CEM llama a no normalizar la violencia

Episcopado mexicano afirma que la paz requiere justicia, seguridad y participación social para enfrentar la crisis de ira

2026-09-21

AGENCIAS

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Ciudad de México | 21 de septiembre de 2026. - En el marco del Día Internacional de la Paz, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) advirtió que la construcción de la paz en México no puede limitarse a la ausencia de enfrentamientos, sino que debe traducirse en condiciones que permitan a la población vivir, trabajar y desarrollarse sin miedo.

A través de un mensaje titulado “La paz es tarea de todos”, los obispos mexicanos señalaron que la violencia continúa afectando a amplias regiones del país mediante asesinatos, desapariciones, desplazamientos forzados, extorsiones y otras expresiones del crimen que impactan directamente a comunidades, familias y actividades productivas.

El Episcopado sostuvo que detrás de cada persona asesinada, desaparecida, desplazada o víctima de extorsión existe una familia afectada y advirtió sobre el riesgo de que la violencia se convierta en una realidad normalizada dentro de la vida cotidiana. Además, destacó la falta de oportunidades para los jóvenes como uno de los factores que pueden ser aprovechados por grupos delictivos para reclutar y ejercer influencia en distintos territorios.

En el documento, la Iglesia católica reconoció que la paz es una responsabilidad compartida, aunque subrayó que las autoridades de los distintos niveles de gobierno tienen la obligación principal de garantizar la seguridad pública, el Estado de derecho y el acceso efectivo a la justicia.

La CEM también dirigió exhortos a distintos sectores sociales. A las familias les pidió fomentar el respeto y erradicar la violencia en los hogares; a las escuelas, fortalecer la formación ciudadana; a los medios de comunicación, promover una cultura de encuentro y verdad; a los empresarios, generar empleos dignos y rechazar prácticas de corrupción; y a las organizaciones religiosas y sociales, contribuir a la reconstrucción del tejido comunitario.

Los obispos recordaron que el asesinato de los sacerdotes jesuitas Javier Campos y Joaquín César Mora, así como del guía de turistas Pedro Palma, ocurrido en Cerocahui, Chihuahua, en junio de 2022, impulsó un proceso de escucha y diálogo que derivó en el denominado Diálogo Nacional por la Paz. Según la CEM, este mecanismo ha reunido a víctimas, comunidades, especialistas, autoridades y organizaciones civiles para analizar alternativas frente a la inseguridad.

El organismo religioso aseguró que la construcción de la paz no puede imponerse desde un solo sector y requiere la participación coordinada de la sociedad, las instituciones y los distintos niveles de gobierno. Asimismo, destacó el trabajo que realizan sacerdotes, religiosos y laicos en comunidades afectadas por la violencia mediante acciones de acompañamiento a víctimas, mediación y reconstrucción de vínculos comunitarios.

En su posicionamiento, la Conferencia del Episcopado Mexicano sostuvo que México no está condenado a la violencia y planteó que la paz debe construirse a partir del combate a la impunidad y la corrupción, el respeto a la dignidad humana, la atención a las víctimas y el fortalecimiento de las capacidades comunitarias.

Finalmente, la Iglesia católica hizo un llamado a los ciudadanos a no acostumbrarse a la violencia y a mantener esfuerzos conjuntos para avanzar hacia condiciones de mayor seguridad, justicia y reconciliación social en el país.

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