Pasamos una semana espléndida en Bahía de Banderas

DIMENSIÓN POLÍTICA / Ezequiel Parra Altamirano

2020-11-22

Ezequiel Parra Altamirano
  •  Allá entrevistamos al Alcalde, Dr. Jaime Cuevas Tello
  •  A partir de mañana la publicaremos en estas páginas
  •  Conozcamos las anécdotas del famoso ‘Prieto Crispín’
  •  Era de Tuxpan, y se le compusieron corridos famosos
  •  Varias anécdotas lo pintan como muy enamoradizo 

TEPIC, NAYARIT.- POR NECESIDADES del trabajo que desempeñamos tuvimos que desplazarnos casi una semana al bello municipio de Bahía de Banderas en la Riviera Nayarit, donde el domingo 22 de noviembre por la noche habíamos acordado con su laureado Alcalde, doctor Jaime Alonso Cuevas Tello, hacerle una entrevista de fondo para conocer, entre otras cosas, lo que piensa del proceso electoral que desembocará en las elecciones del domingo 6 de junio del próximo año, en el que él puede ser uno de los principales protagonistas por la candidatura a Gobernador del Estado, en caso de que su Partido Acción Nacional (PAN) lo arrope con ella, misma que también la buscan el Diputado Local Adahán Casas Rivas, próspero constructor y promotor boxístico a nivel internacional, ex titular de la Secretaría Estatal del Medio Ambiente y entre otras cosas recordado por haber sido el mejor Presidente Municipal del Estado de Nayarit entre los años 2011 y 2014, recientemente incorporado a las filas albicelestes. 

También están en el cubilete el Diputado líder de la XXXII Legislatura estatal, doctor Polo Domínguez, ex líder nacional de los Diputados emanados del PAN, y ex Presidente Municipal de Tepic, entre otros cargos importantes dignos de mención como haber sido Secretario de Salud en Nayarit, así como la Senadora Gloria Núñez Sánchez, que si bien carece de méritos políticos suficientes, sólo por su condición de mujer fue sumada a la lista de aspirantes panistas.

Y como entre los sectores de la población nayarita a considerar destacan los campesinos y sus familias, esta vez traemos a consideración de nuestros amables lectores la interesante vida del tristemente célebre líder agrario de los años 40s y 50s, el famoso Prieto Crispín, cuyo asesinato a manos del entonces jefe de la Policía Judicial dio no lugar a que no solamente se le compusiera un famoso corrido, sino que se especulara de que en la planeación de su muerte hubiesen participado personajes políticos de alto nivel de la entidad.

 

EL PRIETO CRISPÍN

En cuanto a Crispín Durán Zamorano, “El Prieto Crispín”, según cuenta Juan Diego Ahumada Lara se trata de uno de los héroes populares del estado de Nayarit, cuyas canciones sobre su vida canta el pueblo desde hace muchos años.

“El Prieto” era un campesino muy alto y fuerte, cuya personalidad era desconcertante: lo mismo convivía con los majaderos de su pueblo que con gente culta. Era bueno para pelear en las cantinas a sillazos y a la vez muy bueno para hacer gestiones ante las distintas dependencias oficiales en favor de los campesinos. Montaba muy bien a caballo y al entrar en las oficinas del Banco de Crédito Ejidal, en Santiago, pedía una máquina y se ponía a escribir oficios; era muy bueno con el machete y cultivaba flores en el corral de su casa. 

“Lo conocí de niño, porque ‘El Prieto’ iba periódicamente con Severiano a pedirle revistas”, recuerda Ahumada. “Severiano le entregaba bultos del boletín de la URSS, una revista extraordinaria donde se difundían las ideas, los programas y los avances del socialismo.” 

Sigue contando que ‘El Prieto’ se iba a caballo por los ranchos, llegaba a casa de sus amigos y aventaba la revista. “A mi casa llegaba, tiraba una tranca, saltaba de su cuaco y llamaba gritando a mi hermano: 

“‘Teodoro, Teodoro ¡ya llegó el comunismo hijos de la chingada!’, tirando la revista por todas partes. 

“Ésa actitud era notable porque en aquel tiempo, sin que lo reconociera el gobierno oficialmente, las ideas comunistas eran perseguidas y quienes las difundían con mucha facilidad iban a la cárcel. Así lo vio y con los años escribió Alejandro Gascón Mercado en su libro ‘Por las veredas del tiempo’”.

 

ORIGINARIO DE TUXPAN 

El investigador Pedro Luna Jiménez anota: Crispín Durán Zamorano, “El Prieto Crispín”, nació en Tuxpan, Nayarit, el día 4 de diciembre de 1909. Sus padres fueron Crisanto Durán y Catalina Zamorano Hernández; sus abuelos maternos, los señores Juan Zamorano y Antonia Medina Hernández. Desde la edad de 7 años radicó en la ciudad de Santiago Ixcuintla, donde realizó estudios de primaria y, posteriormente, sería mandado a la ciudad de Guadalajara a proseguir la secundaria y profesional en el colegio Luis Silva. A los 16 años se tituló de tenedor de libros. Su primer trabajo lo desempeñó en Tepic, en una fábrica de ropa y calzado que se llamaba las “BBB”, propiedad de José H. Díaz. 

Añade el investigador y catedrático de la UAN que antes que terminara 1925 volvió a Santiago para asistir a los funerales de su señora madre, quien había fallecido el 11 de diciembre de ese año. Estando ahí lo sorprendió la creciente del río del 1º de enero de 1926, motivo por el cual quedó incomunicada la región e hizo imposible su regreso a Guadalajara por lo que perdió su trabajo y tuvo que quedarse en Santiago. Se empleó en la Casa Flores Hermanos como ayudante de contador, después fue almacenista con don Agustín Flores; con don Cesáreo Castillo, oficinista y, luego, dependiente en una tienda de ropa, ferretería y abarrotes. 

En 1928 se fue a trabajar a la hacienda de “El Carleño”, municipio de San Blas, Nayarit, de la cual era propietario el señor Antonio Pérez, administrando el trabajo del campo y la tienda de raya. Allí fue donde tuvo su primer contacto con el campo y los campesinos que servían de peones en dicha hacienda, viendo que eran víctimas de mal trato y de explotación.

 

ANECDOTARIO

Sus paisanos de entonces recordaban que su carácter y espíritu inquieto lo llevaron de uno a otro trabajo. Pasó después a trabajar con los señores Pablo Anaya y José Ibarra en el poblado de Aután. “El Prieto” se asentó luego en Villa Hidalgo donde se hizo famoso defendiendo a los agraristas de la margen izquierda del río Santiago y enamorando a las mujeres del rumbo, aunque ahí fue donde, a veces, salió perdiendo.

 

LA VIUDA CARLOTA

Muy conocido fue su frustrado romance con la viuda Carlota Díaz, prima de Enrique, el jefe de la Policía Judicial que luego sería uno de sus victimarios. Cuentan que a principios de los años 50’s “El Prieto” acosaba a la viuda cuando ésta iba todas las mañanas al mercado, aprovechando que su hombre, Fermín Brambila, trabajaba como leñador desmontando árboles en el llano. Cierto día Fermín, muy tempranito, sorprendió a su rival caracoleando su caballo frente a la viuda y le atizó soberbio golpazo al cuaco en las enancas con el canto de un hacha; el noble bruto relinchó de dolor y arrojó por los aires al descuidado jinete. “El Prieto”, incorporándose, vio a Brambila, cuan alto era, recogió su sombrero y arrancó a galope tendido rezumbando el empedrado de la calle Bravo.

 

EL MAYOR JIMÉNEZ Y LA

CORRETIZA AL “PRIETO”

Otra anécdota similar sucedió en Santiago en las fiestas del pueblo, en 1938. “El Prieto” andaba borracho y entró al bar “El Jordán”, ubicado junto al río, al final de la calle Hidalgo, por lo que sacó su revólver Colt y disparó al aire. En ese lugar estaba también el mayor Evaristo Jiménez Valdez, quien había sido alcalde de Santiago en 1936 y que el ver el escándalo le llamó la atención al rijoso. “El Prieto”, con su pistola en mano, apuntó al militar y le disparó, sólo que el arma se trabó, lo que aprovechó el mayor para ir sobre su rival, pegando carrera el agrarista rumbo a la plaza perseguido por el mílite, ante la mirada azorada de decenas de testigos. Pasaron frente al atrio, por la Allende, rumbo a la calle Juárez, donde el militar, cansado por el esfuerzo, guardó su pistola escuadra y dejó que “El Prieto” agarrara cerro. 

Años después, el 31 de marzo de 1954, el líder agrario, enamorado galán y buscapleitos Crispín Durán Zamorano fue asesinado por el gobierno de José Limón Guzmán para que así la gloria lo inmortalizara por sus aciertos, no por sus debilidades.

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