Ganar una elección desde el penal

OPINIÓN PÚBLICA / Felipe Martínez Chávez

2021-03-30

Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Corría 1998 y el cetemista Juan Genaro de la Portilla se hallaba recluido en el penal de Adonegui, Tampico. Era preso político de Manuel Cavazos Lerma.

Decíase que el sombrerudo andaba encaboronado con Genarín porque este le dio “gato por liebre” en un baile popular de campaña: Le mandó a un quinceañero gay vestido de damita, y el chaparro se “ganchó”.

Años más tarde el dos veces ex alcalde de Altamira nos confirmó que en efecto se dio lo del travesti, pero fue broma de “la raza”, lo cual es tema aparte.

El hecho es que, desde el penal, Genaro hizo que su mujer Romana Flores Rivera se postulara a la presidencia del pueblo por un partido “patito” ¡y ganó!.

“Me los metí estando yo en el penal”, decía y sigue presumiendo Portilla, quien al final del episodio quedó libre porque no le comprobaron el presunto peculado que le acusaban. Fue víctima de la venganza cavacista.

Veinte años después, en 2018, el gobierno de los  vientos del cambio encarceló a Francisco López Villafranca cuando era candidato del PRI  a la presidencia de San Carlos. Ganó desde el reclusorio de Tamatán.

Evidencias divulgadas por familiares y partidarios muestran que “Kiko”, como le dicen allá, es un preso político que saldrá cuando llegue la alternancia en el gobierno, con un “usted disculpe”.

Desde la celda les “metió” a sus contrincantes –del PAN- el 67 por ciento de los votos emitidos y, aunque no pudo tomar posesión, sigue siendo el presidente municipal constitucional y así lo podrá presumir cuando vuelva a caminar por los rumbos de la Sierra Chiquita y revolcaderos del famoso caballo El Califa.

Al frente de la alcaldía está el suplente, José Garza López, de quien no se sabe si hará uso de su derecho a la reelección, o le dará la preferencia a quien es el titular, Kiko, que no ha recibido sentencia (expediente 11/2018) pese a que fue detenido hace casi tres años.

Hace poco los diputados reformaron la Ley, pero no está claro si la inhabilitación política comienza desde el momento en que a un detenido –prisión preventiva- se le dicta auto de vinculación o hasta que llega la sentencia.

En todo caso, López Villafranca tendría derecho a que lo vuelvan a postular si es que lo hace el partido primigenio, en este caso el tricolor.

Pero retomemos el asunto original porque esto de los derechos del preso que ganó desde el penal, también es muy largo y amerita más análisis dado que el Congreso del Estado no le puso atención y la autoridad electoral nunca convocó a nuevas elecciones.

Tenemos un nuevo caso político en la persona de Habiel Medina Flores, aspirante a la alcaldía de Soto la Marina y encarcelado en fecha reciente por la administración de los vientos del cambio, acusado por la Fiscalía de no poder comprobar el uso de 900 mil pesos de dinero público, de cuando dirigió los destinos municipales en ocasión anterior, abanderado por el PAN.

Esta vez sería postulado por la coalición Morena-PT, cuyos dirigentes expresaron la intención de registrarlo por ser “preso político” del sistema.

Si su caso encuadra con el de “Kiko”, puede ganar también desde la “pinta” de Tamatán, y no si los abogados del IETAM toman en cuenta las reformas de la pérdida de la ciudadanía desde el momento de vinculación a proceso.

Habrá que preguntarle a Don Lupe Ramos Charre, el jefe del arbitraje.

Esto de Medina marcaría otro hito histórico pues los marsoteños creen que el agricultor y ganadero está preso sin justificación, y solo para hacer que  no aparezca en las boletas electorales para dejarle vía libre a la reelección de Abel Gámez Cantú, de Acción Nacional.

Antonio Medina, hijo del referido, no tiene duda sobre los motivos del encarcelamiento: “Son hechos vergonzosos; todos sabemos perfectamente de qué se trata esta situación”, dice.

Un dato de por qué creen que Habiel es preso político.

Dentro de los 900 mil que reclama la Auditoría Superior del Estado, hay unos boletos de autobús por viaje de Tampico a la Ciudad de México, que los sabuesos de Don Jorge Espino Ascanio dicen que son falsos.

La defensa justifica que Medina usaba el bus y no avión para viajar a la gran capital y, en esa ocasión, fue a recibir un galardón de reconocimiento de la Secretaría de Salud, junto con otros 30 alcaldes de México.

Nadie hace entender a los fiscales de Don Javier Castro Ormaechea que los boletos de transporte son originales. El viaje lo realizó el 27 de enero de 2017 y el costo de ida 690 pesos, ya con IVA.

Solo mencionar que a finales de ese bienio 2016-2018, Soto la Marina recibió reconocimiento estatal como “municipio promotor de la salud” junto con otros tres. La tarea también fue de la presidenta del DIF, Irma Jasso.

Y bueno, el tema está sobre la mesa. Ya decidirá Don Lupe Ramos si recibe los papeles de los partidarios de Habiel para que presida la planilla de la Marina, desde el penal. Si es así, tenga usted la seguridad que va a ganar.

En un evento al que asistió el Gobernador Francisco García Cabeza de Vaca, efectuado en Tampico, el Rector de la UAT, José Andrés Suárez Fernández, rindió su tercer informe de labores en que quedó demostrado que la casa de cultura cumple con las expectativas de la sociedad tamaulipeca y la comunidad universitaria.

Dijo el Rector que 2020 fue un año de trabajo, inédito, de grandes retos e innovaciones educativas frente a la pandemia del Covid-19, y puntualizó que la UAT hace frente a los retos para avanzar y seguir siendo la universidad que desean los tamaulipecos.

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