La Otra Política

DESDE EL RETIRO / Liborio Méndez Zúñiga

2021-11-28

Liborio Méndez Zúñiga

Son muchos los mexicanos de adentro y afuera que se siguen preguntando si Morena tiene futuro y con sobrada razón. La sorpresiva jornada cívica de julio del 2018 llevó a Palacio Nacional a un gobierno emanado de ese partido-movimiento, cuya formación es nueva y vieja a la vez, con una propuesta de transformación que apenas empieza a verse como un cambio de régimen.

El nuevo estilo de gobernar para unos ya demuestra que la 4 T está poniendo cimientos y además ganando gubernaturas con una presencia real en las entidades federativas, reconociendo que como partido ya tiene una estructura formal, y el movimiento da señales con el respaldo al Presidente López Obrador. De sus adversarios ya hay voces que le reconocen la estatura de estadista, es decir, otro líder latinoamericano de la noción de gobierno para todos, pero con la prioridad en los más pobres, una segunda ola de progresismo, como le llaman algunos teóricos de izquierda.

La lectura del libro “A la mitad del camino”, confirma que la gobernanza no se le ha ido de las manos al Presidente, a pesar del desorden de la vida nacional y la interdependencia con el extranjero, herencia y yugo vigente del neoliberalismo rapaz y saqueador de larga data. Es tal la eficacia de gobierno, a contrapelo de la alianza de los viejos partidos más cargados a la derecha, que su derrota moral por la pérdida de banderas los tiene en la lona y sin perspectivas de recuperar el poder.

Sin embargo, no todo está dicho. La verdad sea dicha, los grandes problemas nacionales necesitan más de un sexenio para tener cauces de solución, simplemente porque la cobija no alcanza. La deuda eterna es un contrapeso y los poderes fácticos compran la ley a destajo, además del control de los medios de comunicación, que ya hubieran oscurecido los avances de la 4 T, si no fuera por esa poderosa estrategia de “Las Mañaneras”, que mantiene un empeño de pedagogía política para con el pueblo, a diario, con el lenguaje que todo mundo, y particularmente sus electores entienden y difunden en la sobremesa, el trabajo, en la escuela.

Algunos, tal vez no millones, deciden tomar el camino largo de prepararse en la teoría que sustenta la 4 T, compran libros, leen artículos de opinión, y están los interesados en el programa de formación y capacitación política de Morena, que tiene un programa para ese cometido, pero que aún no tiene presencia nacional, si bien lo encabeza un eminente teórico de la filosofía de la liberación, el Dr. Enrique Dussel, actual Secretario de Formación y Capacitación Política de ese partido.

En ese propósito, pude darle seguimiento al Diplomado Internacional La Otra Política, con sesiones semanales durante casi cuatro meses, de hora y media, todos los viernes. A veces en vivo, para ver las opiniones de los participantes, otras en los programas grabados vía You tube. Fui aceptado sin ser militante de Morena, sin costo, solo el compromiso de formar parte de las redes que se conformaron durante el diplomado. 

Hoy le dejo mi primer comentario. Soy un analfabeta cibernético, esta es una primera experiencia de aprendizaje a distancia, y no pude interactuar como hubiera querido con participantes, especialmente de otros países de América Latina. Sin embargo, las conferencias de los ponentes fueron de primer nivel, y valió la pena el tiempo dedicado. Le adelanto que todos los temas están en la plataforma de Edu.Red de Morena, y las sesiones semanales también, pero además se editará un libro en España y en México con los textos referidos en el diplomado, con un énfasis claro en la autocrítica de la praxis, si se asumen las teorías formuladas sobre una revisión de las historias de nuestros pueblos latinoamericanos, con culturas primigenias de pueblos originarios, conquistados con la fuerza de la espada y domesticados con el signo de la cruz. Esa reflexión que ya circula en muchos dirigentes del continente y otros mundos, postula la necesidad de una segunda emancipación, considerando que la primera la encabezó el Cura Hidalgo. Más aún, el nuevo empeño de la teoría filosófica es la descolonización de nuestra idiosincrasia, es decir, la liberación de asumirse como pueblos colonizados, a sangre y fuego. 

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