Se puede soltar el “tigre” político

OPINIÓN PÚBLICA / Felipe Martínez Chávez

2021-04-22

Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- Los ánimos empiezan exaltarse en ciertas regiones específicos de la geografía estatal y, si continua el ritmo, nada bueno se espera de aquí a las elecciones e incluso después.

Si no hay tacto, pudiera surgir el Tamaulipas bronco, el de los años setentas y ochentas cuando se incendiaron municipios como El Mante, más tarde Hidalgo, Jaumave y Matamoros entre otros.

El punto rojo está hoy en Reynosa, donde el PAN está dispuesto a recuperar la plaza a como de lugar, en tanto el grupo político mayoritario, el de Maki Ortiz Domínguez, juega la sucesión municipal por Morena con su hijo Carlos Peña Ortiz, alias El Makito, luego de abandonar a los azules.

No olvidar que así comenzaron aquellos días del movimiento parmista en Tamaulipas, comandado desde Nuevo Laredo por Carlos Cantú Rosas, donde hoy su hija Carmen Lilia es la abanderada de la causa morenista.

Si no hay cuidado, se puede soltar el tigre que los cuerudos apasionados de la política llevan dentro.  

La situación se agrava cuando la Fiscalía de Justicia le echa más leña al fuego, al abrir expedientes penales al ya candidato de Morena reynosense, cuando en periodo electoral debería haber un ciclo de espera que no de lugar a sospecha de venganzas.

Necesario voltear la vista la pasado y recordar a los más recientes muertos por razones políticas. Vienen desde la represión de Norberto Treviño Zapata en Nuevo Laredo y Llera, hasta los actos que llevaron a la quema del Comité Electoral de Matamoros, en 1992.

Bastaría recordar a Baltazar Díaz Bazán, en la misma Reynosa, Edilio Hinojosa López, Claudio Núñez Soto, Vicente Castillo Infante, Humberto Alanís Tello, Epifanio Gómez Ramírez y otros que perdieron la vida en la lucha por razones democráticos en que creían.

Algunos vivieron para contarlo como Bruno Alvarez Valdez, luego dos veces diputado local. 

Días aciagos en Nuevo Laredo con la doble competencia (Gobernación anuló los comicios), nada dulce de Manuel Hernández Alvarado contra el candidato enviado desde ciudad Victoria, Ruperto Villarreal Montemayor.

Actos todos complementados con cierre de puentes y carreteras que no le generaron nada positivo a Tamaulipas.

Reynosa fue precisamente cuna de líderes como Jesús Treviño Rábago, de los sobrevivientes,  más tarde también diputado local.

En jueves circuló en redes y lo tomaron medios formales, que el candidato de MORENA en Reynosa, Peña Ortiz, había sido citado a comparecer, junto con su padre Luis Carlos Peña Garza, ante un juez de Control con sede en San Fernando, acusados de lavado de dinero y uso de recursos de procedencia ilícita.

Casi al mismo tiempo el cachorro de la presidenta Ortiz Domínguez, desmintió haber sido llamado a la “audiencia inicial en mi contra y mi padre”.

El oficio divulgado, dijo, no trae firma alguna, “y no he recibido notificación legal alguna, atendiendo a las formalidades esenciales del procedimiento”.

“El que nada debe nada teme”, destacó al final El Makito, y expresó su confianza en que las autoridades judiciales actúen apegadas a derecho.

Se habla de otra carpeta contra el jovenazo, esta en la Fiscalía Anticorrupción (223/2021)  por presunto robo de vehículo en el finiquito de un laudo laboral del DIF local, que presidió.

Por si fuera poco, un juicio más por posible falsificación de identidades porque las fechas de su nacimiento no coinciden entre México y los Estados Unidos.

Cuando deberían ser tiempos de cordura para dejar que los ciudadanos decidan libremente su voto, la Fiscalía actúa pese a que tiene todo el tiempo del mundo después del seis de junio para proceder. 

Si son responsables, entonces sí, a la cárcel. No están en condición de huir en los 40 días que quedan de campaña.

Otro foco de atención es Soto la Marina, donde el precandidato Habiel Medina Flores está en la cárcel. El PT lo sustituyó por su hijo Antonio, quien lleva  además como suplente a su hermano Habiel Guadalupe.

Nadie quiere que las campañas se vean empañadas por incidentes como los que ya empiezan a menudear en ciudad Victoria, entre partidarios de candidatos.

Hablando de campañas, Enrique Cárdenas del Avellano, del PRI, recorrió la colonia que lleva el nombre de su madre, Bertha del Avellano, una de las primeras que vino a detonar el crecimiento urbano de la vieja Villa de Aguayo. Por la tarde estuvo en el fraccionamiento Framboyanes, al poniente de la ciudad.

Por su parte el morenista Eduardo Gattas retomó en su agenda el tema de la segunda línea del acueducto, y la gestión para dotar a la ciudad de gas natural, en el afán de “cambiarle oficio a Victoria” de burócrata a industrial.

Y tiene razón. Tradicionalmente la economía de la capital había girado en torno a las compras del gobierno y, hoy que no se hacen aquí, se ha visto estrangulada.

Allá en San Fernando, el jerarca priísta, Edgardo Melhem Salinas, pronosticó que su partido ganará las elecciones con Jesús Galván, “ante la falta de resultados y la pésima administración panista que por 5 años a desgobernado este municipio”.

Como decíamos, el lenguaje se va tornando áspero. No deben olvidar que cada quien llevamos un “tigre” adentro, que puede despertar en cualquier momento. 

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