Nuevo Laredo, corazón aduanero de México

CONTRAPARTE / Redacción | La Capital

2026-01-26

Redacción | La Capital

La inauguración de la sede central de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) en Nuevo Laredo es reflejo de una visión y confianza en el potencial económico de la frontera norte. Tanto la presidenta Claudia Sheinbaum como el gobernador Américo Villarreal coincidieron en subrayar la trascendencia de este hecho para el desarrollo nacional y regional.

Claudia Sheinbaum fue clara al afirmar que las aduanas son instalaciones estratégicas que garantizan seguridad, representan soberanía y, sobre todo, desarrollo con bienestar. No es casualidad que la ANAM, antes adscrita al SAT, ahora dependa directamente de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Este cambio institucional refleja la relevancia que el gobierno federal otorga a la recaudación fiscal y al control de los flujos comerciales en un mundo cada vez más interconectado.

Por su parte, Américo Villarreal destacó el papel de Nuevo Laredo como motor económico de Tamaulipas y de México. La aduana local aporta el 33% de la recaudación fiscal nacional, lo que la convierte en el principal punto de entrada y salida de mercancías del país. La decisión de ubicar aquí la sede nacional de aduanas es un reconocimiento al dinamismo de la región y a la capacidad de sus instituciones para responder a los retos del comercio internacional.

La nueva sede no solo moderniza la infraestructura, sino que dignifica el trabajo de miles de empleados y sus familias, integrándolos en un entorno seguro y funcional. Además, la digitalización de procesos y la coordinación con la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones prometen mayor eficiencia y transparencia, facilitando el comercio y fortaleciendo la competitividad mexicana.

Pero la importancia de esta obra va más allá de los números. En un contexto global donde la seguridad y el combate al crimen organizado son prioridades, la presencia de la Secretaría de la Defensa Nacional en la administración de las aduanas ha permitido asegurar armas, vehículos, hidrocarburos y grandes sumas de dinero, debilitando la estructura económica de organizaciones criminales.

Ubicar la sede nacional de aduanas en Nuevo Laredo es, en suma, una apuesta por el futuro. Es reconocer que el desarrollo de México pasa por sus fronteras, por la capacidad de sus instituciones para adaptarse y responder a los desafíos del comercio global, y por la voluntad política de transformar la realidad de miles de familias tamaulipecas.

Hoy, Nuevo Laredo no solo es el corazón económico de México; es el símbolo de una nueva era en la gestión aduanera, donde la seguridad, la eficiencia y el bienestar social convergen para construir un país más fuerte y justo.

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