La IA, más que una moda, un motor de mercado
Tres décadas después del Internet, el epicentro no está en la web, sino en la inteligencia artificial
2025-10-23
Tres décadas después del Internet, el epicentro no está en la web, sino en la inteligencia artificial
2025-10-23
CIUDAD DE MEXICO.- El mercado actual podría estar viviendo un momento que recuerda al de 1995, cuando el surgimiento de Internet empezó a transformar sectores y a redefinir el apetito de riesgo global. En aquel entonces, compañías como Netscape y Amazon encendieron una ola de entusiasmo que, más allá de la burbuja posterior, sentó las bases de la economía digital del siglo XXI.
Hoy, tres décadas después, el epicentro no está en la web, sino en la inteligencia artificial. Y aunque el contexto económico es muy distinto, la lógica de fondo se parece ya que hay una narrativa tecnológica potente, inversión creciente y una percepción colectiva de que estamos ante un punto de inflexión estructural.
La IA es actualmente una herramienta activa en múltiples industrias. En salud predice enfermedades, en manufactura automatiza procesos, en finanzas optimiza portafolios, en educación personaliza el aprendizaje. Esta transversalidad es fundamental porque la IA no es un sector más, sino una capa que impacta la productividad en toda la economía.
Los datos lo confirman. El mercado global de IA generativa crecerá de 49 mil millones de dólares en 2024 a más de 2,4 billones en 2035, con una tasa compuesta superior al 40 % anual. Cerca del 70 % de las empresas del mundo ya la usa en alguna parte de su operación, y la inversión en startups del sector se duplicó en el último año.
Esto ocurre a pesar de un entorno global con menor liquidez y tasas más altas. Lo que revela una dinámica interesante: el dinero fluye donde percibe futuro. Y el futuro, en este momento, está definido por esta tecnología.
Muchos analistas advierten sobre valoraciones elevadas o posibles excesos especulativos. Y es razonable mantener una mirada crítica. Pero también hay que entender que, cuando una tecnología transforma la estructura económica, los ciclos pueden ser más largos de lo habitual. Las correcciones no marcan necesariamente un final, sino pausas naturales dentro de una tendencia mayor.
Hoy la inteligencia artificial no solo cambia cómo operan las empresas, sino cómo se toman decisiones, cómo se produce, cómo se innova. Estamos ante una tecnología fundacional. Y eso modifica la forma en que el mercado mide riesgo y oportunidad.
(*) Paula Chaves, analista de mercados financieros de HF Markets
CORTESIA: DIEGO ENRIQUE FERNANDEZ GUERRA
FUENTE: HF MARKETS
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