Políticas públicas en el sector inmobiliario durante el COVID-19

Los pagos parciales, totales e intereses serán congelados durante la pandemia con posibilidad de ampliar el acuerdo dos meses más

2020-05-12

tundra.mx

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CD. DE MÉXICO.- La pandemia del coronavirus (COVID-19) ha tenido un gran impacto en diversos ámbitos de México, especialmente en lo social y económico. A lo largo de la contingencia sanitaria, se han tomado diversas medidas para evitar los contagios y reactivar la economía. Entre ellas, las políticas públicas que se han implementado en el sector inmobiliario.

Instituciones bancarias

Banxico bajó la tasa referencial 50 puntos dejándola en 6.0 por ciento y anunció varias medidas. A través de sus políticas públicas, busca fortalecer los otorgamientos de créditos y agilizar los mercados.

La Asociación de Bancos de México (ABM) emitió un comunicado el 6 de marzo de 2020. En él declara la implementación de una serie de medidas en apoyo a los clientes en circunstancias difíciles.

Con estas políticas, se busca diferir los pagos de cualquier tipo de crédito hasta por cuatro meses. Esto significa que los pagos parciales, totales e intereses serán congelados durante este lapso con posibilidad de ampliar el acuerdo dos meses más. Todo esto es posible siempre y cuando el usuario lo solicite con su institución bancaria.

De acuerdo con Leonardo González, analista Real Estate de Propiedades.com, estas medidas consolidan la lealtad de marca a las instituciones bancarias y permanencia de clientes. En consecuencia, se potencia la colocación de nuevos créditos proyectados para después de la pandemia.

Políticas para pago de créditos

A raíz de las políticas públicas anunciadas por la ABM, todos los bancos en México anunciaron las medidas que tomarán para hacerlas efectivas. 

Banorte, HSBC, Santander, BBVA y Citibanamex se sumaron en los días siguientes para comenzar la aplicación de los apoyos. La respuesta general es la implementación de prórrogas en los pagos de créditos, manteniendo congelados los intereses moratorios. 

Todos han optado por un periodo de gracia por cuatro meses, aunque algunos dan opción a aumentar el plazo por dos meses más. Asimismo, ciertas instituciones han creado medidas alternativas. Por ejemplo, HSBC agregó la reducción de las cuotas mensuales o descuentos en pagos anticipados.

El analista recomienda aprovechar este plazo para tener una mayor educación financiera orientada a “leer la letra pequeña”, por la realización de trámites y ajuste de portafolio.

Infonavit

Con el afán de controlar los efectos causados por el coronavirus, el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) anunció sus políticas públicas. En conjunto con la banca privada aportará 20 mil millones de pesos en el sector inmobiliario.

Al igual que las instituciones financieras, el Infonavit optó por la reestructuración de los pagos de créditos hipotecarios y la aplicación de los seguros por desempleo. A la par, enfatizó que buscará ampliar las facilidades para obtener un financiamiento para vivienda.

Leonardo González analista de Propiedades.com, comentó que este tipo de políticas públicas garantizan la operación y funcionamiento del Infonavit durante esta crisis sanitaria. Entre los beneficios, se observaría una mayor incidencia en los ajustes de desempleo y mercado laboral. No solo en metas comerciales hipotecarias del país.

Otra de las políticas públicas que ha planteado esta institución, es la creación de un programa de créditos más accesibles. Con esto, lograría un plan de intereses más bajos y enfocado a los trabajadores que perciben menores ingresos.

Construye tu propia casa

La creación del programa “Construyo Infonavit” es una de las últimas medidas que ha anunciado la institución. A través de ella, los usuarios podrán destinar los recursos de sus ahorros para la opción que prefieran. Desde hacer ampliaciones en su hogar, hasta construir una vivienda en cualquier zona del país que elijan.

González acotó que, aunque la práctica de autoconstrucción es algo tradicional en la sociedad mexicana, estas construcciones pueden tener problemas catastrales. Esto entorpece las posteriores fases de venta o renta, al tener una vinculación débil en la industria de vivienda.

“También es un buen primer paso para lograr vincular la vivienda propia de autoedificación y las metas hipotecarias de cada zona o colonia. Esto dependerá de su ciclo inmobiliario para formalizar y edificar mejor en el futuro próximo”, finalizó. 

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