José Madero hace historia en el estadio GNP
El 24 de enero de 2026 quedará marcado en la historia del rock latinoamericano como la noche donde el artista regio
2026-01-25
El 24 de enero de 2026 quedará marcado en la historia del rock latinoamericano como la noche donde el artista regio
2026-01-25
CIUDAD DE MEXICO.- Con un Estadio GNP como marco excepcional, José Madero nos entregó una de las jornadas más memorables en toda su trayectoria: a lo largo de casi 4 horas de concierto ininterrumpido, el cantautor mexicano presentó ‘Érase Una Bestia’, concierto que forma parte de “Sarajevo La Gira”, tour con el que ha conquistado los escenarios más importantes de América Latina, así como algunos de los puntos más importantes de Europa, consolidándose como un artista de relevancia mundial.
En una muestra absoluta de su dominio escénico y artístico, así como su profunda conexión con el público mexicano, José se encargó de repasar las distintas etapas de su discografía como solista, en un setlist cuidadosamente diseñado para recorrer 10 años de trayectoria a lo largo de 45 canciones, mismas que, gracias al poderío y precisión de su banda, “La Doble V”, sonaron con más fuerza que nunca
Uno de los sellos característicos de “Sarajevo La Gira” ha sido la presentación de algunos clásicos del cantante en nuevas versiones, construyendo varios momentos irrepetibles a lo largo del tour. En el caso de ‘Érase Una Bestia’, destaca la reversión de “Final Ruín”, interpretado junto a un conjunto de mariachi, desatando la euforia del público.
Otro de los puntos altos de la velada fue la interpretación de 8 canciones acústicas, con lo cual el compositor mexicano mostró su capacidad para generar momentos de íntima sensibilidad, sin perder un ápice de emoción. Si a esto sumamos los covers de "Every Rose Has Its Thorn" de Poison y "Heartbreak Station" de Cinderella, los cuales formaron parte de este bloque del concierto, no nos queda más que reconocer la calidad interpretativa de Madero, lo cual se reflejó en la respuesta de los asistentes, quienes se entregaron en todo momento.
Y ya que hablamos del público, cabe señalar que este concierto registró una entrada sold out, todo un hito para el artista, a pesar de que él mismo ha señalado que las cifras son sólo eso, números, dándole mayor peso a los momentos que se pueden construir entre el artista y sus fans.
En la recta final del concierto, José Madero dedicó unas palabras de agradecimiento hacia la audiencia, donde reconoció la fortuna de contar con un público que lo ha acompañado durante 10 años de carrera como solista, lo cual es muy difícil de lograr en una industria en constante movimiento y evolución, demostrando que la sinergia entre el ídolo y su audiencia es única.
Muestra de lo anterior fue la exhibición del “Museo José Madero Vizcaíno” antes del concierto, una experiencia única para los fieles del cantante, donde se pudo apreciar mucha de la memorabilia que ha marcado la trayectoria de José. Cabe aclarar que esta exhibición ya se había mostrado en el Auditorio Nacional y la Arena Monterrey, pero para esta ocasión, presentó varios objetos inéditos y materiales únicos, sorprendiendo incluso a los más férreos seguidores del legendario compositor.
Con todo, no queda más que confirmar el poder de convocatoria de José Madero, quien además de reunir a varias generaciones de fanáticos, demostró una vez más porqué es considerado uno de los autores fundamentales en el desarrollo del rock latinoamericano, al escribir una de las noches más significativas en su carrera, la cual aún tiene muchos capítulos dorados por delante.
FUENTE; INTERLUDIO
Derechos Reservados © La Capital