Abatamos, todos, la tragedia que nos amenaza

OPINIÓN DESDE EL HOGAR / María-Eugenia Espriu

2021-02-02

 María-Eugenia Espriu

 

“…Si modificamos conductas, los nefastos vaticinios pueden dar otro giro. Seamos nuestros propios líderes, no esperemos a que el gobierno cambie, a que venga un súper hombre o súper mujer a rescatarnos. Y aunque, puede que suceda, hagamos algo, lo que podamos hacer…”

 

LA PANDEMIA está perturbando, aún más, a la sociedad mundial. Muchos gobiernos no saben cómo actuar para revertir el fenómeno. 

Leyendo al prestigiado periodista y comentarista Carlos Puig (1) encontré que la “Oxfam”, Comité de Oxford de Ayuda contra el Hambre y que está conformado por 20 Organismos no Gubernamentales (ONGs) que trabajan en más de 90 países para poner fin a las injusticias que causan la pobreza, presentó, en su estudio titulado “El virus de la desigualdad”, algunas conclusiones sobre la grave disparidad mundial que se avecina.

Estas son aterradoras, pues, según expresan, los pobres serán más pobres y los ricos más ricos. Y como consecuencia de la pandemia, dicen, también  aumentará la desigualdad de género y  afirman que sus respectivos gobiernos no tienen ningún plan para evitar este aumento de las desigualdades. Tal parece que la despreocupación, negligencia, o indiferencia de muchos gobiernos, llevan a sus pueblos a la situación pronosticada.

Los países están sobre endeudados por la pandemia, avanzan políticas expansivas pero hay baja inflación, ha reducido el consumo y hay escasa innovación. Se teme la gestación de  la “Generación de la Supervivencia” cuando aún no se ha conseguido sanar a la anterior (2).

 

DRAMA SOCIAL

Japón enfrenta un drama social: la “generación perdida” (3). Ante eso, ya está preparando a las generaciones nuevas con un modelo distinto que se piensa regirá el mundo futuro y resolverá el terrible panorama que afronta. En los últimos años, este país asiático ha ido desarrollando un concepto para resolver sus propios problemas (envejecimiento, natalidad y competitividad) y aprovechar los avances tecnológicos para construir un país y un mundo mejor: el de Sociedad 5.0, en la que nadie se queda atrás. (4)

Y nosotros, los demás ciudadanos del mundo, los Mexicanos, si nos ocupamos, podremos hacer algo. Lo afirmo con certeza.

 

CAMBIAR VIENDO EN POSITIVO, 

EL MUNDO VALE LA PENA

Si modificamos conductas, los nefastos vaticinios pueden dar otro giro. Seamos nuestros propios líderes, no esperemos a que el gobierno cambie, a que venga un súper hombre o súper mujer a rescatarnos. Y aunque, puede que suceda, hagamos algo, lo que podamos hacer.  

Quien lo desee, puede tomar la decisión de cambiar. Comenzando por pensar en positivo.

Tratemos de erradicar nuestros grandes, medianos y pequeños miedos para reemplazarlos por confianza. Tengamos el valor de sacar bravura, coraje, empuje y hagamos un mayúsculo esfuerzo como lo hace la parturienta en su último grito. 

 

¡ARRIBA EL ÁNIMO!

Elevemos nuestro ánimo. ¿Has perdido a seres muy amados? Ten Entereza. ¿No te alcanza para cubrir tus gastos? Resuelve buscar otras formas honestas de obtener recursos. ¿Te sientes desprotegido? Sujétate bien de la mano de Dios. ¿No encuentras la salida? Serénate, escucha, piensa y encuentra  las soluciones. ¿Te sientes agotado? Descansa.

La depresión, así como el estrés y las preocupaciones, bajan las defensas, debilitan nuestro sistema inmunológico pues al aumentar la producción de adrenalina y cortisol, a fin de preparar al cuerpo para reaccionar, disminuyen los glóbulos blancos que nos defienden de posibles infecciones, aumentando así el riesgo de contraer diversas y graves enfermedades. 

Así que cambiemos conductas e influyamos a otros con ellas. Pensemos y actuemos en positivo. Nos sentiremos mejor y estaremos menos propensos a empeorar nuestra situación.

Te deseo éxito en el intento.

 

(1)  Carlos Puig. “La otra tragedia y el mundo que viene” (26/01/21)

(2) Esther Miguel Trula @flamencastone

(3) magnet.xataka.com

(4) Sociedad 5.0: el concepto japonés para una sociedad  

Súper inteligente por Andrés Ortega. ARI 10/2019 – 25/1/2019

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