Voracidad de los funcionarios de Gattas

POLÍTICA Y GOBIERNO / Enrique de Leija Basoria

2022-02-26

Enrique de Leija Basoria

Gran negocio se está haciendo en las diferentes dependencias del Ayuntamiento de Victoria, Tamaulipas.

Lo manifestado por un servidor no es porque lo haya escuchado por terceras personas, no, lo constate personalmente.

Resulta que, como abogado en el ramo familiar, me toco tramitar el año pasado, dentro de un Juicio Sucesorio Intestamentario, dos manifiestos y dos Avalúos de 2 predios urbanos de ésta Ciudad Capital.

Todo iba muy bien en el proceso, hasta que en el Instituto Registral y Catastral del Estado, se percataron y le regresaron al Notario Público los Manifiestos y Avalúos, por errores cometidos por los funcionarios de Catastro Municipal, omitieron datos necesarios para registrar las nuevas Escrituras de los dos predios, que heredaran los familiares del actor de la herencia.

Lógicamente, la Notaría me lo hizo saber, para tramitar sus correcciones ante las autoridades del Municipio de Victoria, ahí fue donde me toco toda una odisea para conseguir las mencionadas correcciones.

Tres días en las diferentes oficinas del Ayuntamiento, hasta que se lograron las correcciones por los errores de la Dirección de Catastro Municipal, pero no crean que me fue tan fácil hacerlo, no, para nada.

Sabiendo cómo se las gasta el Director de Catastro, un tal, Mario Alejo Salinas Peña, de triste memoria, pues coincidimos en el Congreso del Estado de Tamaulipas, el como Diputado y yo como simple empleado, desde entonces sabia su proceder cuadrado.

Por esa razón, me vi en la necesidad de ocurrir con el Secretario del Ayuntamiento, el Lic. Hugo Resendez, hijo de Tito del mismo apellido, quien también fue Presidente Municipal y Diputado en la misma Legislatura del Tal Mario Alejo.

Como ya me había ocurrido en un Juicio anterior, en la anterior Alcaldía, por un error de Catastro por el nombre de una Calle Capitalina, en esa vez acudí también a solicitar la atención del Tesorero Municipal, el atento y servicial Lic.Jose Alfredo Peña, quién me atendió como debe de ser, e inmediatamente dio instrucciones a su Secretario Particular, para que me acompañara a Catastro, todo muy bien.

Pero la sorpresa fue con Gattas, me volvieron a cobrar los documentos que tenían errores por omisiones de ellos mismos, acudí con el Lic. Hugo para ver si me corría la atención, pues no era justo que mi cliente volviera a pagar y todo por errores de la oficina de Catastro, mal atendida y malos modos por el tal Mario Alejo.

No corrí con suerte, pues para lograr el no volver a pagar, tendría que hacer trámites de condonación para ver si se podría hacer.

Hacen falta funcionarios de carrera, como lo es el Lic. José Alfredo Peña Rodríguez, por cierto, Licenciado en Administración Pública, con espíritu de servicio, como nos inculcaron en la Facultad de Comercio Victoria.

Ahí será para la otra.

¡Consummātum est!

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