Monzón mexicano podría durar hasta septiembre

Las precipitaciones que ocasiona este fenómeno representan entre 70 y 80% de las lluvias anuales del noroeste

2022-07-03

AGENCIAS

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CD. DE MÉXICO.- Las lluvias registradas en el noroeste de México durante las últimas semanas de junio fueron originadas por el Monzón de Norteamérica, fenómeno climático que aumenta la precipitación de una región, pasando de una temporada seca a una lluviosa.

El Monzón de Norteamérica, conocido también como Monzón mexicano, se presenta conforme se va acercando el verano. En este tiempo de transición entre estaciones existe un cambio en la dirección de los vientos, lo cual hace que vientos intensos provenientes del sur arrastren humedad del Golfo de California y el Océano Pacífico hacia el noroeste de la República Mexicana y el suroeste de los Estados Unidos de América. 

Su inicio se da en junio y varía en función de la latitud; es decir, el ingreso de humedad que generan las lluvias comienza en la sierra Madre Occidental y se interna gradualmente hacia el noroeste del país, condición que permanece entre tres y cuatro meses, pudiendo durar hasta septiembre. 

En México, los estados donde se han percibido los efectos del Monzón de Norteamérica son Baja California Sur, Sinaloa, Sonora y algunas regiones de Chihuahua, Durango y Nayarit. Debido a este fenómeno, en promedio llegan a registrarse precipitaciones mayores a 600 milímetros (mm) en el occidente de Nayarit, 400 mm a lo largo de la sierra Madre Occidental y cifras cercanas a 250 y 300 mm en Sonora y Chihuahua, valores que representan entre 70 y 80 por ciento de las lluvias anuales del noroeste de México.  

Los monzones -que también ocurren en el suroeste de Asia y el Océano Índico, Australia y la Polinesia, el África noroccidental y el Atlántico oriental-, tienen un papel significativo en la modulación del clima global, ya que cuando ocurren fuertes precipitaciones monzónicas en una región, en la opuesta se presentan sequías; asimismo, las variaciones estacionales del viento provocan un cambio drástico en los patrones generales de precipitación y temperatura.

FOTO: Archivo.

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