La Alpujarra, un deleite de lectura tramontana

DESDE EL RETIRO / Liborio Méndez Zúñiga

2021-03-31

Liborio Méndez Zúñiga

El libro es un tratado de la vida rural española, una rigurosa descripción de la austera comunidad de un pueblo de Sierra Nevada, Yegen, gracias a la pluma de Gerald Brenan, un inglés que decidió vivir parte de su vida en un rincón del sur de España, a principios del siglo pasado, entre 1920 y 1934.

Brenan es un observador acucioso de la vida cotidiana, desde el alba hasta el anochecer, combinando sus vivencias personales con esmero, las de su austero hogar y el lugar donde vive, revelándose como un caminante contumaz, al explorar otros pueblos de esa región, oteando el mar, los valles y la montaña de la Alpujarra.

El libro pronto seduce al lector que no ha viajado a lo inhóspito, y lo hace sentirse parte de la aventura. Deslumbra lo que logra el autor siendo extranjero, al poder aventurarse a vivir en un ambiente de modos y costumbres distintos a su cuna inglesa, describiendo hogares recónditos pero lo más significativo adentrándose en el espíritu y cultura de la comunidad campesina de Yegen.

La narrativa abreva en el conocimiento de varias materias, retoma datos históricos fundacionales, repasando la amalgama de asentamientos de los romanos y los árabes, cuya huella aún percibe Brenan, casi a 2000 metros sobre el nivel del mar Mediterráneo. Si bien podría decirse que Yegen es una estación de trabajo y que fue su laboratorio social, sus incursiones a los caminos y pueblos de la Alpujarra configuran un valioso mapa donde la vida animal y vegetal tienen primer plano gracias a descripciones botánicas y zoológicas de naturalista experto.

Sin embargo, Brenan se revela como un acucioso observador de la vida de personas, familias y comunidades, hurgando en la forma y fondo de la vida campesina, que pareciera un remanso bucólico, solamente asediado por los rigores de las altitudes y el clima. Pero no hay tal, la gente vive y sufre los avatares de la condición humana, sujeta a ritos y costumbres ancestrales como la brujería y otras reminiscencias de los primeros pobladores de allende los mares.

Estas son apenas unas ideas para acometer una sosegada segunda lectura, al calor de la chimenea del próximo diciembre, ideal para volver a disfrutar el Viaje a la Alpujarra, de la mano de Gerardo Brenan, al tenor del cante jondo y tintos heredados de las vendimias de la Alpujarra.

Casa de Piedra, El Cielo. Tiempo de pandemia.

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