La triquis
DESDE ESTA ESQUINA / Melitón Guevara Castillo
2026-06-12
DESDE ESTA ESQUINA / Melitón Guevara Castillo
2026-06-12
Hoy quiero hacer a un lado los temas de política, de la comunidad o de los valores y la superación personal. Les voy a platicar sobre la Triquis, una gatita que un día, hace varios años, de pronto entro a mi oficina y se quedo por el resto de sus días.
La Triquis falleció y tenia, según cuentas de mi vecino, como 15 o 16 años. Durante años su casa fue la de mi vecino, hasta que decidió compartirnos: llego a la oficina, entro y me saludo, se estiro y brinco a mis piernas, después de un rato, se subió al escritorio y al teclado de la computadora.
Fue una rutina de varios años. A las 6 am ya estaba, dentro de la oficina, en la puerta, esperando mi llegada para darle de almorzar; en las noches, también era una rutina… recostada en el zaguán, veía que ya iba a cerrar la puerta, se levantada, entraba a la oficina y se acomodaba en el sofá,
Cuando escribía o que me ponía a ver la tv le gustaba subirse a mis piernas, recostarse, mientras con mis dedos le acariciaba su cabecita o le daba masajes con un cepillo. De pronto se estiraba y me miraba a los ojos, fijamente y con sus manitas se sostenía en mi pecho.
Cuando recibía visitas de Luis Vicente, quizá por su naturaleza femenina, se recostaba, se movía o gesticulaba, mientras le tomaba fotografías. Le gusta que el tomen fotos, me dijo Luis.
Todo empezó con un problema urinario. Al tomarle radiografía, se noto que tenia problemas con la columna; una de sus piernitas trasera se inmovilizo… pensé que ya no la contaba. Se recupero y seguimos disfrutando la mutua compañía… hasta que apareció otro problema: sangre en sus piernitas traseras, de inmediato la lleve con Olivia, la MVZ, y el diagnostico fue grave: tumores en sus mamas.
A partir de ahí, comía muy poco, tomaba poca agua y se recostaba en el piso. Se reanimaba y volvía a hacer de las suyas; fue decayendo poco a poco, se orinaba y no se movía, se quedaba en el mismo lugar. Un dia, salió y no apareció, se fue a la casa vecina… allá durmió y un día, por la mañana, ya había volado al cielo… Los triquis me dejo… Descanse en paz, pasamos momentos de tranquilidad, de compañía y de relax.
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