Inicia un nuevo lenguaje creado por la IA en México
El 2026 esta tecnología está a punto de cruzar una frontera que parecía de ciencia ficción
2026-01-30
El 2026 esta tecnología está a punto de cruzar una frontera que parecía de ciencia ficción
2026-01-30
CIUDAD DE MEXICO.- En 2025, las empresas latinoamericanas de todos los tamaños mostraron distintos niveles de adopción de la Inteligencia Artificial (IA) en áreas como la experiencia del cliente, la productividad y la eficiencia. En México, KPMG destaca que el 70% de las compañías ven en la IA una herramienta eficaz para reducir u optimizar costos y automatizar procesos operativos.
Por otro lado, según una investigación de SAP, entre las pequeñas empresas, el 52 % en Brasil, el 47 % en Argentina y el 45 % en México ya están viendo resultados significativos en diversas industrias. Mientras las compañías de la región intensifican su apuesta por la IA de cara al nuevo año que inicia, esta tecnología está a punto de cruzar una frontera que parecía de ciencia ficción: hablar su propio idioma. Una innovación tecnológica llamada Gibberlink podría cambiar radicalmente la forma en que estos sistemas se comunican entre sí.
Gibberlink es un sistema innovador desarrollado por Boris Starkov y Anton Pidkuiko que permite a las IA comunicarse directamente mediante señales sonoras, evitando el lenguaje humano. Presentado en el ElevenLabs London Hackathon, este método logra un 80% más de eficiencia al optimizar la comunicación entre máquinas, de forma análoga al código binario pero usando sonidos incomprensibles para los humanos.
“Gibberlink ofrece una visión fascinante del futuro de la comunicación con IA, especialmente si los asistentes virtuales y los agentes de IA comienzan a gestionar tanto las llamadas entrantes como las salientes. Es posible que pronto se vean chatbots de atención al cliente impulsados por IA, colaborando instantáneamente de esta forma y enviando luego un sencillo informe de texto al humano responsable”, sostiene Fabiola Jimenez, Country Manager para Infobip en México.
Los agentes de IA que se comunican en modo Gibberlink potencian la eficiencia al permitir un intercambio de información muchísimo más rápido que el lenguaje humano, con impacto directo en áreas como la industria financiera, la logística y el análisis de datos en tiempo real. Además, podrían gestionar un gran volumen de consultas rutinarias de los clientes, lo que liberaría a los empleados humanos para que se centren en tareas más complejas.
Por ejemplo, las compras online son increíblemente cómodas, pero a veces gestionar los pedidos puede resultar complicado. El seguimiento de los envíos, el cambio de los datos de entrega o las devoluciones suelen ser procesos lentos, que obligan a los clientes a esperar respuestas o a proporcionar información repetidamente.
Sin embargo, Gibberlink puede transformar esta experiencia. Cuando un cliente inicia una conversación con un chatbot de atención al usuario o un asistente virtual en una aplicación o sitio web de compras, Gibberlink permite que esa IA se comunique directamente con los sistemas de IA de la empresa de transporte o con el sistema de gestión de inventario del minorista.
“Lo primordial es establecer protocolos de seguridad por capas que combinen las medidas tradicionales de ciberseguridad con defensas específicas para la IA. Esto podría incluir el cifrado de las comunicaciones Gibberlink, sistemas de detección de anomalías para identificar patrones inusuales y entrenamiento para que los agentes de IA sean más resistentes a la manipulación”, enfatiza la ejecutiva de Infobip.
La convergencia entre la adopción masiva de la IA en la región y esta nueva capacidad de comunicación autónoma no es casual. Desde IMARC Group estiman que el mercado alcanzará 30. 200 millones de dólares en 2033. Este crecimiento estará impulsado por la transformación digital en los sectores de la salud, la industria y el retail, así como por el apoyo gubernamental a los avances en IA, junto con el aumento de las inversiones en desarrollo de talento, investigación e infraestructura en la nube.
El 2026 podría marcar el punto de inflexión. Conforme los agentes de IA asuman más tareas autónomas, desde atención al cliente hasta negociaciones comerciales, la comunicación máquina a máquina dejará de ser una curiosidad técnica para convertirse en infraestructura crítica. La pregunta ya no es si la IA hablará su propio idioma, sino cómo garantizar que ese diálogo, aunque invisible, sea más transparente y comprensible para los seres humanos.
CORTESIA: FLORENCIA MURAS
FUENTE: Brainy Press
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