De algo me he de morir

DESDE ESTA ESQUINA / Melitón Guevara Castillo

2026-01-10

Melitón Guevara Castillo

Hace días en un grupo de amigos del WhatsApp, donde predominan los adultos mayores, uno de ellos nos conminó a cuidarnos… la premisa es que somos modelos descontinuados y, de pronto, como los carros viejos, ya no tenemos arreglo.

¿Qué tan cierto es? En principio hay que anotar que todos, quiérase o no, tenemos lo que denominamos los achaques de la edad: que nos duelen los huesos; que nos dan calambres, que dormimos poco, que nos cansamos… que nos caemos, como dicen en los medios, de nuestra propia altura.

A esos achaques, como bien dicen, de la edad, hay que agregar otros que tienen que ver con la salud…la gran mayoría padecemos una u otra enfermedad degenerativa, como la diabetes, la hipertensión, del corazón, Alzheimer, Parkinson, entre otras… que causan un deterioro gradual e irreversible de células, tejidos u órganos.

¿Qué debemos hacer? Obvio, cuidarnos… un primer paso es cumplir con los tratamientos médicos; aquí, el gran problema, es la falla del sistema de salud publica para entregar medicamentos… ya es crónico el desabasto.

Un segundo paso tiene que ver nuestra actitud: ¿queremos nuestra vida o nos dejamos al fatalismo de que Dios decida? Tenemos fe y confianza en Dios, pero debemos ayudarle: cuidar nuestro cuerpo, con una alimentación sana y, desde luego, hacer ejercicio.

“Estas muy bien”, “estas enterito”, me dicen unos y otros me preguntan: ¿Cómo le haces? La única receta es cuidarme: soy diabético, me tomo mis medicinas, cuido mi alimentación y hago ejercicio: caminar y yoga de silla.

Ayuda mucho, mucho, la actitud ante la vida… Cuidemos nuestra salud, adiós al fatalismo, si, ese de que, de algo me he de morir.

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