Morena ante el nepotismo y la fractura con sus aliados
CONTRAPARTE / Redacción | La Capital
2026-02-12
CONTRAPARTE / Redacción | La Capital
2026-02-12
Mariana Rodríguez Cantú —“fosfo fosfo”—, esposa del gobernador Samuel García en Nuevo León, es la candidata a gobernadora impulsada por su marido, quien utilizará para ello el membrete de Movimiento Ciudadano (aliado de Morena). Ese movimiento cierra el paso a Luis Donaldo Colosio, quien, forzado por las circunstancias, ahora busca la candidatura a la gubernatura de Sonora —estado gobernado por Morena—, dejando como segunda opción a Nuevo León, donde reside desde niño y donde tiene verdadero arraigo. En Sonora, tierra de su familia, los electores lo perciben como advenedizo. El dirigente nacional de MC respalda que Colosio compita en Sonora, pues, de ganar, el partido sumaría otra gubernatura y, en términos prácticos, otro presupuesto a su causa.
En San Luis Potosí, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona también impulsa a su cónyuge, Ruth González Silva, para obtener la candidatura a la gubernatura, bajo las siglas del PVEM (también aliado de Morena). Ruth fue destapada esta semana por el senador Manuel Velasco Coello, poder real tras el trono en el Verde.
Al respecto, la presidenta Claudia Sheinbaum ha sido clara y terminante cuando se le ha preguntado su opinión sobre el nepotismo en las gubernaturas y demás cargos que estarán en juego en 2027. La mandataria rechaza que los candidatos sean familiares de los gobernadores salientes.
Con esa convicción impulsó cambios en los estatutos que rigen la vida interna de Morena, a fin de cerrar el paso a los parientes que buscan mantener bajo control familiar los gobiernos locales.
Esa disposición también afecta los intereses de Saúl Monreal, senador morenista, quien se ha mostrado obstinado en ser candidato a la gubernatura de Zacatecas, pese a que la presidenta ya le dijo que puede esperar seis años, dado que aún es muy joven.
Así las cosas, en Zacatecas, si Morena no postula a un Monreal, Saúl buscará hacerse de las siglas del Partido Verde o de algún otro instituto político. Y si, como todo indica, decide confrontarse con la institución presidencial —habida cuenta de sus invariables ambiciones y las de su familia—, Zacatecas también estaría en riesgo para Morena. Aunque los hermanos Monreal no se han manifestado públicamente en apoyo de Saúl, es evidente que no irán en su contra; por lo tanto, el clan ya mide fuerzas con Claudia Sheinbaum, pese a que Ricardo encabeza la bancada de Morena en la Cámara de Diputados.
Los tres escenarios —Nuevo León, San Luis Potosí y Zacatecas— representan escollos que Morena tendrá que superar, a riesgo de que el próximo año termine compitiendo con sus hasta ahora aliados.
Y en Sonora, si el gobernador Alfonso Durazo lo permite, también podría verse hacia el final de su sexenio compitiendo con sus antiguos aliados.
Tales escenarios confirmarían que, más allá de los discursos de unidad, Morena enfrenta un desafío mayor: contener las ambiciones locales de sus propios cuadros y evitar que la lógica de los clanes termine imponiéndose sobre la disciplina partidista.
Si no logra encauzar esas tensiones, el partido en el poder podría llegar a 2027 no solo dividido, sino obligado a disputar gubernaturas con quienes hasta hace poco formaban parte de su misma coalición.
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