Los candidatos y los datos biométricos

TIEMPO Y ESPACIO / Jaime Luis Soto

2021-04-18

Jaime Luis Soto

Con el inicio, este lunes, de las campañas para las alcaldías y diputaciones locales, se espera que el proceso electoral se ponga más interesante y despierte el interés y el entusiasmo de un mayor número de ciudadanos.

No olvidemos que, de acuerdo a experiencias pasadas, las elecciones locales siempre atraen más que las federales. ¿Por qué? A los que les gusta analizar estos fenómenos aseguran que las alcaldías, los ciudadanos la sienten más cercanas que las diputaciones federales (o senadurías, aunque en esta ocasión no hay tal caso).

Remember que estas son unas elecciones concurrentes: Es decir, que se elegirá al mismo tiempo candidatas y candidatos tanto federales como locales. Se trata de un arma de doble filo, dicho coloquialmente.

Y es que puede darse el caso de que está combinación de candidaturas tenga éxito y permita una participación histórica del electorado.

O puede ocurrir todo lo contrario: Tantos candidatos en el escenario electoral pudieran hartar a los electores, más si empiezan a fluir las famosas y muy reprobables campañas de lodo, esas donde nadie plantea propuestas positivas y solamente hay descalificaciones, burlas y golpes bajos.

Pero lo mejor es pensar de forma positiva y apostarle a que este proceso electoral tendrá un final feliz a pesar de la pandemia que sigue vigente.

En Ciudad Victoria, la abogada PILAR GÓMEZ arrancará su campaña el primer minuto de este lunes teniendo como punto de encuentro el 9 Matamoros y Guerrero. Es la prueba de fuego para la candidata del PAN a la alcaldía victorense.

No la tiene nada fácil, es cierto. Pero a PILAR se le conoce como una mujer que le gusta asumir nuevos retos. 

Mientras que el candidato de Morena, EDUARDO GÁTTAS arrancará su campaña hasta las 7 de la tarde de este lunes en la plaza Hidalgo. Es la segunda oportunidad para el también empresario de buscar la alcaldía victorense. 

Lo hemos apuntado en este espacio: Todas y todos los candidatos que participan en este proceso electoral –para las alcaldías y diputaciones locales y federales-, deben asumir el compromiso de despertar el interés del electorado.

Que el abstencionismo no vuelva a ganar como así ha ocurrido en elecciones pasadas…

A nivel nacional, bastante indignación está causando entre el respetable público la nueva ocurrencia de nuestros legisladores de que toda persona que posea un teléfono celular, tendrá que aportar sus datos biométricos -y personales- para crear el Padrón Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil. 

Pero: ¿Qué son los datos biométricos…? Según San Google, son las líneas que forman la huella dactilar, el iris de los ojos, las facciones del rostro, el tono de voz, el ADN, etc.

¿Se imagina usted tener que aportar todos esos datos para comprar un “cacahuatito” de 200 tristes pesos que son los más vendidos entre los millones de ciudadanos que perciben salarios miserables…?

El Senado de la República –donde Morena también tiene mayoría-, avaló modificar la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión para que se elabore una base de datos con la información de todas y todos los mexicanos que tengan un celular.

El objetivo principal de estas modificaciones, según los senadores, es que se tenga bien ubicado a cada usuario de los teléfonos celulares para que nadie haga travesuras.

Sin embargo, organismos como la Cámara Nacional de la Industria de Telecomunicaciones y Tecnologías de la Información (CANIETI), ya advirtieron que la creación del mencionado padrón violará la privacidad de los usuarios e incluso, aumentaría los delitos.

No se debe olvidar que hace una década se creó algo similar. El mentado RENAUT (Registro Nacional de Usuarios de Telecomunicaciones) que fracasó pues los datos ahí concentrados no estuvieron a buen resguardo.

En nuestro país, se calcula que de cada 10 mexicanos, 8 tiene un teléfono celular, caro o barato, pero posee al menos uno. Se trata de un dispositivo móvil que se ha convertido en parte de la vida de las y los mexicanos y el hecho de tener que aportar los datos biométricos -y personales- para seguirlos usando está provocando muchas reacciones, la mayoría reprobatorias.

Cierto, hay algunas personas que utilizan el celular para cuestiones ilícitas. Pero la mayoría de las y  los ciudadanos lo usan para asuntos muy indispensables  ya sea para el trabajo, para una emergencia de salud, para actividades educativas o para comunicarse con sus seres queridos virtualmente, más en estos tiempos de pandemia.

Si la propuesta de nuestros simpáticos legisladores se lleva a la práctica –el sábado pasado entró en vigor el decreto correspondiente-, entonces a todo mundo no le quedará más remedio que brincarle con sus datos biométricos.

Y, oiga usted, se está hablando de más de 124 millones de usuarios…

¿Cuidarán bien todos esos datos…? 

Es pregunta, que conste.

Correo electrónico: jaimeluissoto@hotmail.com

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