Una memorable entrevista de Oscar González Bonilla

DIMENSIÓN POLÍTICA / Ezequiel Parra Altamirano

2020-10-13

Ezequiel Parra Altamirano

 

  •  De ella destacan afirmaciones de Gerardo Montenegro
  •  Los convenios de la Sección XX con lo mejor del país
  •  Entre ellos el Tec de Monterrey y el ITESO de Jalisco
  •  Porfirio Muñoz Ledo, de 1975 al 2020 y aun da la pelea
  •  ¿Lo recuerda? En 1975 quitó a Gascón por Flores Curiel 

 

TEPIC, NAYARIT.- DOTADO DE una notable capacidad para el análisis político y destacadamente para encontrar en su interlocutor lo mejor de sus razonamientos y afirmaciones sobre un tema determinado, el laureado periodista nayarita Oscar González Bonilla le ha realizado una entrevista de contenido supremo a quien seguramente heredó de su padre el liderazgo moral de la Sección XX del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, Gerardo Montenegro Ibarra.

Recuerda Gerardo en la segunda parte de la entrevista, que los padecimientos experimentados por su señor padre el profesor Liberato Montenegro Villa fueron consecuencia de las enfermedades que lo postraron en cama del hospital Puerta de Hierro en la ciudad de Guadalajara.

Dice en su texto el periodista que testigo de la entrevista fue Víctor Carlos Montoya Castellón, quien escucha con atención cuando el primogénito de Montenegro Villa informa sobre el dolor abdominal y pérdida de visión de su padre, por lo cual resultó necesaria la cirugía para trasplante de córnea que al final de cuentas no se realizó pese a la disminución del sentido de la vista, con el agravante de que para ello debería estar en condiciones plenas de salud.

 

OPERACIÓN EXITOSA

Sin embargo, el profesor Liberato sí fue intervenido mediante operación de los intestinos que resultó exitosa. Enseguida cirugía en los ojos –no para el trasplante de córnea- con serias complicaciones cerebrales que finalmente lo llevaron a la tumba el 13 de julio de 2020, añade González Bonilla. Y continúa:

“El hecho de recordar, a Gerardo se nota le produce intenso dolor, sentimiento que intenta disimular con respuestas llenas de energía -pero meditada la idea- al cuestionario que presenta el reportero de la gente:

“-¿En la actualidad el propósito superior del magisterio es lograr cargos de elección popular, o la defensa de los derechos laborales? --se le pregunta a Gerardo Montenegro Ibarra, quien a la vista registra rasgos faciales reacios:

“-El principio fundamental es la defensa de los derechos y aspiraciones de los trabajadores de la enseñanza. Estamos en la dirección de encontrar solución a sus demandas, pero además con énfasis mejorar sus condiciones de vida en cualesquiera sentidos.

“En el sindicato, por ejemplo, en los últimos años se ha apostado mucho a la actualización y profesionalización de los compañeros, se les dota de las diferentes herramientas que los hace aptos para enfrentar nuevos retos de la modernización educativa, y en consecuencia, son mejores en el aula, en la dirección escolar o en el cargo administrativo.”

 

IMPORTANTES CONVENIOS

El también ex Senador y ex Diputado Federal Montenegro Ibarra informa que “la Sección XX impulsó el Centro de Investigación Magisterial para impartir a compañeros maestros talleres, diplomados, maestrías y doctorados. También nuestra sección sindical ha realizado convenios con instituciones de la talla del Tecnológico de Monterrey, ITESO de Guadalajara, entre otras, para que los maestros tengan alternativas de actualización con base en la preparación.”

Insiste que “la tarea fundamental del sindicato, desde el activismo de Liberato Montenegro y otros exsecretarios generales, ha sido durante muchos años la defensa de los trabajadores de la enseñanza y la ubicación de la Sección XX como instrumento de lucha, como herramienta de consolidación de sus derechos y aspiraciones.

“Sin embargo, cuando un sindicato logra eso, cuando un sindicato obtiene éxito en la defensa de esos derechos, adquiere fuerza. Ser unido produce fortaleza, además da presencia social y política. Ello ubica a la Sección con una vitalidad capaz de interactuar en la entidad con diferentes actores políticos, y ello daba la posibilidad de que maestras y maestros ocuparan espacios de carácter político, cargos de elección popular…” (Seguiremos hasta concluir en la edición de mañana).

 

¿A QUÉ LE TIRA MUÑOZ LEDO?

En otro tema igual de interesante, el observador político Enrique Pérez Quintana ha elaborado un excelente análisis acerca de la circunstancia política del Diputado Federal Porfirio Muñoz Ledo, sobre todo ahora que acaba de competir contra Mario Delgado y otros muchos candidatos a la Presidencia de Morena, esto es, el partido fundado por AMLO y gracias al cual llegó a la Presidencia de México con el respaldo de casi 31 millones de votos.

Las siguientes líneas, por lo tanto, corresponden al referido analista que recomendamos ampliamente a nuestros amables lectores, a sabiendas de que Muñoz Ledo es aquel líder nacional del PRI que en el año de 1975 urdiera una estrategia política de terciopelo, como decía nuestro desaparecido compadre el famoso “Che” Rivas, para mover el resultado electoral que había llevado a la Gubernatura de Nayarit, apoyado por el PPS, al ex Diputado Federal por tres ocasiones y finalmente Presidente Municipal de Tepic, Alejandro Gascón Mercado, a quien desplazaría de la Gubernatura el  Coronel, después General, Rogelio Flores Curiel: 

La carrera de Porfirio Alejandro Muñoz Ledo y Lazo de la Vega rebasa los 50 años, tiempo en el que ha permanecido en el primer plano de la política interna y exterior de México. Se desempeñó en el Poder Ejecutivo, en el Legislativo, militó en el PRI, partido de Estado y en la oposición. Hoy aspira a dirigir Morena, otro partido de Estado y, de lograrlo, el tercero en su récord.

Los estatutos internos de Morena indican que en noviembre de 2019 se tendría que haber elegido a su presidente o presidenta. Por sus disputas internas no lograron concertar la sucesión, por lo que el presidente Andrés Manuel López Obrador, sugirió llevar a cabo una encuesta, organizada por el INE, para cumplir con el trámite.

Las diferentes fracciones tardaron en ponerse de acuerdo en aceptar la propuesta de López Obrador; cuando lo consiguieron había pasado un año. Entonces, de manera sorpresiva, registró su candidatura Porfirio Muñoz Ledo y fue uno de los más de cincuenta aspirantes que disputaron la presidencia de Morena.

En el transcurso de la “campaña” despuntaron Porfirio Muñoz Ledo y Mario Delgado. Los participantes en las encuestas aceptaron con su firma la posibilidad de un empate en los resultados.

 

EL FAMOSO EMPATE

Las encuestas realizadas arrojaron como resultado un “empate técnico”. Porfirio Muñoz Ledo obtuvo el 25.34 por ciento de las preferencias y Mario Delgado 25.29, lo que significa una diferencia, en números absolutos, de dos votos.

El experimentado Porfirio Muñoz Ledo tomó esta diferencia como un triunfo, se autoproclamó vencedor e informó que tomaría posesión de la presidencia de Morena.

El diputado Mario Delgado declaró que con la “autoproclamación, Porfirio busca hacer una suerte de golpe de Estado al partido, está atentando contra la ley y contra la democracia. Eso no es una buena señal ni para Morena ni para el país”.

 

DISCURSO CRÍTICO

El discurso empleado por Muñoz Ledo en su campaña por la presidencia de Morena fue crítico y personalizado en contra de Mario Delgado y Marcelo Ebrard a quienes señaló como corruptos, adelantar la sucesión presidencial para sustituir a López Obrador y amenazó con expulsar a Ebrard de Morena.

Este primer episodio de cambio en la dirigencia de Morena, partido fundado por López Obrador con el que ganó la Presidencia de México, pone de manifiesto que las ambiciones de los grupos internos son más poderosas que los ideales que el fundador dice que quiere hacer realidad con su propuesta de Cuarta Transformación del país.

 

AMLO DIRÁ EL DESENLACE

El cambio en la dirigencia de Morena y el conflicto que ha confrontado a las “tribus” que migraron del PRD, muestran que es una división que solo llegará a su fin cuando el caudillo López Obrador decida tomar otra vez el control.

El escenario actual, las elecciones de 2021 y lo vivido en dos años del gobierno de López Obrador, indican que el presidente necesita al frente de Morena a un incondicional que apoye y aplauda sus iniciativas y ocurrencias y ese no es el perfil de Porfirio Muñoz Ledo que ha criticado políticas, como la migratoria, que considera equivocada y al servicio de Donald Trump.

Al interior de Morena la acción de Muñoz Ledo, según su discurso de confrontación, garantiza la división y ruptura con lo que consideran la fracción moderada, en la que estaría militando Marcelo Ebrard, amenazado de expulsión, en quien López Obrador tiene un experimentado colaborador y el “compromiso” de influir en la sucesión presidencial.

 

SU FUERTE, LA ORATORIA

El diputado Porfirio Muñoz Ledo es un experimentado orador, domina la retórica que más conviene a su interés personal y del grupo que lo patrocina. No reconocer las reglas del juego y autoproclamarse presidente de Morena no abona a la práctica de la democracia interna del partido y si sustenta la visión de que en México existe una grave crisis de partidos de la que no está exento el actual partido de Estado.

La experiencia de Muñoz Ledo puesta al servicio de la disputa por el poder, en la sucesión presidencial adelantada, que todo indica se resolverá al interior de Morena, indica también que, en México, la democracia no pasa por la vida interna de los partidos, que siguen siendo patrimonio de los grupos que se disputan su control, como camino para alcanzar el poder y la riqueza, en ese orden.

Es indudable que la democracia mexicana ha avanzado, pero resulta insuficiente mientras los partidos continúen siendo patrimonio de grupos cerrados. De esto Muñoz Ledo es un teórico cuya práctica habla en sentido contrario. También sabe ser prudente y canceló su anunciada toma de posesión de Morena. Escuchó al todopoderoso presidencialismo.

Por hoy es todo y mañana será otro día. 

¡CONSUMATUM EST! 

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