Haiga sido como haiga sido, el pueblo bueno ganó

DESDE EL RETIRO / Liborio Méndez Zúñiga

2022-04-15

Liborio Méndez Zúñiga

Aunque las aguas seguirán revueltas el resto del sexenio, el 10 de abril pasado Morena mostró músculo y nuevamente se alza con la votación de 15 millones de ciudadanos que refrendaron su esperanza en el hombre y el proyecto de la 4 T, a pesar del INE y la oposición dispersa y desbalagada de la derecha.

Para los opositores, los números no alcanzan para maldita sea la cosa, y el resultado ya se sabía, dada la aceptación del Presidente López Obrador. No por nada invitaron a sus partidarios a no votar, y hasta una frase de despropósito se hizo viral: “Terminas y te vas”.  

Pocas plumas ponderan el hito histórico de esta consulta, que representa otro avance democrático para México y América Latina, sí señor, para el continente, donde ningún presidente había osado pronunciarse por la revocación de mandato. Ni Obama, pues.

Por donde se le vea, este inédito ejercicio de participación ciudadana, acotado por la insuficiencia de casillas, representa la nueva conciencia de hombres y mujeres que han superado la abulia, la dejadez, el miedo al establishment, y se pronuncia con el voto que mueve montañas, y puede vencer las mañas de mecanismos e instituciones pseudo democráticas. El antecedente de si iban a la cárcel los expresidentes, que recogió seis millones de votos de quienes perdonan pero no olvidan, fue superado con los quince millones de votos de quienes reclaman a los políticos que, el pueblo los pone y el pueblo los quita.

Vaya revés para los consejeros del INE, cuya soberbia ha quedado al desnudo cuando el presidente va y tira línea a un partido venido a menos, y luego se lava las manos porque le niegan más dinero para organizar la elección. El osado desplante de estos consejeros, que llegaron al puesto en acuerdos cupulares entre partidos y oscuros intereses de los poderosos, ahora está a la vista: ni son neutrales y menos representan a la ciudadanía que aún confía en la democracia. 

Ante la juventud de Morena, que aún tiene mucho que aprender como partido, pareciera que lo que tiene larga vida es el “Movimiento”, esa poderosa potencia del trabajo casa por casa, de auténticos protagonistas de a pie que invitan a la gente, hablándole de la Regeneración y la Guía Moral, en una ola de diálogos cara a cara para ponerlos en marcha como actores activos y altivos en la IV Transformación. Y otra vez, las benditas redes sociales al servicio del bien y del mal, también son herramientas para los de abajo, que pronto se enteran de la buena o mala gobernanza.

A mi modesto y precario entender, aún no hemos visto ni calibrado la magnitud de los cambios que ya vive el mundo mundial y nuestra nación, que se compone de muchos Méxicos, desde el mundo indígena hasta la casta de los multimillonarios, esos que con la chequera en la mano ponían presidentes, jueces, gobernadores, alcaldes y gabinetes.

Pero ya ve, no hay mal que dure cien años. Haiga sido como haiga sido, el pueblo bueno ganó.

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