Funcionarios federales sancionados por desvíos, abusos y corrupción
Irregularidades en 11 dependencias van desde el saqueo millonario de recursos hasta la falsificación de documentos
2026-06-21
Irregularidades en 11 dependencias van desde el saqueo millonario de recursos hasta la falsificación de documentos
2026-06-21
CD. DE MÉXICO.- La Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno confirmó sanciones contra 27 servidores públicos de distintas dependencias federales, en casos que exhiben un patrón extendido de corrupción, abuso de funciones y violaciones a la legalidad. Aunque el comunicado oficial insiste en el apego a la ley, los expedientes revelan prácticas que comprometen la integridad institucional en áreas clave del gobierno.
Desfalco en AliBien: el caso más grave y de mayor impacto
El episodio más severo se registró en Alimentación para el Bienestar (AliBien), donde cuatro funcionarios fueron inhabilitados por diez años y sancionados con una multa solidaria de 777.8 millones de pesos. De acuerdo con informe oficial, ejercieron recursos en exceso del Programa Precios de Garantía y desviaron fondos hacia el Programa de Fertilizantes en 2019.
“Por ejercer en exceso recursos del Programa Precios de Garantía… además de usar indebidamente recursos… para el Programa de Fertilizantes”, señala el expediente, que confirma un uso irregular de recursos públicos destinados a programas prioritarios.
Corrupción operativa en CFE, Segob e IMSS
En la Comisión Federal de Electricidad, un trabajador de la División de Distribución Zona Torreón recibió dinero para eliminar adeudos de energía eléctrica en 2023, una práctica que refleja esquemas de corrupción cotidiana dentro de la empresa productiva del Estado.
En la Secretaría de Gobernación, un agente del Instituto Nacional de Migración fue sancionado por sustraer bienes propiedad del propio Instituto.
En el IMSS, un médico de la Unidad Médica Familiar 178 en Jalisco fue inhabilitado por realizar estudios de rayos X sin autorización de la paciente, una violación directa a protocolos médicos y derechos de las personas.
Faltas “no graves” que exhiben descomposición interna
Aunque clasificadas como no graves, las sanciones en otras dependencias muestran un deterioro en la ética pública y en los controles internos. En Pemex, un trabajador introdujo bebidas alcohólicas al área laboral y se dirigió de forma irrespetuosa a sus compañeros; en la SSPC, un servidor público ingresó estupefacientes a un centro federal de readaptación social; en la Guardia Nacional, cinco elementos emitieron constancias de estudios sin validez para trámites de portación de armas; en la ATDT, un funcionario envió mensajes de carácter sexual a una subordinada; en la SICT, personal autorizó comisiones inexistentes para evitar descuentos de nómina; en Infonacot, un servidor público tramitó un crédito sin verificar la identidad del solicitante; y en el SNDIF se documentaron malos tratos hacia subordinados y omisión en la atención de denuncias internas.
Cada caso, aunque distinto en naturaleza, apunta a un problema común: la normalización de conductas indebidas en áreas donde la integridad debería ser un estándar mínimo.
Un cierre institucional que intenta contener el impacto
Un comunicado oficial concluye con una defensa de las resoluciones y un llamado a denunciar irregularidades, afirmando que las sanciones fueron dictadas “apegadas a derecho, respaldadas en evidencia y anteponiendo la protección de los derechos de las personas afectadas”.
Sin embargo, la amplitud de las conductas sancionadas —desde desvíos multimillonarios hasta abusos cotidianos— revela un desafío mayor: la persistencia de prácticas corruptas en distintos niveles del aparato público.
FOTO | ARCHIVO (Alibien)
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