Preocupación por el uso de celulares en los niños
No se trata solo del tiempo que pasan frente a la pantalla, sino del tipo de contenidos que consumen
2025-08-06
No se trata solo del tiempo que pasan frente a la pantalla, sino del tipo de contenidos que consumen
2025-08-06
CIUDAD DE MEXICO.- El uso de celulares entre los niños no ha sido la excepción y, al igual que en adultos, ha crecido de forma acelerada en los últimos años, generando tanto oportunidades educativas como preocupaciones sobre su bienestar.
De acuerdo a datos publicados por la Revista del Consumidor de la Profeco, el número de menores en edad escolar -entre 6 y 12 años- que instala juegos en dispositivos móviles ha aumentado considerablemente.
Por ejemplo, en 2017 solo el 8% de los niños lo hacía, pero para 2023 la cifra se elevó al 40.17%, lo que equivale a unos 6.1 millones de menores utilizando estos aparatos para jugar. De ellos, el 56.4% son niños y el 43.6% son niñas.
Este aumento ha abierto un debate sobre los riesgos que implica el uso excesivo de celulares durante la infancia. No se trata solo del tiempo que pasan frente a la pantalla, sino del tipo de contenidos que consumen y las dinámicas que estos juegos fomentan.
Muchos de los títulos disponibles utilizan mecanismos que promueven el consumo mediante recompensas inmediatas, obstáculos artificiales que motivan a realizar compras, y en algunos casos, permiten la interacción con desconocidos a través de perfiles falsos. Todo esto puede derivar en conductas de riesgo como el acoso digital o la pérdida del control sobre la privacidad personal.
Asimismo, la exposición prolongada a las pantallas puede afectar la salud física y emocional. La Profeco advierte que los menores pueden presentar bajo rendimiento académico, alteraciones en el sueño, ansiedad y falta de concentración, además del impacto ambiental que representa el consumo masivo de dispositivos electrónicos. Ante este panorama, es fundamental que padres, madres y tutores establezcan límites y acompañen el uso de la tecnología.
Para reducir los riesgos, se recomienda establecer horarios definidos para el uso del celular, fomentar plataformas educativas, utilizar controles parentales, evitar el uso de pantallas antes de dormir y enseñarles a no compartir información personal. También es importante promover actividades fuera del entorno digital, como el ejercicio, la lectura o los juegos tradicionales.
Finalmente, se destaca que, con supervisión y orientación, el celular puede ser una herramienta positiva. Existen aplicaciones aprobadas por docentes, clasificaciones de edad y plataformas diseñadas para ofrecer contenido adecuado. El reto no es eliminar la tecnología, sino aprender a usarla con responsabilidad desde edades tempranas.
CORTESIA: FEDERICO CERUTTI
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