Dormir bien, una necesidad para cuidar la salud integral

El insomnio y los trastornos del sueño pueden afectar seriamente la calidad de vida. Adoptar mejores hábitos y cuidar la alimentación son pasos fundamentales para recuperar un descanso saludable

2026-05-28

Monserrat Rodríguez León (*)

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GUADALAJARA, JAL.- Dormir no es un lujo, sino una función biológica indispensable para mantener el equilibrio físico y mental.

¿Cuál es la importancia de dormir bien?

Durante el sueño, el cuerpo realiza procesos fundamentales como la regulación hormonal, el fortalecimiento del sistema inmune y la consolidación de la memoria y el aprendizaje.

Las necesidades de descanso varían según la etapa de vida. Mientras los niños en edad preescolar requieren entre 11 y 13 horas de sueño al día, los escolares necesitan entre 10 y 11 horas.

En la adolescencia, la recomendación oscila entre 8 y 10 horas; en adultos, entre 7 y 9 horas; y en adultos mayores, entre 7 y 8 horas.

El sueño es muy importante para mantener el funcionamiento adecuado del cuerpo.

Cuando dormir se vuelve un reto

En años recientes, han aumentado los casos de personas con dificultades para conciliar o mantener el sueño, condición conocida como insomnio.

Este trastorno suele presentarse con despertares frecuentes durante la noche, una sensación persistente de cansancio durante el día y una disminución considerable en la calidad del descanso.

Más de la mitad de los adultos mayores presentan alteraciones que interfieren con su sueño, una situación que puede impactar seriamente su calidad de vida.

Además, el insomnio prolongado puede desencadenar ansiedad, depresión, bajo rendimiento académico y laboral, así como incrementar el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como diabetes, hipertensión, padecimientos cardiovasculares e incluso acelerar procesos de envejecimiento.

¿Qué alimentos ayudan a dormir mejor?

Una estrategia efectiva para mejorar el descanso puede comenzar desde la alimentación.

 Entre los alimentos recomendados destacan:

*Un vaso de leche antes de dormir, gracias a su contenido de triptófano, que favorece la producción de serotonina y melatonina.

*Dos kiwis una hora antes de acostarse, ya que contienen serotonina, relacionada con una mejor calidad del sueño.

*60 mililitros de jugo de cereza, por su aporte de melatonina y compuestos antioxidantes y antiinflamatorios.

*Pescados azules, como salmón, sardina, bonito y atún, ricos en ácidos grasos poliinsaturados asociados con una mejora en los ciclos de sueño.

¿Cómo puedo dormir mejor?

Más allá de la alimentación, adoptar una rutina saludable es clave para lograr un descanso reparador.

Entre las recomendaciones principales se encuentran:

*Evitar bebidas alcohólicas.

*Reducir el consumo de cafeína y bebidas energéticas.

*No exponerse al tabaco.

*Mantener una composición corporal saludable con apoyo profesional.

*Realizar al menos 150 minutos de actividad física a la semana.

Estos hábitos favorecen una mejor calidad y duración del sueño, además de impactar positivamente en la salud general.

Hacer del sueño una prioridad

Cuidar el descanso es invertir en bienestar físico, mental y emocional.

Integrar alimentos funcionales, mejorar la higiene del sueño y buscar orientación profesional cuando existan dificultades persistentes puede transformar significativamente la calidad de vida.

Dormir bien no solo mejora la energía diaria y la productividad; también protege la salud a largo plazo.

La recomendación de especialistas es clara: hacer del sueño una prioridad y acudir con profesionales de la salud para recibir orientación personalizada que fortalezca hábitos saludables y favorezca un descanso pleno.

(*) Mtra. Monserrat Rodríguez León, directora de la carrera de Ciencias de la Nutrición de la UAG

FUENTE Y FOTO: UAG

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