Los cien juegos del Tío Sam

DESDE EL RETIRO / Liborio Méndez Zúñiga

2020-10-21

Liborio Méndez Zúñiga

La noticia de la detención del extitular de la Secretaría de la Defensa Nacional por autoridades norteamericanas, parece otra historia a modo de la supuesta lucha contra las drogas del país del norte, en la cual ya se sabe, las primicias corren por cuenta de los truculentos juegos de América para los Americanos, es decir, los gringos que no tienen amigos, tienen intereses.

Para quienes no nacimos ayer, si un origen tiene la mafia y el crimen organizado en el continente, con la anuencia dosificada de los gobiernos, es precisamente la confederación de los Estados Unidos de Norteamérica. Mi aserto no viene de un estudioso o experto del fenómeno de lo ilícito a nivel mundial, sino del aporte de novelistas y cineastas incluso de ese país. El ejemplo más recordado es la época de la prohibición del alcohol, es esa soberbia película de Los Intocables, donde se exhibe sin tapujos la corrupción de policías, jueces y políticos. Agregue usted la historia de Mario Puzzo con El Padrino, que ilustra sin pelos el contubernio de los mafiosos con el gobierno e incluso con las campañas políticas en el país que se asume como paladín de la democracia, amén de indiciar al Vaticano. Curioso y oportunista el que adjudiquen el mote de Padrino al General Cienfuegos, como si buscaran apelaciones emocionales favorables del gran público, para justificar el sigiloso asunto de estado y la sinrazón de ocultar el enjuiciamiento del militar al gobierno mexicano. 

Para exhibir los excesos de la Cosa Nostra, y la trágica cruzada de un hombre justiciero con la ley, vea como muere el juez italiano que logró encarcelar a varios cientos de la mafia italiana. Pero igual hay mafia en Brasil, Colombia o México, sin olvidar a la yakuza japonesa en “Lluvia negra”, lo cual nos hace a la idea de que el crimen organizado es global y no podría explicarse sin la tolerancia de los gobiernos nacionales y locales, de ahí que se llame “crimen organizado”, al grado de tocar al sistema financiero internacional con el lavado de dinero.

Si lo anterior le hace sentido, entonces busque literatura de los estudiosos y vea cómo el tema ha sido contado por autores mexicanos, desde diferentes ópticas, pero en las cuales los malos nunca pierden, al contrario, su poder se ensancha y parece interminable, porque sus líderes se han educado, dominan la tecnología del ciberespacio y pueden contratar los abogados más caros del mundo, pero lo más importante una sociedad enferma nunca dejará de consumir drogas.

Que no nos vengan entonces con cuentos chinos los vecinos distantes y nomás vean la paja en el ojo ajeno. Entre los muchos juegos de diplomacia del más fuerte y fintas de amenazas de todo tipo para nuestra maltrecha soberanía, antes subordinada obsecuentemente, si una historia sabemos es cómo administran las ganancias de capturas, decomisos y cuentas congeladas, incluso para financiar golpes terroristas en países centro y sudamericanos. Esa es la verdad incómoda que arrastran la DEA y la CIA en sus acciones, por no hablar de operaciones clandestinas como Rápido y Furioso, y ya se sabe, ellos ponen las armas y México pone los muertos.

Por lo demás, antes de levantar cejas y mirar feo a los militares, recordemos y no olvidemos muchos pueblos y ciudades respiran bocanadas de aire fresco cuando ven cerca a las fuerzas armadas, en rondines o retenes, porque son los que ponen el pecho y están en la primera linea de fuego contra la inseguridad y todo tipo de desastre natural.

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