¿Desaparece el IMSS?

POLVO DEL CAMINO / Max Avila

2026-10-20

Max Avila

Ya sabéis que “las mañaneras” son para informar a cabalidad, aunque diversos funcionarios(as) no cumplen con el objetivo y es que abusan de la teoría y la presentación de supuestos “estudios” que no reflejan la realidad. Sucede por ejemplo con Alejandro Svarch y Zoé Robledo, responsables del IMSS, el primero en el área de Bienestar, el segundo del organismo tradicional que a través de los años no podemos afirmar haya sido fundamental para la atención de la salud popular. De ahí no extraña el actual conflicto que muestra el estado crítico que padece.

Tales personajes le han fallado a Doña Claudia y a los mexicas y las consecuencias están a la vista del portador cuando el problema escala en toda la república. No es exageración señalar lo que es evidente y notorio, sea la carencia de insumos, medicinas, personal etc, sin embargo, observamos que dichos individuos mienten con todos los dientes al asegurar que todo marcha de acuerdo a los planes derivados de la 4T. Esto lleva a agravar un escenario que involucra al personal que trabaja en medio de la indigencia y que en apoyo a millones de derechohabientes protesta reclamando de paso mejorías a su situación laboral.

El hecho toca fibras sensibles, razón que las autoridades no pueden rehuir. Lo que llama la atención es que, pese a las pruebas de irresponsabilidad e ineficacia, los tales por cuales individuos permanecen en sus cargos. Y como echando sal a la herida, uno de ellos, el tal Svarch (apellido de origen judío, por cierto), apareció este martes presumiendo cuentas alegres que solo sirven para que la indignación crezca. Poco de lo dicho tiene que ver con el bienestar colectivo y de esto dan testimonio quienes acuden buscando el alivio de sus males.

Ni como negar que en este aspecto el nuevo proyecto de nación está atorado. Prueba irrefutable, insistimos, es que médicos, enfermeras y demás, salgan a la calle como única opción para lograr avances. Hay culpables del deterioro del IMSS. Aquí está incluido el titular Zoé Robledo Aburto con siete años en el puesto, tiempo donde le ha sobrado publicidad, pero pobre desempeño. Es motivo de que una de las exigencias sea su renuncia debido a que no sirve pa’ maldita la cosa. ¿Por qué lo sostiene La Jefa?, ¿acaso porque es herencia de AMLO como lo es la inútil secretaria de Gobernación Rosa Icela Rodríguez?. Otra de las que debieran irse, pero prontito para evitar más daños a la 4T.

No suponga que el columnista es adversario del supremo gobierno, ¡Dios me libre!, al contrario, creo que es la mejor época para alcanzar verdadera justicia social. Lo criticable es ignorar o tolerar casos de corrupción muy localizados, para no manchar el expediente de Morena. Al respecto, ¿qué ha pasado con el ex gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya?. Es asunto pendiente que por sus orígenes coloca en predicamento a México y cuya respuesta de Trump podría conducir a una confrontación de serias consecuencias tan solo por proteger al distinguido integrante del partido oficial. 

Por otra parte, es de notar que se minimicen las advertencias del presidente gringo y diversos colaboradores de su régimen relacionados con la decisión de venir por jefes de cárteles y políticos cómplices. Es mucha la insistencia republicana pero acá se toma solo como una broma y de mal gusto. Ojo que cualquier día de estos nos podremos llevar la sorpresita de que el magnate lleve a cabo las amenazas tantas veces anunciadas. Lo “más pior” es que México sería exhibido con la fuerza acostumbrada del imperialismo cuando quiere dejar en ridículo a un país no aliado.

Quedamos en que el bienestar colectivo prometido por el IMSS está lejos de cumplirse y mucho tienen que ver quienes lo dirigen cuando sustituyen la práctica con florida retórica alejada de la realidad. Eso se llama demagogia inaceptable en una administración producto de la decisión mayoritaria donde lamentablemente se han colado sujetos insensibles al sufrimiento de millones cuya salud depende precisamente del buen funcionamiento de la institución. Lo anterior provoca natural enojo que conduce a protestas, reclamos, denuncias y demás, hasta la posibilidad de un paro nacional que ratificaría el fracaso del sistema mejor concebido, pero malamente atendido. Y ni modo que sea invento.

SUCEDE QUE

Por lo que se ve, pareciera que el IMSS está condenado a muerte.

Y hasta la próxima.

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