Lozoya, segunda temporada

POLVO DEL CAMINO / Max Avila

2020-07-30

Max Avila

Miguel Ángel Osorio Chong, quien fuera destacado funcionario del neoliberalismo, (y ahora senador de la república),  es otro de los que buscan protección contra acciones del supremo gobierno; se ampara pues, y con él, su esposa Laura y su hijo Miguel Ángel.

Ya es del dominio público que la secretaría de la Función Pública investiga la adquisición de la que debe ser suntuosa residencia en Lomas de Chapultepec, ubicada a unos metros de la tristemente célebre “casa blanca”, de presunta propiedad de Angélica Rivera.

El de Osorio Chong es un escándalo pendiente en el combate anti corrupción que sostiene el régimen de la 4T, digamos que está en lista de espera, como lo siguen estando Carlos Salinas de Gortari, Felipe Calderón, Luis Videgaray y por supuesto Enrique Peña Nieto y hasta “la gaviota”, además de otros y otras cuyos nombres Emilio Lozoya dosifica, cual alimento al morbo popular.

En este sentido el proceso contra el extraditado Lozoya, entra en la etapa que parece importar más a los mexicas. Y no es para menos, dado que el caso puede significar “un parte aguas” en la historia de la república. Hecho inédito que sin duda marcará el México de antes y el actual.

Hasta ahora en realidad poco se ha dicho sobre este punto, pero es innegable que el ex director de PEMEX guarda detalles en el objetivo de sacar las mayores ventajas posibles. Por lo pronto ya se sabe que no pisará la cárcel por los delitos por los que hasta ahora lo vinculan a proceso, a saber: operaciones con recursos de procedencia ilícita, asociación delictuosa, cohecho “en calidad de autor material y cometido con dolo”.

Todo esto y algo más, relacionado con Odebrecht (sobornos), y la compra venta de la planta Agro Hidrogenados.

Emilio amenaza una y otra vez, en identificar a quienes “lo intimidaron y presionaron” para que hiciera lo que hizo. ¡Pobre inocente!... Ojalá y no se convierta en el lobo que de tanto anunciar el ataque a las ovejas, terminó siendo la burla hasta del perro pastor.

Por otra parte, no ayuda la opacidad informativa, cuando dependemos de los medios de comunicación, algunos de los cuales difunden de acuerdo a sus intereses y otros de plano le pegan a la especulación amarillista. Y no digamos de “los analistas” a los cuales no faltan pretextos para confundir a la opinión pública.

A pesar de todo, el combate a la ilegalidad avanza en las condiciones más difíciles que pudo imaginar el régimen de la 4T. Es en este escenario donde el país podría lograr ganancias contantes y sonantes.

Y es que existe la posibilidad de ensayar el modelo de tanto éxito en los EU, sea aquel donde los corruptos son obligados a devolver dinero y propiedades mal habidas, (eso que llaman, “reparación del daño”). Y si se hacen bien las cuentas y se actúa en consecuencia, habrá recursos de sobra para que AMLO cumpla con creces los cien compromisos anunciados durante el discurso en el Zócalo, tras haber protestado como presidente de México.

Usted dirá que para ello habrá que enjuiciar a los saqueadores y ladrones enriquecidos a la sombra del poder, y tiene razón, “primero lo primero”. Y en esas anda el gobierno encabezado por Andrés Manuel.

Mientras tanto Lozoya, (“el niño artillero”), juega sus barajitas, bajo la convicción de que es referente en la moralización republicana, lo que lamentablemente es cierto, ¡hasta dónde hemos llegado, haga usted el recabrón favor!...en la tranquilidad de su resguardo hospitalario que dicen, ya no durará más de una semana, (has  de creer), maquina la estrategia con inmejorables resultados, hasta ahora.

El soportar un brazalete electrónico es menor humillación que permanecer tras las rejas, expuesto a vejaciones, burlas y todo lo que deriva de situación semejante.

Sea como fuere, el ex director de PEMEX saca ventaja jurídica de su situación, además de cobrar los agravios cometidos en su contra por Luis Videgaray, su feroz enemigo en el régimen anterior, y quien convenció a EPN de que era un estorbo para los planes de privatización contenidos en la reforma energética.

Porque aunque no lo creamos, Lozoya sostiene que el pleito con el ex secretario de Hacienda se originó por su oposición a puntos fundamentales de dicha reforma…¿verdad, mentira?. No olvidéis que el hodido a todas va. Por lo tanto, que se lo crea el diablo.

                               HIDALGO, HACE 209 AÑOS

Este jueves se cumplieron 209 años del fusilamiento de Miguel Gregorio Antonio Ignacio Hidalgo Costilla y Gallaga, Padre de la Patria y forjador de la Primera Transformación de México…ahora estamos en la Cuarta.

Los hechos ocurrieron en la Plaza de san Felipe o de los Ejercicios en la ciudad de Chihuahua, el 30 de julio de 1811, y fueron necesarias cuatro descargas porque sus verdugos no atinaban al corazón como se los había pedido el generalísimo.

Había cumplido 58 años el 8 de mayo y a la hora del alba el padre José Baca impartió la comunión.

Hidalgo desayunó ese día con extraordinario apetito, según cuenta don Luis Castillo Ledón, su mejor biógrafo, y como notó que le sirvieran menos que de costumbre, pidió le trajeran más, expresando con buen humor que no porque lo fueran a fusilar redujeran el alimento.

El 26 de junio anterior, habían sido ejecutados y decapitados Ignacio Allende, Juan Aldama, Mariano Jiménez y Manuel Santa María gobernador de Nuevo León. Las cabezas de los primeros tres permanecían conservados en sal, después como sabemos, fueron enjauladas y colocadas (incluida la de Hidalgo), en las cuatro esquinas superiores de la Alhóndiga de Granaditas, como venganza por la masacre de españoles realizada por los insurgentes al inicio del movimiento de Independencia.

Hay evidencias de que el capitán realista Agustín de Iturbide, fue quien dirigió la operación, como también fue el encargado del descenso de las calaveras diez años después, al triunfo de la insurrección.

El juicio contra Hidalgo inició el 7 de mayo, quince días después de su llegada a Chihuahua después de que los insurgentes habían sido traicionados y aprehendidos en Acatita de Baján por Francisco Ignacio Elizondo, y sus hombres, quienes se apropiaron de cargas de plata por más de un millón de pesos, 27 cañones, armas, cartuchos, coches, mulas y caballos en número de seiscientos y cien bultos de equipaje.

En esta acción murió Indalecio, hijo de Allende.

Recordemos la historia para no perder el rumbo y saber hacia dónde vamos, sobre todo ahora, en los tiempos de la 4T.

Y hasta la próxima.

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