En COFEPRIS, empresas deshonestas fijaban las reglas

Marcaban la pauta de un juego “favorable a sus bolsillos” y en detrimento de las salud de los mexicanos, afirma titular

2022-06-07

Agencias

CD. DE MÉXICO.- Alejandro Svarch, titular de Cofepris, sostuvo que debido a la corrupción, la Comisión se volvió un espacio donde “intereses perversos” confluían con mucha naturalidad y en el que empresas deshonestas marcaban la pauta para las reglas de un juego “favorable a sus bolsillos” y en detrimento de las salud de los mexicanos. 

Dijo que en Cofepris la corrupción se daba de arriba para abajo y en todas las etapas para la evaluación de los nuevos productos, desde el ingreso hasta la obtención de autorizaciones de comercialización y los productos de vigilancia sanitaria. 

Afirmó que en conjunto con la Unidad de Inteligencia Naval de la Semar, se descubrieron los mecanismos de corrupción que operaban en Cofepris. 

Detectamos que en la superficie, la institución parecía funcionar sin problemas, pero en el fondo, en las zonas oscuras, en los sótanos de la institución, operaban redes de corrupción donde grupos de interés tenían secuestrada a la agencia sanitaria, sostuvo. 

A manera de alegoría, expuso que los sótanos de la corrupción son tres: el primero se caracterizaba por un manejo discrecional de las solicitudes de las empresas; el segundo, era una vigilancia basada en la extorsión; y el tercero, “el más profundo y lamentable”, era la operación directa de la corrupción. 

En el primero, explicó, se daba un desvío de las solicitudes, “bajo una lógica del que paga manda” y donde se administraban los ingresos de manera discrecional a través de extorsiones a las empresas solicitantes. La formula era “o pagabas o tu solicitud estaba destinada al olvido”, agregó. 

Dijo que se permitió la creación de monopolios farmacéuticos y el acceso a medicamentos estaba al alcance del mejor postor. Añadió que el que pagaba más aseguraba ganancias millonarias debido a la falta de competencia en el mercado. 

Señaló que hubo despachos que “sangraban a las empresas” para que pudieran obtener los permisos. 

En el segundo sótano, dijo que se encontró una red amplia de extorsionadores disfrazados de servidores públicos y que con la excusa de vigilar actividades reguladas por Cofepris “drenaban” amenazaban a empresas con la clausura en caso de que no se pagaran moches. 

En el último sótano, se instalaron grupos de interés que manejaban los hilos del comercio exterior y de la industria farmacéutica. Comentó que existen evidencias de reuniones a plena luz del día, pues estas personas se sentían protegidas “por el manto de la impunidad”. 

Manifestó que la misión de transformar la institución no era sencilla, pero con paciencia, pasión y un sentido de la responsabilidad, “en un año podemos decir: misión cumplida señor presidente, la corrupción ya no es regla, sino la excepción”. 

Comentó que para resolver el primer sótano, la discrecionalidad en el ingreso de trámites y la falta de claridad en el proceso de aprobación se garantizó un ingreso equitativo de solicitudes, se lanzó una estrategia de vinculación con la industria regulada, se actualizaron los sistemas de control de gestión y se emprendió una estrategia de digitalización. 

Respecto a la extorsión a empresas, afirmó que se expulsó a los extorsionadores y se mejoraron los procesos de verificación sanitaria. Además, se puso orden en el sistema federal sanitario y se lanzó, junto a la SFP, la estrategia nacional de buen gobierno. 

Finalmente, en el “último sótano” se apoyaron en las Fuerzas Armadas y se trabajó de la mano de la Marina para desmantelar las estructuras de corrupción que operaban en Cofepris. 

Informó que se han removido de su cargo a 32 funcionarios de diferentes niveles de la estructura. Fueron sustituidos por personal que pasó estrictas pruebas de confianza en la Secretaría de Marina y se colocó en posiciones estratégicas a personal adscrito a la Semar.

Junto con la Semar también se creó el Centro de Inteligencia contra Riesgos Sanitarios. 

Reconoció que hay Cámaras y Empresas del lado de Cofepris que están convencidas de que México puede tener una agencia sanitaria de primer nivel y que apuestan por la transparencia. 

Sostuvo que desterrar la corrupción es un proceso cimbró a la institución, pero se puede tener la tranquilidad de que ahora los productos autorizados son analizados con criterios técnicos, rigor científico y sin influencia de los viejos lastres de la corrupción. 

Destacó la aprobación de 12 vacunas contra Covid-19, 58 nuevos tratamientos oncológicos y otras medicinas. 

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