Lunes de reflexión

ENFOQUE / Salomón Beltrán Caballero

2021-12-05

Salomón Beltrán Caballero

¿Qué cargo hoy en mi maleta de recuerdos? Son tantos, que quisieran todos salir a la luz, son tantos, algunos tan viejos como el mismo tiempo pasado, otros, tan recientes como el presente, tal vez por eso, los buenos recuerdos del pasado se quieren salir, para darle espacio a los que están llegando, mas, cómo poder dejar marchar todas aquellas vivencias que significaron tanto en mi vida y me mantuvieron siempre consciente de la realidad que vivía y con ello me hicieron sentir que no era un sueño.

Hablando de sueños, ayer tuve uno muy enigmático y preocupante, me dirigía a un estacionamiento de un enorme edificio, tan alto, que no podía ver donde terminaba. Llegaba a aquel lugar con la intensión de recabar una información, me acompañaba mi esposa y un amigo que aseguraba conocer bien el edificio, y a quién le pregunté por qué debíamos entrar por el estacionamiento y él dijo: Es que el recorrido inicia aquí, aquí inician las escaleras. ¿Qué acaso no hay elevador? El respondió, no, hay que subir por la escalera. En cada piso había una sala de espera y en ella varias personas, había familias completas; en otros pisos, había personas de negocios; en otros, había políticos; en otros, obreros, amas de casa, en fin, podría decirse que había representantes de toda la sociedad. Le pregunté de nuevo a mi amigo: ¿A qué piso vamos nosotros? Respondió con asombro, no lo sé, yo pensé que tú sabías a dónde querías ir. Volteé a ver a mi esposa y le dije: Mejor regresemos. El amigo contestó: Será muy difícil regresar, algunas de las personas que hemos visto en los pisos de abajo, llevan ya mucho tiempo esperando encontrar la salida, esperemos un par de horas y preguntemos a los que vienen bajando de los pisos más altos. Así lo hicimos, pero siempre nos decían lo mismo: No encontramos la salida, por lo que decidí aventurarnos a regresar por nuestra cuenta y después de muchas dificultades logramos regresar al estacionamiento y de ahí a nuestra casa. Le conté el sueño a mi esposa, pero no se atrevió a darme su opinión, y después de pasar un par de horas analizando el sueño, llegué a esta conclusión: El edificio es nuestro país, el hecho de que sea muy alto significa la cantidad de necesidades que privan en cada piso, que a su vez traduzco como los diferentes sectores de la población; el desconocimiento o confusión que priva en la salas de espera se da por la cantidad de retos que estamos enfrentando en todos los estratos, nadie sabe el rumbo que están tomando las cosas, nadie sabe para dónde vamos o lo que ocurrirá; el hecho de que haya puras escaleras y no elevadores, sugiere la dificultad para solucionar la situación, la espera es la parálisis que priva en todos los sectores, algunos han tratado de ayudar a solucionar aspectos relacionados con su competencia, pero regresan a la sala de espera, pues no encuentran eco en sus propuestas, el hecho de haber encontrado la salida, en mi caso, significa que cada persona debe de hacer plena conciencia de lo que nos está ocurriendo, y ponerse a trabajar en solucionar lo que afecta a cada quien y a cada familia, los diálogos en las salas de espera, son las oportunidades que tenemos los diversos sectores de la población para trabajar en equipo y encontrar una salida segura, pacífica y que beneficie a todo el país.

¿Usted que opina mi estimado y sabio lector? Si tiene alguna otra interpretación de mi sueño, le agradecería compartirla, claro, todo en buenos términos y sin ofender a nadie, a fin de cuenta, todos vamos en el mismo barco, aunque no en las mismas condiciones.

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