Reconocimiento y gratitud a los papás

“…Una manera de honrar a nuestros padres es ayudarlos en momentos de necesidad económica, o cuando estén enfermos y no puedan hacerse cargo de sí mismos. Quizá la mejor manera de honrarlos es transmitiendo los valores espirituales a nuestros hijos…” 

2021-06-16

MARÍA EUGENIA ESPRIU

NIÑAS EN CASA CON PAPA.png

-PRIMERA DE DOS PARTES-

ESTE EJERCICIO de reflexión va dirigida a los papás que están presentes o ausentes, a los que realizan trabajos esenciales; a los empleadores, a los panaderos, carpinteros, albañiles, músicos, transportistas, peluqueros, maestros, chefs, a los que están y a los que se han ido; a los futboleros, a los periodistas, a los que son políticos y/o diplomáticos; a los competitivos, solitarios, buenos proveedores; a los  empresarios, directivos, gobernantes, militares, policías, profesionistas; a los que tienen trabajo y a los desempleados, a los jubilados o pensionados, a los más jóvenes y a los más viejos, a los padres biológicos y a los de crianza… 

A esos que, sin haber engendrado a aquel ser humano, le dispensaron consejos, amor, orientación, presencia, sustento y guía. A las mujeres que fungieron como papás, a todos aquellos que engendraron a un ser humano y lo saben o no lo saben, así como a los que me faltaron.

 

LA IMAGEN DE “PADRE”

Introduciéndonos a la imagen que se tiene en general del padre, se observa que se le relaciona con la figura de proveedor, de jefe de familia, defensor, protector, de la cabeza de la célula familiar; el que hace valer las reglas, el fuerte, el héroe, el ejemplo, el que comparte las tareas en casa, el que se hace corresponsable del cuidado, educación y presencia en la vida de sus hijos. Otras veces se le identifica como un personaje opuesto a este modelo u otras variantes.

Así que el propósito de este escrito, es agradecerles a todos ustedes, los padres, su contribución para que el género humano  evolucionara y fuera mejor. 

Para este artículo, tomé variados ejemplos de comportamientos de padres que podrán servirles a los padres primerizos y a otros.

¡GRACIAS!

 

SABIOS CONSEJOS

Comenzaré por agradecer a los que fueron suficientemente sensibles, observadores e inteligentes como para brindar a su hija o hijo, un consejo bueno, sabio y oportuno. A aquellos que les dieron herramientas para salir delante en momentos de crisis.

Gracias por enseñar a sus hijos a respetar la Ley del hombre y de Dios: es decir a no matar, no adulterar, no hurtar, no mentir, no hablar con falsedad del prójimo. Habiéndolo hecho así, seguramente, más adelante, podrán ser honrados por ellos.

Gracias por enseñarles a vivir en paz respetando a la autoridad y así, vivir sin temores. 

 

GRACIAS A LOS HIJOS

Gracias a los hijos por honrar a sus  padres, aunque haya ejemplos a los que les sea difícil entenderse con ellos. Por  hablar bien de sus padres y dirigirse a ellos con respeto y cortesía. Por seguir las buenas enseñanzas y buen ejemplo de poner el bien en primer lugar. Eso edifica   a una familia fuerte.

Obedecer a nuestros padres es nuestro deber principal cuando somos niños y  jóvenes, pero el respeto a ellos debe continuar aun después de muertos.

Una manera de honrar a nuestros padres es ayudarlos en momentos de necesidad económica, o cuando estén enfermos y no puedan hacerse cargo de sí mismos. Quizá la mejor manera de honrarlos es transmitiendo nuestros valores espirituales a nuestros hijos. 

Honrar implica todo lo positivo que un hijo haga con su vida: la forma en que trabaje y hable, los valores que sustente, y la moral que practique. Me parece que sería oportuno preguntarnos: ¿qué estoy haciendo para mostrar respeto a hacia mis padres? ¿Estoy viviendo de una manera que los honre?

 

COMO AFECTAN LOS ERRORES DE LOS PADRES A LOS HIJOS

Un buen padre podrá mostrar misericordia, y podrá perdonar la iniquidad, la rebelión y el pecado de sus hijos, pero de ningún modo podrá evitar las consecuencias sobre su descendencia hasta la tercera y cuarta generación.

¿Por qué el pecado podría afectar a los nietos y bisnietos? Este no es un castigo arbitrario. Los hijos seguirían sufriendo debido a los pecados de los padres. Por ejemplo, considere el incesto, el maltrato a los niños, el adulterio o el alcoholismo. Aunque estas consecuencias son obvias, los pecados tales como el egoísmo y la codicia, pueden también transmitirse de la misma manera. Las consecuencias  terribles del pecado, no están limitadas a un miembro de la familia. Cuídese de no tratar al pecado de una manera indiferente, arrepiéntase y apártese de él. Puede que ahora sienta un poco de dolor, pero más tarde, el pecado puede cobrárselo en una de las áreas más sensibles de su vida: sus hijos y sus nietos.

 

GRACIAS POR ENSEÑAR 

LOS VALORES A SUS HIJOS

Por practicarlos en la vida diaria. Por enseñarles a amar las cosas bellas que nos rodean. Por enseñarles los valores y vivir, cada día, según los mejores principios. Por enseñarles las cosas trascendentes, por enfatizar sobre la importancia de  enseñarlos. Gracias por entender que no se puede delegar esta responsabilidad a las escuelas o a las cuidadoras.

Se pueden encontrar tantas oportunidades para ofrecer lecciones de vida objetivas y practicas a los hijos, que sería una pena practicarlas solo un día a la semana. 

Las verdades eternas y universales, se aprenden con la práctica y de una forma más efectiva, en el ambiente amoroso de un hogar donde se practica el respeto, la tolerancia, la aceptación, la paciencia.

 

INSTRUIR A LOS HIJOS EN LA FE

Las generaciones del mañana dependen de la manera en que les enseñemos, De tal suerte que así, con lo aprendido, enseñarán a sus hijos. Si no les hablamos de la existencia de algo superior, carecerán de este fundamental conocimiento, y estaremos dejando a las generaciones venideras vacías por dentro.

Hay muchos padres que vislumbran a sus hijos, y a toda la gente joven con la que se encuentran como los futuros líderes. Esos hombres son fieles en las oportunidades que se les presentan cada día, para hacer de sus hijos buenos seres humanos,  buenos ciudadanos y ellos están tocando, influyendo y vinculándose con el futuro.

Así como un pastor se ocupa de una oveja perdida, al grado de que va por las colinas a buscarla, así hay padres que se ocupan de rescatar al hijo que se está desviando, y hacen todo lo que pueden para que no se pierdan.

Hay miles de niños que necesitan amor, atención, presencia en casa, en el colegio y en el vecindario. Hay varones que los acompañan y guían con su ejemplo, con palabras y actos de bondad. CONTINUARÁ.

FOTO: Archivo.

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