuchando, o si estuviera leyendo estas líneas, ya parece que le escucho: Vive el hoy y ya deja de soñar evocando cosas del pasado, lo que se fue se fue; y yo le contestaba un poco molesto: Mientras haya vida habrá forma de revivir los más gratos momentos; entonces, él adoptaba una  actitud nostálgica y los ojos se le enrojecían y dejaban escapar un par de lágrimas, siendo esto el inicio de una narrativa, que por la emoción que evidenciaba, parecía que tomaba forma en aquel escenario construido por ambos; entonces, yo aprovechaba para decirle: ves como tengo razón, hay que seguir soñando despiertos, para que esa fabulosa parte del tiempo, donde se disfrutó tanto la vida, le regrese a nuestro corazón, la esperanza de buscar la manera, no de regresar al pasado, sí, para construir un presente con más alegría. Muchos años después, mi compadre se fue, se adelantó todo lo que quiso, eso sí, viviendo un presente, no tal y como le hubiera gustado, pero sí con algunos componentes que le hicieran sentir que seguía viviendo sus mejores días, de hecho, muchos de los que le conocían, envidiaban su forma de ser, parecía que nada le preocupaba; solamente yo conocía la parte de la historia que le faltó vivir, para que con el mismo placer alargara sus días como le hubiera gustado.

Qué bonito es soñar despierto, ya me veo corriendo sin parar, ya me veo trepando un árbol, ya me veo siempre enamorado de la vida.

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