Salud: corrupción y sindicalismo

DESDE ESTA ESQUINA / Melitón Guevara Castillo

2020-09-10

Melitón Guevara Castillo

Tamaulipas ha vivido en los últimos días tensiones y conflictos sociales. En Matamoros, por ejemplo, los taxistas bloquearon hasta los puentes internacionales porque ya no aguantan las extorsiones de la Policía Estatal; en tanto que, en diversas ciudades, se han manifestado los trabajadores de la salud en contra de Gloria Molina: unos son los médicos, que piden apoyo en tanto que, los trabajadores sindicalistas, piden plazas.

El contexto del segundo conflicto, que no es de hoy ni de ayer, de siempre, tiene muchas aristas, pero sobresalen dos: el que se tiene con la federación, encabezada por el gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, porque a ellos les carga la culpa; en tanto que, los sindicalistas, afirman que el Estado no ha realizado la parte que les corresponde. Además, el líder, ha sido, una y otra vez, señalado como corrupto.

PLEITO DE PODERES.

La arista más significativa tiene que ver con el federalismo: convergen en la entidad, en el sector salud, dos tipos de recursos; los estatales y los que vienen de la Federación. En este caso, los reclamos de los sindicalistas, encabezados por Adolfo Sierra Medina, tiene que ver con el reparto de las plazas federales. Afirman que, de acuerdo a la información pública disponible, hay 600 plazas que se tienen que repartir de manera bipartita: temen que ya el gobierno se las haya apropiado.

La respuesta del gobernador es solo una, consecuente y congruente con su postura en contra del Gobierno Federal. Pide, sí, que no le den patadas a la puerta del gobierno estatal; que debe ser la federal. La cuestión es que, Sierra Medina, está convencido de que el gobierno, entiéndase Gloria Molina, ya les birló las plazas que corresponden al sindicato. En fin, al tiempo, las piedras se van a acomodar en la carreta.

CORRUPCION SINDICAL.

Al ver las informaciones, las imágenes, los desplegados del Sindicato de Salud en la entidad, pues uno de inmediato piensa: así, sin más, debe ser el sindicalismo, combatiente, luchador. No dudamos que, efectivamente, existan esas plazas, pero tampoco dudamos que el Gobierno Estatal ya se las agandallo. Sin embargo, el gran pero, si, que se le pone al movimiento es que Adolfo Sierra Medina, no puede con su fama de corrupto y de vende plazas.

En cada elección sindical, siempre de manera más intensa, aparecen uno y mil trafiques de Sierra Medina; pese a ello, una y otra vez, se ha reelecto por disponer de mecanismos de represión y de cooptación. Es tanto, si, el daño que ha causado al sindicalismo, al grado que ya existe otro sindicato del sector salud, que avanza, lento, gradual, pero ahí la lleva… Por eso, Sierra Medina, busca hacer crecer su imagen de “verdadero líder”.

INVESTIGACION.

Adolfo Sierra Medina, y sus huestes, son respetuosos con el Señor Gobernador. Por eso, en buen plan, proponen que se haga una investigación en la Dirección de Recursos Humanos para saber, digamos, el estado de cosas en relación con las 660 plazas que, alegan, están vacantes. Obvio, no creo que haya una investigación y, lo más lógico, es pensar que es probable que Adolfo consiga plazas (de esas 600) para algunos de sus allegados, como cuentan que es su práctica sindical.

Y, para complementar las peticiones al C. Gobernador, se le demanda ponga atención en el Subsecretario de Planeación y Promoción de la Salud Alejandro García Barrientos. El motivo, solo uno: que promueve la confrontación y el divisionismo entre la base trabajadora. Es, en la práctica, un raspón, pero de ahí no pasa nada. Adolfo Sierra Medina hace la lucha, se entiende, para obtener prebendas.

MOTIVOS Y RAZONES.

Las movilizaciones sindicales de los trabajadores de la Salud, en principio, son buenas; en la medida que tienen como propósito preservar los derechos de los trabajadores; el movimiento se desfasa, por otra parte, por la mala imagen del líder: que siempre, pero siempre, tiene como premisa obtener ventajas personales o para sus cuates y familiares.

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