La talla baja también deja huellas emocionales: cómo detectarla a tiempo

Más allá de los centímetros, la talla baja puede impactar la autoestima y el bienestar emocional de niñas y niños

2025-12-10

AGENCIAS

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CIUDAD DE MEXICO.- En México, 1 de cada 7 niñas presenta talla baja para su edad, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT). Esta condición no solo afecta el desarrollo corporal, sino que también deja huellas profundas en la autoestima, la seguridad y el bienestar emocional durante la infancia, una etapa clave para construir una vida plena.

El costo emocional de crecer a un “ritmo diferente” no se mide con una regla, sino que se refleja en la mirada: en la inseguridad que aparece cuando no alcanzan el estante más alto o cuando no pueden participar como sus compañeros en actividades físicas. De acuerdo con el Dra. Merari Duarte, gerente médico endocrinología Merck, estas experiencias cotidianas pueden generar:

Inseguridad y retraimiento social: dificultades para integrarse, burlas o sensación de “ser diferente”.

Bajo rendimiento escolar: pérdida de motivación y confianza en sus capacidades.

Impacto a largo plazo: efectos en la salud mental que pueden persistir hasta la adultez.

Una detección temprana no solo ayuda a corregir el crecimiento físico, sino que también protege la autoestima y fomenta una infancia segura y feliz.

En nuestro país, la prevalencia nacional de talla baja es del 13.9%, lo que representa un reto de salud pública que va más allá de lo individual. Una de las causas más comunes es la deficiencia de hormona del crecimiento, una condición tratable con resultados excepcionales si se identifica a tiempo.

“El crecimiento infantil es mucho más que una cuestión de centímetros”, explica la Dra. Duarte. “Cuando una niña o un niño se siente distinto a los demás, su autoestima y su relación con el entorno se ven afectadas. Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado les permiten crecer con confianza.”

En México, la creencia de que “el tiempo lo resolverá” suele retrasar la consulta con un especialista. Sin embargo, posponer una valoración médica puede tener consecuencias no solo en el desarrollo físico, sino también en el bienestar emocional.

Detectar la talla baja a tiempo no es solo una acción médica, sino una inversión en el futuro emocional de miles de niñas y niños mexicanos. Porque en el crecimiento, cada centímetro cuenta y cada revisión puede cambiar una historia.

CORTESIA: FRIDA ISLAS

FUENTE: Eureka&Co.

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