La persona humana, la ciencia y la tecnología

OPINIÓN DESDE EL HOGAR / María-Eugenia Espriu

2021-09-23

 María-Eugenia Espriu

NOS ENCONTRAMOS en pleno siglo XXI y encuentro que, a pesar de que la humanidad ha vivido por tanto tiempo, seguimos necesitando reflexionar sobre nuestra esencia como personas humanas y hacernos cuestionamientos. 

Haber nacido y existir, no depende de nuestra voluntad. Fuimos depositados en este mundo para ser parte de él. También sabemos que es inevitable que nuestra vida -como todas las demás- termine. Aceptando esta realidad, nuestra vida puede tener más sentido. De nosotros depende como vivimos la nuestra. (1)

La frase del filósofo alemán Heidegger, “ser o no ser” que se convirtió en una reflexión sobre la propia existencia humana significa: existir o no existir; vivir o no vivir; actuar, ejecutar, tomar medidas y posicionarse o no. Proceder, intervenir ante los acontecimientos o quedarse inmóvil, indiferente, estático. Seguir o abandonarse. Moverse o quedarse inerte. (2) ¿Qué elige usted? respetable lector.

EL MISTERIO HUMANO

Abundando en el tema, y sin abandonarlo, me parece que debemos redescubrir y profundizar el misterio de la existencia humana y repetirnos las preguntas: ¿para qué vine a este mundo?, ¿cuál es el propósito de que yo esté aquí en este planeta?, ¿para qué existo?, ¿qué sentido tiene existir?, ¿para qué nacemos y luego morimos?

Hace casi dos milenios y medio, el filósofo griego Aristóteles (384 a. C.) apuntó  que cuando los hombres actúan, es porque buscan alcanzar un objetivo concreto, principalmente, la felicidad en la vida. (3) 

Para entender el sentido de nuestra existencia, es imprescindible pensar en que formamos parte de una Comunidad; no somos individuos separados de los demás, todos necesitamos de todos: del panadero, fabricante, campesino, médico, carpintero, abogado, etc.

¿Cuál es el propósito de la existencia humana?... Pienso que es sentirnos felices por pertenecer a la raza humana; ese es el significado y propósito de la vida y el fin de la existencia. Aprender a ser felices y a vivir nuestra vida lo mejor que podamos, con alegría y gratitud. Descubrir por qué vivimos nuestras experiencias y adquirir conocimientos, fortalezas y aprendizajes de ellas.

Qué gran desafío es experimentar fuertes adversidades para después poder conmover, comprender, aconsejar y ayudar a otros. 

CIENCIA Y LA TECNOLOGÍA

A la persona humana se le dio el don de la inventiva; con esta gran dádiva, ha podido crear, evolucionar y trascender en la tecnología y la ciencia, alcanzando grandes avances. Pero, no siempre el humano ha sabido dirigir esos descubrimientos con nobles fines, ni siempre la intención ha sido para hacer el bien. “No todo lo que es científica y técnicamente posible es éticamente aceptable, ni es válido o conveniente para la humanidad”. 

Después de comentar todo esto me traslado a exponer los siguientes 3 principios.

PRIMERO: Debemos centrar nuestra atención en la persona humana. Percatarnos de que fuimos muy favorecidos al ser posicionados en esta tierra y dotados de habilidades superiores a las del resto de sus habitantes, para poder disfrutarla y ser felices. 

SEGUNDO: Después que se nos concedió el privilegio de formar parte de la familia humana y vivir en este bello planeta, se nos encomendó cuidar de sus bienes, que son universales. Dios nos confió el cuidado de este mundo y de todo lo que hay en él. Recordemos que debemos estar en relación armoniosa con esta gran dádiva divina: la creación, y por lo tanto, no debemos comportarnos agresivos, déspotas o soberbios con quienes coexistimos, sino como custodios amorosos de esa obra maravillosa del Creador de todo lo que existe.  Dios, que creó el mundo por y con tanto amor, nos dejó al cuidado de todo lo que creó sobre y dentro de la tierra. Practiquemos la gratuidad y el amor, trabajemos para servir a los demás y no para dominar o intimidar.

TERCERO   La ciencia y la tecnología nos han llevado a un mundo inimaginable. Es asombroso como la ciencia nos permite observar la estructura interior del cuerpo humano; (5) la creación, en tiempos récord de vacunas, y un gran número de avances y descubrimientos científicos como el salto gigantesco que acaba de dar DeepMind para resolver uno de los grandes misterios de la biología molecular abriendo la puerta a una nueva revolución biomédica (6) o los hallazgos a través de la neurociencia con la que se descubrió la actividad eléctrica en el sistema nervioso. (7) 

Y qué decir de los avances tecnológicos que crearon las máquinas autónomas, el ordenador y el internet. Todos esos y otros inventos nos llevan a pensar que estamos en un momento novedoso y único en la historia humana ¿Acaso está brotando una nueva era y surgiendo un humano mutante, superior al que hemos conocido hasta ahora? 

GRATITUD A LOS CREADORES

Es momento de expresar nuestra gratitud a los hombres y mujeres que se han dedicado a la ciencia y a la tecnología, por sus esfuerzos, entrega y consagración, para facilitar, mejorar y prolongar las vidas humanas, y de aquellas con las que cohabitamos. 

Sin embargo, no todo lo que es técnicamente posible es, por lo tanto, éticamente aceptable. La ciencia, como cualquier otra actividad humana, sabe que tiene límites que se deben observar por el bien de la humanidad misma, y requiere de un sentido de responsabilidad ética. La verdadera medida del progreso es lo que está dirigido al bien de cada hombre. 

Me parece que es hermoso tener el privilegio de contribuir a la evolución del género humano con aportaciones tecnológicas y científicas. Sin embargo, señor@s científic@s y Técnic@s: Asegúrense de que esas aportaciones suyas, sirvan para el bien de toda la humanidad, y cerciórense de que los beneficios de sus inventos no sean disfrutados solamente por unos pocos; pues, “al futuro se agregarían nuevas desigualdades” basadas en aquello descubierto o inventado por ustedes. No deben permitir la ampliación de la brecha entre ricos y pobres. No deben conducir a la humanidad a un mayor empobrecimiento que perjudicaría dramáticamente a la comunidad humana y degradaría a la comunidad científica y tecnológica.

Reconocemos que la ciencia y la tecnología nos han ayudado a profundizar sobre el conocimiento de la naturaleza y, en particular, del ser humano. Pero una y otra NO bastan, para dar todas las respuestas. 

Sería conveniente detenernos a meditar que, a pesar de tantos avances, el cuerpo y alma, nunca podrán ser alcanzados; son obras divinas que nunca podrán ser ni remotamente igualadas y menos superadas.

La diferencia entre la persona humana y la máquina más adelantada siempre será abismal. Nunca, ni la ciencia ni la tecnología podrán alcanzar lo creado por Dios.

REFERENCIAS

(1) Artículo inspirado en el Discurso del Papa Francisco al Consejo Pontificio de Cultura el 20 de noviembre de 2017. Algunas líneas son textuales, y se comillean; de otras, sustraje la idea. Lo demás es producto de la investigación, la lectura, mi intuición e inspiración.

(2) https://elmundoinfinito.com/. Permite conseguir información útil sobre cualquier curiosidad que se le pueda presentar.

(3) https://www.filco.es. Filosof@s

(4) Julián de Zubiria en su texto ¿Qué es el pensamiento?

(5) (Copyright © 1996-2020 Amazings® / NCYT® | (Noticiasdelaciencia.com / Amazings.com).

(6) Xataka.com/medicina-y-salud/deepmind acaba-dar-salto-gigante-para-resolver-uno-grandes-misterios-biologia-molecular

(7) https://ww.uv.mx>cienciauv>blog>cerebroeneltie

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