Observatorio Estudiantil, en México, un sueño

Necesario, conocer quiénes son los alumnos y cómo transitan por la educación superior, expone investigador

2022-07-01

AGENCIAS

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CD. DE MÉXICO.- Los estudiantes son la razón de ser de una universidad; es necesario conocer quiénes son y cómo transitan por la educación superior, sin embargo, “esto no ocurre en nuestro sistema educativo”, alertó el doctor Adrián de Garay Sánchez, investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM).
El académico del Departamento de Sociología de la Unidad Azcapotzalco impartió la ponencia Observatorios de la vida estudiantil. ¿Qué son? ¿Para qué sirven?, durante el Seminario Ágora ESPIA (Educación Superior: Políticas, Instituciones y Actores) de la Universidad de Guadalajara (UDG).
De Garay Sánchez expuso que el propósito fundamental de un Observatorio Estudiantil es contar con datos amplios y de carácter público de quiénes son los alumnos y cómo viven sus estudios durante su trayectoria educativa que contribuyan al diseño de acciones, programas y políticas al respecto.
“Desde hace décadas esto aún es un sueño en este país; se necesita tener un sistema vasto de información comparativa con el que no se cuenta en las universidades; se requiere de la voluntad política y el compromiso expreso de las partes involucradas con grupos de investigación asociados dedicados a alimentar y mantener el Observatorio”.
A nivel nacional “tenemos muy poco, a partir del año 2000 hay informes anuales que dicen cuántos estudiantes ingresaron, pero no pasa de ahí, los datos de las bases –cuando existen– no son públicas, no se comparten, nadie las conoce y se limitan al momento del ingreso y los años que están en la universidad son una especie de zona negra”, mencionó el ganador de la Cátedra Rafael Cordera, por sus contribuciones al conocimiento de los universitarios.
También expuso que cuando existe un seguimiento institucional a las trayectorias, se realiza desde una perspectiva muy administrativa y es el área de servicios escolares la que hace un rastreo, por ejemplo, de materias reprobadas, “pero no se aplica una encuesta en todo el proceso de estudio, de tal manera que el alumno es visto como un número de matrícula o de cuenta, un ente extraño que en ocasiones no cumple con el programa”.
De acuerdo con el doctor De Garay Sánchez, el único sistema de información nacional sobre estudiantes es el que puede obtenerse a través del sistema de información estadística de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), en el cual todas las instituciones públicas y privadas están obligadas a insertar datos relacionados con el número de lugares ofertados, matrícula, sexo, edad, lengua indígena y cantidad de egresados y titulados.
Si bien existe un avance si se compara con la situación de hace dos décadas, aún no es suficiente y aunque aparecieron proyectos dirigidos a la creación de un Observatorio, no se les pudo dar continuidad, ante el cambio de gestiones de autoridades institucionales.
El académico de la Casa abierta al tiempo recordó que a principios de 1998 propuso al entonces Secretario General Ejecutivo de la ANUIES, el doctor Julio Rubio Oca, llevar a cabo un estudio que permitiera aproximarse al conocimiento de los alumnos mexicanos de varias instituciones y de diversas regiones.
Con el respaldo financiero de dicha asociación, de 1998 al 2000 realizó una investigación sobre el perfil de los estudiantes de licenciatura de 24 instituciones de educación superior (IES): nueve universidades públicas, siete institutos tecnológicos públicos y ocho instituciones privadas.
Esta indagación abarcó a diversas ciudades del país: Tijuana, Monterrey, Colima, Pachuca, Distrito Federal, Oaxaca, Veracruz y Mérida donde se encuestaron a nueve mil 811 alumnos para conocer quiénes eran y qué hacían en su tránsito por la enseñanza superior, tanto dentro como fuera del espacio universitario.
La intención era abonar al diseño y creación de políticas institucionales que contribuyeran a reducir las altas tasas de deserción escolar, así como a elevar la proporción de egresados, de titulados y, sobre todo, a formar jóvenes mejor habilitados profesionalmente para incorporarse de una manera más productiva a la vida laboral.
“Desde mi perspectiva, no sólo es importante llevar a cabo investigaciones de distintos niveles y alcances sobre los jóvenes universitarios mexicanos, también es preciso procurar incidir en el diseño y ejecución de políticas a cargo de las autoridades pedagógicas”.
El doctor De Garay Sánchez agregó que, con el actual gobierno, la nueva Ley General de Educación Superior incluye diversas disposiciones entre las que aparece la implementación de un sistema nacional sobre la enseñanza superior para consulta pública con fines estadísticos, pero hasta el momento, sólo se mencionan los mismos datos proporcionados por la ANUIES.
Al término de su participación se contó con los comentarios de los doctores José Luis Suárez Domínguez, académico de la Universidad Veracruzana, y José Navarro Candejas, docente de la UDG, y del doctor Jordi Planas Coll, coordinador del Seminario Ágora ESPIA, como moderador.

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