Una visa no hace verano

POLVO DEL CAMINO / Max Avila

2026-08-16

Max Avila

La patria está indignada. Le quitaron la visa gringa a Andrés Manuel López Beltrán y es algo imposible de tolerar. Es razón y motivo de que el supremo gobierno se ponga en guardia contra la injerencia dicen, como primer paso para violentar la soberanía. Estará de acuerdo con el columnista respecto de que el espectáculo alrededor del hecho es una exageración. ¿A quién jijos le importa que el citado personaje ya no pueda viajar al país vecino, ni siquiera para comprar ropa interior o pantalones vaqueros Lee en Penny?.

Lo cierto es que el escándalo atrapó a Doña Claudia quien, incluso durante su reciente visita a Tamaulipas aludió al tema reciclando la terminología que desde hace tiempo transita por pasillos, rincones, oficinas, escritorios, archiveros, balcones y escalinatas, rebotando en los murales de Diego Rivera en el inmueble cuya construcción fue ordenada en 1522 por Hernán Cortés sobre las ruinas del palacio de Moctezuma Xocoyotzin y que como sabéis fue residencia de virreyes y reformistas al estilo de Juárez, uno que otro revolucionario oliendo a pólvora y traición, y ahora lo es de transformadores que lo conservan como la mejor trinchera contra la derecha entreguista, voraz e irreconciliable enemiga de la justicia social.

De manera que la visa del hijo de AMLO se convirtió en asunto que merece el respaldo de la república. ¡Haga el recabrón favor!. Y deje que la respuesta de parte del joven político al mismísimo Trump, suena a declaración unilateral de guerra en tiempos de paz. Eso de “exigir” el despido cuando menos de dos funcionarios de primer nivel además de ridículo es grotesco y por lo mismo, fuera de elemental raciocinio. El texto parece berrinche del niño que no dejan subir a los “carros chocones”, o ver a la mujer que por desobedecer a sus padres se convirtió en tortuga. Lo malo de este enredo es que las instituciones están sometidas a un documento extranjero que Fernández Noroña equipara a vergonzosa “carta de buena conducta” como si fuera obligatoria para el desempeño de funciones públicas.

Por supuesto la oposición es la que mejor aprovecha. Reflejo es la grosera opinión de Alejandro Moreno Cárdenas a quien no le tiembla el pulso ni la voz para calificar López Beltrán de “pinche narco-junior”. Es el dirigente del PRI quien recientemente acudió a los EU para solicitar sanciones contra autoridades mexicanas. El mismo cuyo desafuero de senador y enjuiciamiento por peculado y otros presuntos delitos, están a la vuelta de la esquina, muy probablemente antes que finalice el año. He ahí su odio a la 4T y sus protagonistas principales. Sea como fuere, este asunto migratorio no debiera ser asumido por la mayoría y menos por la Jefa de Jefas. Que a López Beltrán lo defienda su partido o sus paisanos tabasqueños que pretende representar en la próxima legislatura federal, pero no la república en pleno que nada tiene que ver con la problemática cotidiana de la sobrevivencia.

Mientras tanto otras actitudes de la 4T preocupan. Oiga, sorprende la lista de medios y periodistas adversarios dada a conocer por Luisa María Alcalde, asesora jurídica presidencial. Cierto es que ahí aparecen los más rabiosos críticos que sabemos cuáles son, pero innecesario dar material para intensificar el golpeteo. Se ve que las y los jóvenes funcionarios(as) se dejan llevar por sus impulsos. Sin necesidad alborotan las hormonas de la minoría rapaz que espera cualquier tropiezo para multiplicar ataques. Ahora mismo observamos que se dejan caer en un solo frente sin dar tregua ni cuartel. Y es que la ex dirigente de Morena puso el banquete a su disposición como si fuera cumpleaños de líder magisterial o “destape” de políticos tercos en desafiar al padre tiempo que también tiene sus reglas amortajando circunstancias.

La 4T abre trincheras, pero descuida lo importante. Una visa no hace verano como tampoco una lista mancha la dignidad y el honor de la generación que puede seguir disfrutando el poder siempre y cuando ignore las provocaciones. Ni modo que los “balconeados” se arrepientan de sus pecados o se conviertan en redentores de su propia conciencia cuando está científicamente comprobado que la enfermedad del alma es incurable. Acabarlos es la receta, nada de revivirlos de sus cenizas. ¡Ay güey!.

SUCEDE QUE

En Tamaulipas los y las que quieren ser abrazaron y se tomaron la foto con Doña Claudia, en cambio los y las que van a ser optaron por la discreción y disciplina.

Y hasta la próxima.

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