Los niños son presa de las prácticas de comercialización nocivas

Tan solo la obesidad infantil se ha multiplicado por 11, consecuencia de la sobreexposición en los medios con publicidad tóxica

2020-02-24

AGENCIAS

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Según un informe histórico publicado hoy por una Comisión de más de 40 expertos en salud de los niños y los adolescentes de todo el mundo, convocada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el UNICEF y The Lancet, titulado A Future for the World’s Children? (¿Qué futuro les espera a los niños del mundo?), se concluye que la salud y el futuro de todos los niños y adolescentes del mundo se encuentran bajo la amenaza inmediata de la degradación ecológica, el cambio climático y las prácticas de comercialización explotadoras que empujan a los niños a consumir comida rápida muy procesada, bebidas azucaradas, alcohol y tabaco.

La exposición de los niños a la comercialización de comida basura y bebidas azucaradas se asocia con la compra de alimentos poco saludables y con el sobrepeso y la obesidad, lo que vincula la comercialización agresiva con el alarmante aumento de la obesidad infantil. El número de niños y adolescentes obesos aumentó de 11 millones en 1975 a 124 millones en 2016, es decir, se multiplicó por 11, con costos individuales y sociales muy elevados.

En el informe también se destaca la clara amenaza que suponen para los niños las prácticas de comercialización nocivas. Los datos muestran que los niños de algunos países ven hasta 30 000 anuncios solamente en la televisión en un año, mientras que la exposición de los jóvenes a los anuncios de vapeo (cigarrillos electrónicos) aumentó en más del 250% en los Estados Unidos de América en un periodo de dos años, afectando a más de 24 millones de jóvenes.

El profesor Anthony Costello, uno de los autores de la Comisión, dijo: «La autorregulación de la industria ha fracasado. Diversos estudios realizados en Australia, el Canadá, México, Nueva Zelandia y los Estados Unidos de América, entre muchos otros, han demostrado que la autorregulación no ha obstaculizado la capacidad comercial de hacer publicidad para los niños. Por ejemplo, a pesar de que la industria se adhirió a la autorregulación en Australia, los espectadores infantiles y adolescentes siguieron expuestos a 51 millones de anuncios de alcohol en tan solo un año en el contexto de la retransmisión por televisión de partidos de fútbol, cricket y rugby. Y la realidad podría ser mucho peor aún: tenemos pocos datos y cifras sobre la enorme expansión de la publicidad en las redes sociales y los algoritmos dirigidos a nuestros niños».

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