Participación económica retrocede e informalidad avanza en marzo
Encuesta Nacional de INEGI reportó que la población económicamente activa alcanzó 61.6 millones
2026-04-25
Encuesta Nacional de INEGI reportó que la población económicamente activa alcanzó 61.6 millones
2026-04-25
CD. DE MÉXICO | 25 de abril, 2026.- La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) reportó que la población económicamente activa (PEA) alcanzó 61.6 millones de personas en marzo de 2026, lo que representó un incremento anual de 558 mil respecto al mismo mes de 2025. A pesar del aumento en términos absolutos, la participación económica mostró un retroceso: “la tasa de participación económica se ubicó en 58.6 por ciento”, por debajo del 59.3 % registrado un año antes. El dato confirma una menor proporción de personas incorporadas al mercado laboral, aun cuando la población total de 15 años y más creció.
La desocupación también mostró un deterioro. La tasa se situó en 2.4 %, dos décimas por arriba del nivel observado en marzo de 2025. En números absolutos, la población sin empleo ascendió a 1.5 millones de personas, un aumento de 136 mil en comparación anual. El documento precisa que “la desocupación de mujeres se ubicó en 675 mil… la de hombres se situó en 819 mil”, lo que refleja un incremento más pronunciado entre la población femenina. Casi la mitad de las personas desocupadas pertenece al grupo de 25 a 44 años, mientras que un tercio corresponde a jóvenes de 15 a 24 años.
En materia de ocupación, el país registró 60.2 millones de personas ocupadas, equivalentes al 97.6 % de la PEA, con un crecimiento anual de 422 mil. Sin embargo, la calidad del empleo mostró señales de presión. La tasa de subocupación aumentó a 6.7 %, ligeramente por encima del 6.6 % del año previo, y la tasa de condiciones críticas de ocupación —que combina insuficiencia de horas e ingresos— se elevó a 39.6 %, frente a 38.4 % en 2025. El INEGI señala que “las y los subocupados se concentraron en las y los trabajadores por cuenta propia, con 45.8 %”, lo que evidencia que los segmentos más vulnerables del mercado laboral enfrentan mayores dificultades para acceder a empleos suficientes y bien remunerados.
La informalidad laboral continúa siendo un rasgo estructural del empleo en México. En marzo, 33 millones de personas trabajaron en condiciones de informalidad, lo que equivale a 54.8 % de la población ocupada, medio punto porcentual más que en el mismo mes de 2025. El instituto detalla que esta medición incluye a quienes laboran sin seguridad social, en micronegocios no registrados o en actividades de subsistencia. Además, “la tasa de ocupación en el sector informal fue de 29.4 %”, también al alza.
Por sectores económicos, los servicios se mantuvieron como el principal empleador, con 27 millones de personas. El comercio concentró 11.9 millones y la industria manufacturera, 9.4 millones. Los mayores incrementos anuales se registraron en agricultura, ganadería, silvicultura, caza y pesca, con 452 mil personas adicionales; servicios diversos, con 322 mil; comercio, con 227 mil; y restaurantes y servicios de alojamiento, con 203 mil. En contraste, los retrocesos más significativos ocurrieron en transportes, comunicaciones, correo y almacenamiento, con una caída de 238 mil personas; servicios sociales, con 171 mil; industria manufacturera, con 149 mil; y gobierno y organismos internacionales, con 125 mil.
La brecha de género se mantuvo como un componente relevante del mercado laboral. La participación económica femenina descendió a 45.1 %, desde 45.6 % un año antes, mientras que la masculina bajó a 73.8 %. La tasa de desocupación de las mujeres aumentó a 2.7 %, frente a 2.3 % en 2025, y la informalidad también las afecta en mayor proporción: 56.5 %, contra 53.7 % en los hombres.
La población no económicamente activa (PNEA) ascendió a 43.6 millones de personas, un incremento de 1.7 millones en comparación anual. De este total, 4.8 millones se declararon disponibles para trabajar, aunque no realizaron acciones para buscar empleo. El informe señala que “la PNEA disponible representó 11.0 por ciento”, por debajo del 12.3 % registrado en marzo de 2025, lo que indica una menor presión potencial sobre el mercado laboral, aunque en un contexto de menor participación general.
Los indicadores complementarios también reflejaron tensiones. La tasa de ocupación parcial y desocupación se ubicó en 8.5 %, la tasa de presión general en 5.1 % y la tasa de trabajo asalariado descendió a 66.0 %. En conjunto, los datos muestran un mercado laboral que crece en volumen, pero con señales de deterioro en la calidad del empleo, mayor informalidad y una participación económica que pierde dinamismo.
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